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Entrevista

Emily Rath: "Quería escribir una historia en la que los cristianos fueran los villanos"

La autora de 'Donde nace la noche' (Minotauro) habla sobre sus inicios en la escritura, su salto del romance a la fantasía, la mitología finlandesa, la carga política de su novela y cómo este libro marcó también su propia vida

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Emily Rath, autora de 'Donde nace la noche'

Emily Rath, autora de 'Donde nace la noche' / Cedida

Judit Bertran

Judit Bertran

Barcelona
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Emily Rath (Estados Unidos, 1992) creció hechizada por la lectura, siendo una de esas niñas capaces de ir por los pasillos con un libro abierto hasta acabar chocándose con las paredes. De esa fascinación nacieron también los primeros intentos de escritura (diarios compartidos con amigas, relatos breves, historias aún sin ambición) antes de dar el salto a la autopublicación para más tarde consolidarse como autora en la gran industria editorial, conquistando las listas de ventas de su país con romances deportivos como 'Pucking Around'.

Resulta revelador, sin embargo, que 'Donde nace la noche' (Minotauro), su novedad más reciente, sea en realidad la primera novela que escribió con verdadera vocación literaria durante la investigación de su doctorado en Malawi, ubicado en el sur de África. En ella, Rath se aparta del registro por el que se hizo popular para adentrarse en la mitología finlandesa y construir una fantasía protagonizada por dos mujeres unidas por la amistad, la pérdida y la supervivencia, pero también una novela atravesada por la memoria, la identidad y la resistencia frente a la colonización cultural y religiosa.

Todos los principios tienen su historia, ¿cómo fue el suyo?

No empecé a escribir pensando en publicar un libro hasta 2017. Cuando estaba en Malawi tenía muy poco acceso a internet y a la electricidad, así que por las noches muchas veces no había luz y no tenía nada que hacer. No tenía ni televisión ni distracciones. Fue entonces cuando empecé a escribir historias con una linterna durante un año entero, y hubo una de ellas en concreto con la que pensé: "Esto podría ser un libro". Entre 2017 y 2020 intenté publicar de forma tradicional dos proyectos de fantasía, entre ellos 'Donde nace la noche', pero no fue hasta la pandemia cuando empecé a autopublicar otros libros románticos mientras esperaba que una editorial tradicional se interesara por esta novela.

Así que 'Pucking around', su novela más popular, llegó después.

Mi primer amor siempre ha sido la fantasía. Escribí cinco libros de fantasía antes de empezar con el romance e intenté abrirme camino en ese género. Me inspiraba ver a tantas mujeres irrumpiendo en la fantasía, pero muchas lo hacían desde el 'young adult' o el 'new adult'. Por eso llegué a vender 'Donde nace la noche' como fantasía juvenil, pero enseguida sentí que no era la historia que quería contar. Así que lo retiré, lo reescribí para convertirlo en la fantasía adulta que yo quería que fuera y lo volví a mover. En ese 'impasse', durante la pandemia, empecé a escribir romance porque necesitaba alegría, felicidad y enamoramiento en esa época tan dura.

Mi primer amor siempre ha sido la fantasía [...] pero durante la pandemia empecé a escribir romance porque necesitaba alegría, felicidad y enamoramiento en esa época tan dura"

Emily Rath, autora de 'Donde nace la noche'

¿No tuvo miedo de que sus lectores, acostumbrados a sus romances, no aceptaran una fantasía tan distinta y tan específica?

Siempre digo que mi marca es el caos. Fui a una convención en Las Vegas sobre cómo ganar mucho dinero como autora, y una escritora muy famosa dio una charla de hora y media cuya idea central era: "escribe el mismo libro una y otra vez, porque eso es lo que el lector quiere de ti". Y yo, que estaba sentada en primera fila, pensaba: "Nunca voy a ganar dinero como autora". Me gustan demasiadas cosas, y eso también se traduce a lo que escribo. Así que decidí que iba a escribir lo que quisiera, da igual que sea un romance contemporáneo de hockey o una fantasía finlandesa. Seguirá siendo mío y con mi voz narrativa. Algunos editores incluso me sugirieron usar un seudónimo para la fantasía y otro para el romance. Yo dije que no, precisamente porque quiero crear un espacio en el que yo pueda escribir de todo y moverme por todos los géneros. Y, al final, los lectores decidirán si quieren acompañarme o no.

¿Por qué Finlandia?

