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Leyenda del cine de acción

Muere a los 86 años el actor Chuck Norris: ranger, karateka y 'action hero' por excelencia

El actor trabajó con Bruce Lee en sus inicios, puso músculo y artes marciales en todas sus interpretaciones y alcanzó la cota álgida del éxito con la serie televisiva ‘Walker Texas Ranger’

Directo| Última hora y reacciones a la muerte de Chuck Norris

Muere el actor Chuck Norris a los 86 años

Lucía Feijoo Viera

Quim Casas

Quim Casas

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En esto del cine de artes marciales y combates cuerpo a cuerpo casi todas las estrellas se arrogan el mayor de los protagonismos. Stallone, Schwarzenegger, Dolph Lundgren, Jean-Claude van Damme, Jet Li, Steven Seagal, Jason Statham… Sin desmerecer los logros de cada uno de ellos como ‘action hero’ y ‘macho man’, consolidándose como figuras de un cine popular que hoy cotiza en los estamentos de una modernidad que ellos siempre rechazaron –a Stallone y Schwarzenegger les han reconocido en los certámenes más importantes, y a Jackie Chan se le dio el galardón honorífico en el festival de… ¡Locarno! –, Chuck Norris puede considerarse, sino el pionero, si el que sentó las bases para todo lo que vendría después.

Fallecido ayer jueves en un hospital de Hawái, a los 86 años, Carlos Ray Norris (nombre de guerra: Chuck) empezó su carrera a principios de los 70 rivalizando con la máxima estrella del cine hongkonés de artes marciales, Bruce Lee. En la ya mítica ‘El furor del dragón’ (1972), dirigida por el propio Lee, Norris encarnó a un estadounidense experto en karate que es contratado por una banda de Roma para que elimine al protagonista: la cosa se resuelve en una larga pelea en el mismísimo coliseo romano, así que la equiparación de Norris & Lee como los gladiadores del cine de artes marciales estaba fuera de toda duda. Se sintió a gusto en la cinematografía asiática, ya que luego protagonizó ‘El tigre de San Francisco’ (1974), donde el karate se incrustaba en una tradicional historia sobre el crimen organizado. La frase promocional de la película ya lo vendía como el nuevo héroe del género: “Chuck Norris explodes across the screen!” (¡Chuck Norris irrumpe en la pantalla!).

Actor sin mitología a cuestas, parco pero con la suficiente expresividad teniendo en cuenta los personajes que interpretaba, comenzó a protagonizar aquel tipo de películas rápidas, relativamente baratas, musculosas y espectaculares que llenaban las salas de estreno y las de programa doble de barrio. En una era el experto conductor de un camión pesado: ‘El poder de la fuerza’ (1977). En otra era el jefe de un comando de élite que operó en Vietnam: ‘Los valientes visten de negro’ (1978). En la siguiente seguía siendo un héroe de Vietnam, pero ahora encargado de adiestrar en las artes marciales a los miembros de un grupo de antinarcóticos: ‘Fuerza 7’ (1979).

En ‘Golpe por golpe’ (1981) era un policía vengativo, y en ‘Furia silenciosa’ (1982) se embutía ya el sombrero tejano –aún no de ranger de Texas, no adelantemos acontecimientos, sino de sheriff– para enfrentarse a un asesino auto-regenerativo en una mezcla barriobajera de acción y ciencia ficción. En alguna ocasión volvió a Hong Kong, como en ‘Marcado para morir’ (1982), donde incorporó al jefe de seguridad de un casino de esta ciudad. En ‘McQuade, lobo solitario’ (1983) ya ostentó el cargo de ranger, pero aún no es quien le daría fama televisiva. En todo caso, tenía su gracia ver a un policía rural estadounidense desenvolverse mejor con las artes marciales que con la escopeta.

En los 80 fue imparable: ‘Delta force’ y ‘Delta forcé 2’, las tres entregas de ‘Desaparecido en combate’ –otra vuelta de tuerca patriótica a la contienda vietnamita– o ‘Invasión USA’, donde fue un agente de la CIA enfrentado al más peligroso de los terroristas internacionales. Para que vamos a engañarnos: seguro que Donald Trump tiene en alguna de sus casas la colección completa del cine de Norris. Por aquel entonces, el actor había encontrado el mejor acomodo posible en Cannon Films, la productora que tanto financiaba películas de acción bruta e ideología marcial como invertía en filmes de autor de John Cassavetes, Jean-Luc Godard y Andrei Konchalowski.

Y así, con películas de título transparente en el zurrón –‘El héroe y el terror’–, hasta llegar al episodio piloto realizado en 1993 de ‘Walker Texas Ranger’, exitosa serie que se prolongaría en las televisiones de medio mundo hasta 2001, con 196 episodios repartidos en nueve temporadas. Norris es Cordell Walker, un agente del cuerpo de los rangers de Texas que conoce bien el terreno y la idiosincrasia de la región porque fue criado por los nativos. La serie no la creó él, pero si ejerció de productor ejecutivo y modeló el personaje a su antojo: Walker luchó en Vietnam y es experto en artes marciales, los dos conceptos que definirían la monolítica tipología asumida por el actor.

Hubo en 2005 un retorno del personaje en formato de telefilme y, aunque Norris ha seguido activo hasta la actualidad, cada vez fue espaciando más las películas y hasta empezó a no tomarse tan en serio con filmes como ‘Top dog, el perro sargento’ (1995), en el que se sumó a la moda de las ‘buddy movies’ con policía y perro de protagonistas. En 2012 aumentó la constelación de héroes de acción que supuso la serie de películas ‘Los mercenarios’, compartiendo protagonismo en la segunda entrega con Stallone, Statham, Lundgren, Ray Couture, Bruce Willis, Van Dame, Jet Li y Schwarzenegger. ¿Quién da más?

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