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Literatura catalana

Màrius Serra publica 'El mal entès': "Todos vivimos bastante desconcertados, los malentendidos nos rodean"

El escritor reflexiona sobre el azar y la identidad en una novela nacida del inventario de equívocos históricos

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Màrius Serra presentando 'El mal entès' en Barcelona

Màrius Serra presentando 'El mal entès' en Barcelona / ACN

David Morán

David Morán

Barcelona
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Màrius Serra nació en 1963 y el próximo mes de mayo cumplirá 63 años, apoteosis 'baby boomer' y coincidencia cósmica que pedía a gritos un extra de ambición creativa y jugabilidad literaria. "Todo cuadraba", asegura el escritor barcelonés, de riguroso estreno con 'El mal entès' (Proa; ‘El mal entendido’ en edición en castellano publicada por Destino), novela audaz y camaleónica y que nació, qué cosas, entre brincos de marsupial y desajustes idiomáticos mientras el autor inventariaba en una agenda telefónica malentendidos históricos, casi todos ligados a la incapacidad de comunicarse en época colonial. 

El primero, recuerda Serra, tenía que ver con el capitán Cook y el origen de la palabra canguro, 'fake new 'avant la lettre' que causó sensación en algún momento del siglo XVIII. Según la leyenda, cuando el explorador británico llegó a Australia y preguntó a los aborígenes el nombre de aquel curioso animal saltarín, su respuesta fue 'Kan-ga-rú'. O, en idioma Guugu Yimidhirr, "no te entiendo". Nada que ver, claro, con la realidad. "La anécdota no sale en ningún lado, es pura invención; una faloria para desprestigiar a Cook", explica el autor de 'La dona més pintada'. 

De aquel traspiés original surgió, en parte, la triste y cómica historia de Joan Ferrer, un traductor al que su mujer pilla con la canguro de su hija en las primeras páginas de la novela. "Todo nace de aquí, de este equívoco, de esta palabra", defiende Serra a propósito de un ‘sprint’ vodevilesco que se retuerce aún más con un accidente de tráfico en el que muere la esposa y el descubrimiento de que en realidad Ferrer no es el padre de su hija. El azar a los mandos del puro jaleo. "De pronto, todas las certezas quedan desbaratadas", destaca el novelista. 

Paternidades complejas

Con 'El mal entès', Serra ha querido plasmar, dar respuesta más bien, a "una sociedad en la que el malentendido está a la orden del día porque la comunicación es cada vez más difícil". Paradójicamente, añade, cuando más conectados estamos, más desconcertante resulta todo. En paralelo, haciéndole la trabanqueta una y otra vez a ese protagonista con el que ha querido homenajear a esos "secundarios aparentemente sin voz propia" que son los traductores, temas como las paternidades complejas o la identidad. "Es el tema central del siglo XXI, todos vivimos bastante desconcertados, los malentendidos nos rodean -apunta-. Cada día hay más gente que expresa su para comprender el mundo, y eso tiene que ver con la identidad". 

Defiende el autor de 'La novel·la de Sant Jordi' haber hecho algo "radicalmente diferente" a lo que hoy en en día entiende como autoficción con un libro en el que "todo lo que se explica es real y el narrador, que no es el autor, ha pisado todos los escenarios y ha experimentado todas las emociones". Lo que vendría a ser, sí, una novela de las de toda la vida. "Se parte de la experiencia pero al servicio de la invención. Soy un firme defensor de la ficción y la novela como ámbito de crecimiento personal", asegura.

Tampoco falta un poco de ironía y goce acusatorio a cuenta de la industria del libro de la mano de la ficticia editorial Perepunyetes (Ediciones Peregrinas en la versión en castellano), especializada en best-sellers de no ficción firmados por expertos de lo suyo. "Este auge de la no ficción, que según cómo tiene mucho sentido, viene acompañado de mucha farfolla. Paradójicamente, el prestigio del libro como objeto se mantiene tan alto que también quienes no leían ni querían hacer libros le hacen caso. Es como la tarjeta de presentación en sociedad: hay expertos que se legitiman a través de un libro, y el editor, que es un empresario, quiere vender libros", reflexiona Serra.

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