Club de Estilo
¿Es 2026 el nuevo 2016? La nostalgia está de moda entre 'millenials' y zetas: vuelven los pitillos, las zapatillas con cuña y el maquillaje a todo color
El 'revival' ha disparado las búsquedas de los pantalones rotos, las gargantillas de terciopelo, el 'contouring' y las piezas de archivo y 'vintage' de hace una década

Así lucían las estrellas de la moda y la música en 2016, el año de moda este 2026. / EPC

De repente todo el mundo está buscando en la nube sus fotos de hace 10 años. Instagram y TikTok se han llenado de vídeos y recopitarios de hace una década. #2016❤️. ¿Por qué esta fiebre romántica y nostálgica a lo 'Coplas a la muerte de su padre' de Jorge Manrique, creyendo que cualquier tiempo pasado fue mejor?
Diez años después, 2016 ha vuelto con fuerza. No solo a las redes sociales, sino también a la moda, la belleza y la cultura pop. 'Millennials' y Generación Z no se limitan a recordar aquel año: lo están reconstruyendo como un refugio emocional frente a un presente marcado por la saturación digital, la incertidumbre y la presión constante.
El lema '2026 is the new 2016' se repite estos días en TikTok e Instagram acompañado de fotografías antiguas, vídeos con estética retro y referencias culturales muy concretas. Las gargantillas reaparecen en los escaparates, el labial mate vuelve a dominar las 'apps' de belleza y las sombras de ojos en tonos cálidos sustituyen a los maquillajes neutros que han definido los primeros años de la década de 2020.

Taylor Swift, con tres premios Grammy. / MIKE NELSON / EFE
Antes del covid y la IA
La nostalgia, sin embargo, va más allá de lo estético. Para muchos usuarios, 2016 representa el último momento previo a una acumulación de crisis: antes de la pandemia, antes de la expansión masiva de la inteligencia artificial y antes de que la vida digital se volviera exhaustiva. No se idealiza tanto el pasado como la sensación de ligereza asociada a él.
'2026 es el nuevo 2016' se remonta a una broma irónica de la Generación Z que se convirtió en un movimiento sincero espontáneo conocido como 'el Gran Reinicio del Meme', en el que los usuarios de TikTok añoraban los buenos viejos tiempos, antes de que la web se infestara de contenidos generados por la IA.
Este regreso tiene incluso un origen concreto. El pasado 31 de diciembre, un usuario de TikTok publicó un vídeo recopilando momentos virales de 2016 [desde Musica.ly -antes de la era TikTok- y el 'Mannequin Challenge' hasta canciones como 'Black Beatles' o 'Love Yourself' de Justin Bieber], anticipando con ansiedad la llegada de 2026.
El vídeo se viralizó y actuó como detonante de un reto global replicado por 'influencers', artistas y usuarios anónimos bajo un mismo mensaje: "Hagamos que 2026 sea el nuevo 2016".
Carruseles con Snapchat y estética Tumblr
En esos carruseles y vídeos se repiten códigos reconocibles: filtros de Retrica, selfies con el filtro de perro de Snapchat, estética Tumblr, fotos borrosas o subidas sin contexto. No es casual. A diferencia del presente, las redes sociales de 2016 aún no estaban completamente dominadas por la monetización, el algoritmo ni la construcción de una marca personal. Publicar era más impulsivo que estratégico.
Para la Generación Z, esta mirada atrás tiene además una lectura emocional clara. Una sensación de que entonces "fui feliz sin saberlo". La época en que las tendencias no sabían que lo eran.

Ariana Grande, una de las cantantes que más compartió sus fotos con el filtro del perro de Snapchat. / EPC
Moda llamativa
La fuerza del regreso se entiende también al recordar lo específico que fue aquel momento cultural. La moda apostaba por lo llamativo: gargantillas de terciopelo, pantalones de cuero, chaquetas bomber, sudaderas 'oversize' y botas altas dominaban Instagram. En belleza, el 'contouring' inspirado en Kim Kardashian, las cejas marcadas y el labial líquido mate [impulsado por los Lip Kits de Kylie Jenner] marcaron aquella época.
La música también acompañó. En un solo año coincidieron lanzamientos como el álbum 'ANTI' de Rihanna (con himnos como 'Work', junto a Drake): 'Lemonade' de Beyoncé, 'Views' de Drake o 'Blonde' de Frank Ocean, entre otros.
Snapchat popularizó sus filtros, Vine creó estrellas virales en segundos y fenómenos como Pokémon GO convirtieron la cultura digital en una experiencia global... Ah, y en la calle, los chavales rodaban sus 'spinners' entre los dedos.
Armario reinterpretado
En 2026, ese espíritu se traduce en un armario reconocible, aunque reinterpretado: regresan los [por algun@s, tan denostados] 'skinny jeans', los pantalones rotos que tanto odiaban madres y abuelas, las bombers, los chokers, los tops con hombros descubiertos, los vestidos lenceros y hay auténtica fiebre por las piezas de archivo y 'vintage'.
También vuelven las bailarinas [y su versión 'sneaker'], los botines bajos, las zapatillas con cuña [como el icónico modelo 'Bekett' de Isabel Marant y sus versiones 'low cost'], el maquillaje marcado [la próxima temporada de 'Euphoria' seguro que aportará muchas ideas].
No se trata de copiar el pasado, sino de recuperar su energía. Más que una tendencia estética, el 'nuevo 2016' funciona como una declaración cultural.
En un presente más complejo y acelerado, mirar atrás se convierte en una forma de reivindicar la diversión, la creatividad y la sensación de que la cultura pop podía ser de todos.
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