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Club de Estilo

¿Demasiado Ozempic en la alfombra roja de los Oscars? Demi Moore, Nicole Kidman y Emma Stone despiertan el fantasma del 'heroin chic' de los 90

El glamur y el brillo de los Premios de la Academia de este año se ha visto empañado por imágenes de siluetas cada vez más afiladas en Hollywood

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Las estrellas Demi Moore, Nicole Kidman y Emma Stone, en la fiesta de 'Vanity Fair, y en la alfombra roja de los Oscars 2026.

Las estrellas Demi Moore, Nicole Kidman y Emma Stone, en la fiesta de 'Vanity Fair, y en la alfombra roja de los Oscars 2026. / EFE

Laura Estirado

Laura Estirado

Barcelona
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La alfombra roja de los Oscars 2026volvieró a desplegar el habitual espectáculo de glamur en el Dolby Theatre de Los Ángeles: plumas, corsés, joyas de muchos quilates y vestidos pensados para ser fotografiados desde todos los ángulos. Pero entre las crónicas de moda y los listados de mejor vestidas también se ha colado otra conversación menos estilística: la extrema delgadez de algunas de las estrellas más visibles de la noche.

Las imágenes de la gala y de las fiestas posteriores, como la 'party' de 'Vanity Fair' han contribuido a alimentar ese debate. Demi Moore, de 63 años, desfiló por la alfombra roja con un vestido de Gucci con degradado verde y negro y detalles de plumas que resaltaba su silueta. Horas después, en la tradicional fiesta post-Oscar de la famosa revista de moda, apareció con otro diseño de la firma italiana: un vestido negro ceñido con tirantes caídos sobre los hombros, guantes largos de cuero y una estola de plumas que arrastraba por el suelo. El conjunto subrayaba sobremanera una figura visiblemente más delgada que en apariciones anteriores.

La actriz ya había generado comentarios semanas antes en los Actor Awards -anteriormente, SAG Awards-, donde posó con un vestido negro palabra de honor de Schiaparelli que dejaba ver una pérdida de peso muy notable, especialmente evidente en cara, hombros y brazos. Las fotografías circularon rápidamente en redes sociales y reactivaron las especulaciones sobre el uso de medicamentos para adelgazar, en particular Ozempic, aunque sin confirmación pública, claro.

Hay que recordar, que la actriz lleva años sobria y sigue una dieta crudivegana (centrada en alimentos que no están cocinados o que se calientan por debajo de 48 grados), además de cumplir con su rutina de pilates diaria.

Siluetas menguantes

En los Oscars, Moore no has sido la única protagonista de esa conversación. Nicole Kidman apareció con un vestido corsé de plumas de Chanel, con corpiño blanco y falda rosa empolvado; mientras que Emma Stone, nominada al Oscar a mejor actriz por 'Bugonia', lució un diseño plateado de Louis Vuitton con la espalda abierta. Las tres son señaladas en varios reportajes como las protagonistas del regreso de una tendencia hacia siluetas cada vez más delgadas en Hollywood.

En un artículo del 'Daily Mail', por ejemplo, se citan también otros nombres presentes en la gala, como Barbie Ferreira, Kathy Bates, Melissa McCarthy, Pedro Pascal, Gracie Abrams o Liza Powel O’Brien, y se constata un regreso de cuerpos extremadamente delgados que algunos comparan con la estética 'heroin chic' de los años 90.

Según news.com.au, se trata de una "tendencia alarmante" visible en la alfombra roja. A medida las celebridades iban desfilando, una impresión se repetía: muchas de las mujeres presentes parecían haber adelgazado de forma notable.

Auge del GLP-1 y su huella en los rostros

El fenómeno se produce en paralelo al auge global de los medicamentos GLP-1, diseñados originalmente para tratar la diabetes tipo 2 y cada vez más utilizados para perder peso. Entre ellos figuran Ozempic, Wegovy o Mounjaro, fármacos que pueden facilitar una reducción significativa del peso cuando se combinan con dieta y ejercicio.

La doctora Smita Ramanadham, cirujana plástica con consulta en Nueva Jersey, señala en el artículo del 'Daily', que estos tratamientos pueden resultar eficaces cuando se utilizan con prudencia y bajo supervisión médica, pero advierte de la importancia de controlar las dosis y mantener una nutrición adecuada para evitar los efectos asociados a una pérdida de peso demasiado rápida.

Entre las posibles consecuencias que algunos especialistas mencionan figuran problemas gastrointestinales, debilitamiento muscular o fragilidad ósea, además de cambios físicos derivados de la reducción acelerada de grasa corporal.

Sobre esos efectos visibles también alerta la doctora Beatriz Beltrán, especialista en medicina interna y estética y fundadora de la Clínica Beatriz Beltrán en el paseo de Gràcia de Barcelona. Según explica a este diario, cuando el adelgazamiento se produce con rapidez y no se preserva la masa muscular, el impacto puede hacerse evidente tanto en el rostro como en el cuerpo.

"La pérdida brusca de grasa facial puede provocar mejillas más hundidas, mayor marcación de los surcos o pérdida de definición en la mandíbula, mientras que en el cuerpo pueden aparecer signos de flacidez en brazos, abdomen o muslos. Además, la reducción rápida de grasa subcutánea puede afectar a la calidad de la piel, que puede volverse más fina, seca o menos uniforme", observa Beltrán.

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