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Crítica del disco

Harry Styles baila en la oscuridad en su nuevo y muy electrónico álbum, ‘Kiss all the time. Disco, occasionally’

El cantante británico practica un giro drástico en su nuevo trabajo, que sale este viernes, apostando por la textura de los sintetizadores y el espíritu ‘clubber’, y alejándose de la sonoridad de su celebrada obra anterior, ‘Harry’s house’

Los nuevos elepés de Squeeze y Ven'nus, también reseñados

Harry Styles, durante su actuación en los Brit Awards, este sábado en Manchester.

Harry Styles, durante su actuación en los Brit Awards, este sábado en Manchester. / ADRIAN DENNIS / AFP

Jordi Bianciotto

Jordi Bianciotto

Barcelona
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Harry Styles

‘Kiss all the time. Disco, occasionally’

Sony Music

Pop-electrónica

★★★★

Trascendió el año pasado que Harry Styles se había mudado a Berlín y él advirtió que tenía entre manos un nuevo álbum “con muchos sintetizadores”, lo cual activó el resorte fantasioso-historiográfico: ¿se estaría planteando el hombre un viaje al David Bowie electrónico, frío y expresionista de sus discos de finales de los años 70? Algo de eso hay, pero también ingredientes más modernos y asociados a la cultura ‘clubber’ (con un abanico de influencias que puede ir de LCD Soundsystem a Jamie XX).

Todo ello constituye una sorpresa para los seguidores que esperaran una jugada continuista del celebrado ‘Harry’s house’ (2022). Y motivo de intriga y discusión, dada la lírica general algo encriptada. De entrada, ‘Kiss all the time. Disco, occasionally’ es un título raro de narices, con signos de puntuación intercalados y un mensaje que alterna el guiño romántico y la cita al hedonismo como posibilidad. La canción del primer sencillo, ‘Aperture’, brinda una invasiva dinámica de sintetizadores ‘dark’ y un texto que se hace fuerte en la consigna-bucle de “we belong together”, algo así como “pertenecemos el uno al otro”. Podemos leer ahí que Harry Styles apela al amor como refugio ante la confusión, la ansiedad, la toxicidad, etcétera.

Batucada cibernética

El primer bloque de canciones mantiene la tensión con electrónica gruesa, graves y estribillos galopantes y un poco sonámbulos: ‘American girls’, con su voz procesada, las secuencias ‘minimal’ de ‘Ready, steady go!’ y la pieza más arrolladora, ‘Are you listening yet?’, con extra de percusiones en una especie de batucada cibernética ‘in crescendo’. Hay un giro hacia ‘tempos’ más pausados a partir del quinto ‘track’, combinando los ‘sintes’ con el piano y los arreglos de cuerda: ‘The waiting game’, la más álgida de este tramo, dotado de una esbelta línea melódica. En ‘Season 2 weight loss’ asoma un interesante contraste entre la voz recogida y la trama rítmica, orgánica y multiplicada.

Pop’ invierte la tendencia y se presenta como un potente candidato a ‘single’, colocando una tarima bajo la bola de espejos y haciendo estallar una tonada con efecto coral. Ya te la puedes imaginar haciendo retumbar un estadio, como ‘Dance no more’, más ‘funky’, con ecos de Chic y ese eslogan tribal de “live your life, respect your mother”. Extroversión previa al fundido del disco, que incluye la balada a voz y guitarra, un poco fuera de lugar, ‘Paint by numbers’, que sabe a examen de conciencia.

Este Harry Styles juega con la dualidad de celebración y soledad, ansia de comunidad y el frío encarnado por la tecnología, todo ello de la mano de su cómplice habitual, Kid Harpoon. Un álbum notable, de cierto riesgo, finalmente más británico que germánico, con el que exhibe libertad artística y nos dice que las casillas predeterminadas no están hechas para él.

OTROS DISCOS DESTACADOS

‘Trixies’

Squeeze

BMG

Pop

★★★★

Un disco con una historia fascinante. Más de 50 años después, Chris Difford y Glenn Tilbrook exhuman una ingeniosa ópera rock sobre un club nocturno del Soho que compusieron cuando eran adolescentes y que entonces no llegaron a grabar porque no se veían preparados. Sin sonar necesariamente retro, hay algo en las canciones que parece gritar “1974”, con ecos de Bowie (‘The place we call Mars’), de T. Rex (‘The Jaguars), de Al Stewart y de los primeros Sparks. Un rescate sorprendente. Rafael Tapounet

'mai vista trista'

Ven'nus

Halley Records

Pop

★★★★

Quería Ven'nus dejar de ser vista tan solo como una oscura 'sad girl' y a través de honestidad, letras plagadas de escenas cotidianas y un pop cambiante ha construido un disco magnífico en el que, sí, hay muchísima luz. Catorce bellas canciones componen el segundo disco de la sabadellense, ejercicio variado y rebosante de talento en el que hay estribillos notables, una hermosa pieza acústica con Mar Pujol y una ingeniosa nana para cerrar. Ignasi Fortuny

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