Patrimonio
Ve la luz un barrio entero de la Malaca romana bajo el Museo Carmen Thyssen de Málaga
El Museo Carmen Thyssen de Málaga abre al público a partir de este martes un yacimiento romano subterráneo, con una domus, una factoría de salazones y un Ninfeo de los Peces, tras dos décadas de excavaciones y restauraciones

Sale a la luz un barrio de la Malaca romana bajo el Carmen Thyssen tras dos décadas de trabajos / Álex Zea / Ignacio A. Castillo
A más de cuatro metros de profundidad, entre muros anegados por el agua y capas de tierra acumuladas durante generaciones, dormía un barrio entero de la Malaca romana. Como adelantó este periódico, este martes, tras dos décadas de excavaciones, informes técnicos, bombeos a priori que parecían imposibles y restauraciones milimétricas, esa ciudad subterránea sale a flote y a la luz. No es una metáfora: es una domus con patio, una factoría de salazones, una tienda abierta a la calle y una fuente monumental decorada con peces que vuelven a “nadar” en sus muros. El Museo Carmen Thyssen amplía su relato artístico hacia muy atrás, hasta el siglo I. Esta joya malagueña emerge. Bajo el suelo de la pinacoteca, en pleno corazón de Pozos Dulces, unos 700 metros cuadrados de historia que revelan cómo vivían, producían y comerciaban los habitantes de aquella ciudad antigua, entre el siglo I y comienzos del VII.
Tras más de veinte años de minucioso y complejo trabajo de restauración e instalación de bombas para expulsar el agua subterránea y conservación de la piedra, el yacimiento arqueológico del sótano del museo se incorpora definitivamente al recorrido expositivo. Ya no es solo una valiosísima colección de paisajes y escenas costumbristas del XIX: es también los restos de Roma que sobreviven bajo los pies y que se podrá visitar a partir de este 3 de marzo.
La inauguración ha reunido a la baronesa Carmen Thyssen-Bornemisza; al alcalde, Francisco de la Torre; a responsables municipales y técnicos que han participado en un proceso largo y técnicamente exigente, entre ellos Aurora Zafra, jefa del servicio de Conservación y Arqueología de la Gerencia de Urbanismo, máxima responsable de estos trabajos, en los que el Ayuntamiento ha invertido 2.034.317 euros, a través de la Gerencia de Urbanismo y la Fundación Palacio de Villalón, con el patrocinio de Hermanos Campano. "Asumimos este regalo que, por la dificultad, a veces nos ha parecido envenenado, pero que han servido para recuperar esta joya escondida", destacó Zafra.
Un barrio industrial y residencial bajo el museo
Lo que desde este martes puede visitarse fue, en su origen, un sector periférico de la ciudad romana, situado al noroeste de la urbe. Un espacio híbrido: vivienda y producción, domus y factorías, comercio y almacenes. Las excavaciones, iniciadas en 2005 bajo la dirección del servicio de Conservación y Arqueología de la Gerencia de Urbanismo y con la participación de equipos especializados como Arqueosur, sacaron a la luz un complejo que funcionaba casi como un polígono industrial de la Antigüedad: producción de salazones y garum, transformación de pescado y distribución tanto por vía terrestre como marítima.
El recorrido actual permitirá que los visitantes puedan contemplar:
- La fachada y entrada de una domus del siglo I.
- Estancias domésticas reformadas en el siglo III.
- Una factoría de salazones primitiva y otra posterior del siglo IV.
- Una tienda o pescadería abierta a la calle.
- Restos de la trama urbana.
El conjunto muestra una ocupación ininterrumpida hasta época bizantina, cuando el espacio fue abandonado y llegó a convertirse en necrópolis.
El Ninfeo de los Peces: poder y agua en el siglo I
La pieza más singular del yacimiento es, sin discusión, el llamado 'Ninfeo de los Peces'. Se trata de una fuente monumental situada en el patio de la domus, datada a finales del siglo I y en uso hasta el siglo V.
Conserva unas excepcionales pinturas murales con peces de colores sobre fondo negro, únicas en la provincia de Málaga. No era solo un sistema hidráulico: era también un símbolo de estatus. La suntuosidad de la estructura revela el poder económico del propietario en una ciudad que fue puerto clave del sur hispano.

700 metros cuadrados bajo el Thyssen recrea lo que fue la ciudad romana del siglo I. / Álex Zea
Veinte años contra el agua
Si algo ha marcado este proceso ha sido la dificultad técnica. El yacimiento se encuentra a más de cuatro metros de profundidad y condicionado por un elevado nivel freático que, en episodios de lluvia, llegaba a inundar los restos. El regidor, Francisco de la Torre, quiso poner en valor los esfuerzos desempeñados para que este agua no afectara a los edificios colindantes. Para estabilizarlo fue necesario un complejo sistema de drenajes, pozos y zanjas, diseñado por equipos especializados en patrimonio y respaldado por estudios hidrológicos. Empresas de restauración consolidaron estructuras y materiales, mientras expertos del CSIC monitorizaron durante años las condiciones ambientales del sótano.
“Este espacio ha planteado muchos retos por los condicionantes de inundabilidad y permeabilidad”, explicó Aurora Zafra. “Hoy podemos disfrutarlo gracias a la estabilización hidrológica y a su adecuación arquitectónica”, añadió.
