Estrenos de cine
El cine rinde homenaje a las víctimas de la tragedia del Balandrau: "Los he visto vivos otra vez"
Dirigida por Fernando Trullols y protagonizada por Álvaro Cervantes, Bruna Cusí y Marc Martínez, 'Balandrau, vent salvatge' recrea con un imponente empaque visual y sonoro la catástrofe que se cobró la vida de 10 personas en el Pirineo en los últimos días del año 2000

De izquierda a derecha, Marc Martínez, Fernando Trullols, Bruna Cusí y Álvaro Cervantes, director y protagonistas de 'Balandrau, vent salvatge' / Manu Mitru

Similar a la ventisca pero con características propias, el 'torb' es un fenómeno meteorológico extremo en el que una tormenta de nieve, hielo o granizo de gran intensidad va acompañada de un viento huracanado que levanta y arremolina la nieve, menguando la visibilidad y haciendo caer en picado las temperaturas. En uno de sus relatos, Tolstói lo describió así: "No había cielo. Tampoco tierra. La blancura revoloteaba, daba vueltas de arriba abajo, a lo ancho, a lo largo, como si el diablo se estuviera divirtiendo con polvo para los dientes". En ese infierno blanco quedaron atrapados el 30 de diciembre de 2000 ocho excursionistas que, en una mañana soleada, habían salido a coronar la cima del Balandrau, una montaña pirenaica del Ripollès de 2.585 metros. El 'torb' se cobró la vida de siete de ellos (también las de otros dos excursionistas en la Coma d’Orri y la de un monitor de esquí en Port Ainé). La tragedia, que en 2021 ya inspiró el documental 'Balandrau, infern glaçat', vuelve ahora a la pantalla en forma de película de ficción basada en hechos reales con el título de 'Balandrau, vent salvatge'.
"Tono Folguera y Guille Cascante [productor y director del documental] tenían la sensación de que en esta historia había alguna cosa más que aún se tenía que explicar -señala Fernando Trullols, que tras una larga trayectoria como ayudante de dirección y director de segunda unidad, firma aquí su primer largometraje-. Me pidieron que le echara un vistazo a la idea y ese vistazo se convirtió en una investigación de dos años. Junto a [la guionista] Danielle Schleif, entrevistamos a un montón de gente hasta convencernos de que la película podía ser útil, que podíamos aportar algo".
Uno de los momentos más señalados de todo ese proceso de recogida de información fue la primera conversación con Josep Maria Vilà, el único superviviente, que tenía 27 años cuando aquel 30 de diciembre salió a escalar el Balandrau con esquís de montaña en compañía de su novia (Mònica Gudayol) y de tres amigos (Pep Artigas y los hermanos Oriol y Elena Fernández). Fue rescatado después de dos días y medio de angustia y sufrimiento inimaginables. "Cuando le explicamos el proyecto, no tuvo dudas, porque él tenía claro que hay que mantener el recuerdo de sus compañeros -explica Trullols-. Él siente que, de alguna manera, ha vivido por ellos. Tiene su trabajo, su familia… No se ha convertido en un gurú de la supervivencia, dando conferencias por el mundo ni nada de eso. Su gran enseñanza es demostrar en el día a día que es posible vivir con el dolor y la pérdida, porque también eso forma parte de la vida".
Estar dentro del 'torb'
Vilà, eso sí, pidió dos cosas a los responsables de 'Balandrau, vent salvatge': que no hicieran que la gente le cogiera miedo a la montaña -"la montaña es un personaje más de la película, pero esto no va de buenos y malos", apunta Trullols- y que intentaran que el público entendiera por lo que habían pasado, que "lo viviera". Fácil de decir pero muy difícil de hacer. Sobre todo cuando se trataba de recrear lo que es estar dentro de un 'torb'. "Invertimos mucho tiempo en intentar averiguar cómo es un 'torb' por dentro, porque no teníamos referentes visuales. Ni sabíamos tampoco muy bien como sonaba, más allá de haber leído que era como estar justo al lado de una turbina de avión y que alguien la pusiera a toda velocidad en un segundo". El esfuerzo de los equipos técnicos valió la pena, porque en las escenas de la ventisca, rodadas en buena parte en un plató, el resultado, tanto a nivel visual como sonoro, es apabullante.

Álvaro Cervantes y Josep Maria Vilà, delante del cartel de 'Balandrau, vent salvatge' / Manu Mitru
En la verosimilitud de esas secuencias es igualmente importante el trabajo y el sacrificio de los actores, encabezados por un Álvaro Cervantes que está espléndido en el papel de Josep Maria y por Bruna Cusí, que interpreta a Mònica. "Quería que los actores experimentaran de algún modo toda esa dureza del 'torb' -relata el director-. Además, las escenas de acción funcionan mucho mejor cuando no se ven los dobles. A ellos les sirvió mucho, creo, porque después de los dos o tres minutos que duraba cada toma, con aquel infierno que se desataba, yo los miraba y les decía: 'Chicos, tenéis que entender que esto que ha durado dos minutos y que es insoportable, esta gente lo sufrió durante 12 horas. Y a 40 bajo cero"'. No es raro, pues, que Trullols se emocione al explicar que cuando Josep Maria Vilà pudo ver por fin la película acabada, su primera reacción al terminar la proyección fue levantarse, buscar al director con la mirada y decirle: "El 'torb' fue así". Y a continuación le dio las gracias por haber devuelto a la vida a sus compañeros. "Me dijo: 'Los he visto vivos otra vez'. Ese es el milagro del cine".
Como sucede en las mejores películas de catástrofes de los 70, de las que Trullols se confiesa admirador, en 'Balandrau, vent salvatge' lo importante no es tanto el desastre natural como la peripecia humana. "Esta película habla sobre unas personas a las que les pasa algo terrible y habla también de otras personas que salen a buscarlas -comenta el director, que destaca la figura del bombero voluntario Siscu Carola, fallecido en 2024 e interpretado en el filme por Marc Martínez con encomiable humanidad-. En circunstancias de extrema dificultad, la reacción de todos ellos fue ayudarse unos a otros, con amor y generosidad. Es una lección que yo ya voy a llevar siempre en el corazón".
Suscríbete para seguir leyendo
- Centenares de personas despiden en Nueva York a Willie Colón entre aplausos y salsa
- Emmanuel Carrère: 'Me gustó saber que mi madre rechazó colaborar con el KGB sin dudar y con una sonrisa
- Marc Ribas deja 'Joc de cartes' y TV3 ya tiene nuevo presentador
- Sirat' vista desde Marruecos: de decorado, un conflicto
- Calvas, el último estigma estético femenino por derribar: 'Luchamos por visibilizar y normalizar la alopecia de las mujeres; no creas que eres la única
- Las poses y las formas de Gonzalo Miró
- La tienda de discos más pequeña y abarrotada del mundo
- Muere a los 89 años el periodista Raúl del Pozo, cronista político de referencia y escritor