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Equipamiento cultural histórico

El Molino solo abrirá los fines de semana a la espera de las obras de insonorización

La sala reabrirá el mes que viene con menos actividades y un “menor impacto acústico”, tras las quejas vecinales registradas, y planea recuperar el ritmo una vez se ejecuten los trabajos, que se prevén de cara al próximo verano

Jordi Herreruela, director de Barcelona Events Musicals, empresa que gestiona el local, advierte: “El proyecto de El Molino solo lo vemos claro si podemos llevarlo a cabo al 100%”

Primer concierto de la nueva etapa de El Molino, de Kahil ElZabar Ethnic Heritage Ensemble, el 1 de noviembre de 2024.

Primer concierto de la nueva etapa de El Molino, de Kahil ElZabar Ethnic Heritage Ensemble, el 1 de noviembre de 2024. / FERRAN SENDRA

Jordi Bianciotto

Jordi Bianciotto

Barcelona
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El Molino retomará su actividad en las próximas semanas en unos parámetros reducidos, de un modo temporal, a la espera de resolver los problemas de insonorización que, el pasado diciembre, le forzaron a suspender la programación. La sala prevé volver a acoger actuaciones musicales a partir de febrero, centrándolas en los fines de semana y finalizándolas a las 23.00 horas, con el propósito de recuperar su oferta completa más adelante, una vez se hayan ejecutado las obras de adecuación.

La sala de la calle Vila i Vilà tuvo que detener su programación después de registrar quejas de los vecinos. Ahora deberá afrontar unas reformas, asumidas por el Ayuntamiento (propietario del equipamiento), de arranque y duración por ahora no precisados. A la espera que se ejecuten, Barcelona Events Musicals (BEM), empresa a cargo de la gestión de la sala (por cuatro años, tras salir vencedora del concurso público de 2024), “garantiza la actividad hasta el próximo verano”, según apunta en un comunicado.

Menor impacto acústico

La programación musical se retomará en febrero con una “reducción en beneficio de actividades con un menor impacto acústico”, añade la nota. “Desde el inicio, BEM está manteniendo una comunicación constante y actualizada con los equipos de gestión del Ayuntamiento con el fin de solucionar la cuestión”.

Mientras las obras no se lleven a término, “la imposibilidad de desarrollar el proyecto tal como se había concebido y la necesidad de detener la actividad en un horizonte próximo es lo que ha llevado a BEM a replantear la actividad de la sala”. Lo cual, sigue el comunicado, “no supone detener la actividad musical”, sino asumir una “especial sensibilidad en los días y horarios, centrando la actividad en fines de semana y finalizándola antes de las 23.00 horas”. La sala anuncia que “en las próximas fechas” anunciará la nueva programación.

Los problemas de insonorización proceden de un tiempo anterior a la gestión de la sala por parte de BEM. “Nosotros no tocamos nada de la estructura del local. Tocamos la decoración y los equipos técnicos, y añadimos un elemento de reducción del impacto acústico como son las cortinas”, indica Jordi Herreruela, director de la empresa, en conversación con este diario. El Molino, inaugurado en 1898 y cerrado en 1997, reabrió en 2010 tras una reforma integral asumida por la empresa Ociopuro. En 2021 fue adquirido por el Ayuntamiento por 6,2 millones de euros.

Quejas percibidas

Cuando el local inició su actual etapa con BEM, en octubre de 2024, “parecía que no había problemas”, si bien no tardaron en advertirlos, explica Herreruela. “Solo un mes o un mes y medio después empezamos a percibir quejas de los vecinos. Sutilmente, fuimos reduciendo la actividad, potenciando las sesiones de comedia, reduciendo la noche y los horarios del domingo... Hicimos esfuerzos para que, mientras no hubiera una solución, esto no fuera un problema. Y ahora hacemos uno más, poniendo a los vecinos por delante de cualquier otro factor. Nos toca ser prudentes”. En su nueva vida, El Molino comenzó ofreciendo actuaciones en tres pases diarios (20.00, 21.30 horas y medianoche).

Los trabajos de insonorización se vislumbran de cara a verano, con el propósito de que El Molino recupere a continuación la actividad plena, pero Herreruela se ve incapaz de dar un calendario. “El proceso concursal para las obras ya está en marcha, pero no tengo información concreta”, indica el director de BEM, empresa cuyo plan de negocio en la sala se ha descuadrado “totalmente”, confiesa. “El proyecto de El Molino solo lo vemos claro si podemos llevarlo a cabo al 100%”. Por ahora, tras casi dos meses de cierre, el horizonte inmediato es esta reapertura reconfigurada en febrero. “Estamos re-arrancando y volviendo a programar y, si en dos semanas podemos volver a la actividad, lo haremos”.

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