La intervención arquitectónica, dirigida por Rafael Pozo, ha garantizado la accesibilidad —ascensor y rampas— sin comprometer la integridad del conjunto.
Para Lourdes Moreno, directora artística del museo, la apertura supone ampliar el relato cultural del centro. “El público podrá realizar un extraordinario viaje en el tiempo”, señaló, desde la Antigüedad romana hasta los siglos XIX y XX de la colección permanente, pasando por el Palacio de Villalón del XVI.
Al final del recorrido, vitrinas con piezas originales halladas en las excavaciones —cedidas por el Museo de Málaga y restauradas por especialistas— permiten asomarse a la vida cotidiana de aquel barrio romano: fragmentos cerámicos, objetos de uso común y testimonios materiales de una economía ligada al mar.
Aforo limitado y realidad virtual
La visita al yacimiento está incluida en la entrada general del museo (15 euros tarifa ordinaria, 10 reducida) y requiere reserva previa. El acceso se organiza en grupos de 20 personas cada media hora, por motivos de conservación.
El espacio cuenta con audiovisuales introductorios, soportes informativos y recreaciones en 360 grados del ninfeo y la tienda. Además, el museo ha diseñado una experiencia guiada con gafas de realidad virtual, en grupos de diez personas y con un coste de 20 euros, que reconstruye digitalmente el enclave y permite “caminar” por la Malaca romana.
Desde que se activó la venta anticipada, cerca de 300 personas han adquirido ya su entrada. Las primeras visitas virtuales programadas para marzo y abril están completas.
Por su parte, la baronesa Thyssen, asistente a la inauguración, destacó que se trata de "un gran día" y agradeció todo el trabajo y "cariño" puesto en estos complejos trabajos. En el mismo sentido se expresó su sobrino, Guillermo Cervera, conservador general de la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza.
La apertura del yacimiento no es solo una ampliación museística. Es la confirmación de que el subsuelo de Málaga sigue guardando capítulos decisivos de su historia. Una ciudad sobre otra. Y, desde este martes, ambas visitables.
Bajo las salas del Thyssen, donde cuelgan paisajes y escenas costumbristas del XIX, ahora late también el eco del agua en un ninfeo romano y el olor imaginado del garum en una factoría pesquera. Una ciudad sobre otra. Y, desde este martes, ambas visitables.
Campano, empresa patrocinadora
La empresa Hermanos Campano es la patrocinadora del yacimiento. El gerente, Francisco Campano, destacó que en estos 20 años esta compañía de Ardales se ha especializado en la conservación y puesta en valor del patrimonio en la provincia de Málaga y cómo en los últimos años ha extendido su labor a otras provincias andaluzas, como Sevilla y Córdoba.
Con este yacimiento, Hermanos Campano fortalece su compromiso con el patrimonio histórico-artístico y reafirma su apoyo al Museo Carmen Thyssen Málaga, del que ya es también Empresa Amiga.
El yacimiento cuenta con un sitio web específico que contiene amplia información sobre la historia y los hitos de este espacio y ofrece la posibilidad de adquirir las entradas tanto para la visita general como para la visita guiada con la experiencia de realidad virtual.
También existe la posibilidad de realizar visitas guiadas bajo demanda en español o inglés, conectando a través de /esinfo@carmenthyssenmalaga.org o al teléfono 952 217 511.
Así era el barrio romano bajo el Thyssen
El yacimiento del Museo Carmen Thyssen condensa en apenas 700 metros cuadrados la evolución de un barrio completo de la Malaca romana. En conjunto, el enclave permite recorrer seis siglos de historia: de barrio industrial y residencial a necrópolis. Una ciudad superpuesta bajo la Málaga actual. Estos son sus principales hitos:
- La fachada de la domus (siglo I): Muros de opus quadratum marcan la entrada monumental de la casa original. Se conserva el vano y la escalinata por donde accedían los visitantes del dominus, alineados con la actual calle Compañía.
- La factoría de salazones (siglo I): Cuatro piletas destinadas a la producción de conservas y garum revelan el carácter industrial del enclave. Separada de la vivienda por un pasillo, dejó de funcionar en el siglo III.
- Las estancias domésticas (siglo III): El patio central articula comedor, cocina y espacios porticados. La reforma del siglo III respetó el diseño original, manteniendo la conexión entre vivienda y producción.
- El Ninfeo de los Peces: La pieza más singular: una fuente monumental en uso hasta el siglo V, decorada con pinturas de peces sobre fondo negro, únicas en la provincia. Combinaba función hidráulica y ostentación social.
- La trama urbana y la taberna: Dos calles en ángulo recto delimitaban la casa-factoría. En la esquina se ubicaba una taberna para vender las conservas, activa hasta el siglo III.
- La nueva factoría y la nueva casa (siglo IV): En la segunda mitad del IV se instalan piletas más profundas, reflejo de un auge productivo. Sobre estructuras anteriores se levanta una nueva domus con mosaicos geométricos.
- La necrópolis bizantina: Tras el declive de la ciudad romana, el espacio se reutilizó como cementerio. Algunas tumbas aún son visibles.
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