El libro que estaba escribiendo en Malawi estaba inspirado originalmente en la mitología griega del inframundo: Hades, Perséfone, y los hijos de ambos contando la historia. Pero en aquel momento las reinterpretaciones de la mitología griega estaban saturando el mercado. Y, como había muchísimos ejemplos de lo mismo, yo me pregunté qué otra mitología podía explorar. Fue entonces cuando miré hacia mi propia historia familiar, con ascendencia finlandesa. Mi abuela paterna fue la primera generación de finlandesa-estadounidense y la que decidió mantener el idioma en el hogar. Y para mí, esta novela fue una forma de sentirme más cerca de ella. Es una historia muy común entre familias inmigrantes: el deseo de asimilarse, de no hablar la lengua propia, de dejar atrás la cultura de origen. Pero cuando llegaron sus nietos, mi abuela sintió que alguien tenía que recordar que éramos finlandeses. Me regaló un diccionario de finés, me preparaba postres finlandeses, me hablaba del Kalevala. En ese entonces sabía muy poco de la mitología y fue una experiencia preciosa de descubrimiento, también de mis propios orígenes.

Me interesa colocar a las mujeres en posiciones de poder, tanto para el bien como para el mal"

Emily Rath, autora de 'Donde nace la noche'

La novela está llena de mujeres poderosas, tanto heroínas como antagonistas.

Sí. En el centro de la historia, los personajes con más agencia, los que toman las grandes decisiones y cambian el mundo, todos son mujeres. Aun así, ha habido lectores que me han dicho que he hecho que todas las villanas sean mujeres, pero mi respuesta es que también las heroínas lo son. Me interesa colocar a las mujeres en posiciones de poder, tanto para el bien como para el mal. Y sí, hay hombres en la historia, pero no son ellos quienes ocupan el centro del poder. De hecho, dependen todos de ellas. También en parte porque es el tipo de historias que a mí me gusta leer.

También hay una dimensión claramente política.

Todo lo que escribo está atravesado por mi formación en Ciencias Políticas, y 'Donde nace la noche' es un libro muy político porque mira a Finlandia en los años previos a la invasión sueca, cuando vivió como colonia ocupada por otras potencias europeas durante 800 años. Durante esos siglos se reprimieron su lengua, su cultura, su mitología y su historia. No fue hasta la década de 1870 cuando los finlandeses pudieron usar el finés en las escuelas y en el Gobierno. La represión fue muy fuerte. Incluso la escritura del Kalevala fue un gesto político de resistencia, una afirmación de que la cultura finlandesa no iba a seguir siendo silenciada. Para mí, viviendo hoy en Estados Unidos y viendo cómo el nacionalismo cristiano blanco avanza en mi país, tanto a nivel estatal como federal, imponiendo su religión, su racismo y sus ideas, todo esto resuena mucho. Nada de esto es nuevo. Ya ha ocurrido en muchos lugares del mundo. Le ocurrió a Finlandia durante siglos. Por eso quise escribir una historia en la que los cristianos fueran los villanos. No todo el mundo quiere leer algo así, y puede resultar incómodo. Pero es que, si miras la historia desde la otra perspectiva, no vinieron a salvarnos: nos sometieron, nos arrebataron la cultura, la lengua, los nombres... Es una historia sobre colonización política y religiosa y, para mí, profundamente contemporánea.

Sabía que iba a perder el apoyo de mi familia si aceptaba públicamente mi identidad queer, pero lo hice igualmente"

Emily Rath, autora de 'Donde nace la noche'

Después de escribir y publicar esta novela han pasado varios años, ¿cómo se ve a sí misma? ¿Qué ha cambiado respecto a la persona que era antes?

Escribir estos libros me cambió la vida. Mientras escribía precisamente 'Donde nace la noche' me estaban ocurriendo dos cosas a nivel personal. La primera es que estaba deconstruyendo mi cristianismo porque llevaba tiempo cuestionándome si era necesariamente bueno o beneficioso. De hecho, mi especialidad académica era la política africana contemporánea y estaba viviendo en un país colonizado donde podía ver claramente el impacto del cristianismo impuesto. Después, por otro lado, estaba asumiendo mi identidad queer. Siri fue el primer personaje que escribí con esa identidad y comprendí que, para hacerlo sin ofender a los lectores, tenía que salir públicamente del armario. Y no estaba preparada. Sabía que perdería el apoyo de mi familia, de la que además dependía económicamente, pero lo hice igualmente. Me apoyé en ese miedo y, en el momento en que empecé a hablar públicamente de 'Donde nace la noche', empecé también a hablar de mi identidad como mujer queer. Fue aterrador, pero me cambió la vida.

¿Cómo lo ve con perspectiva?

Ahora, cinco años después, mi marca como autora se ha convertido en algo que gira en torno al amor queer, la alegría queer, la aceptación queer y la familia elegida. Es muy fuerte pensar que pasé de estar aterrada dentro del armario a convertirme en autora superventas de romance queer. Mi vida es muy distinta ahora. Perdí a mi familia, sí, pero estoy aquí y no voy a dejar de escribir.

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