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Cine

William Shakespeare, el bardo más cinematográfico: de un corto basado en ‘Macbeth’ en 1898 a una filmografía de más de 1.500 títulos

El estreno de ‘Hamnet’ reaviva el interés cinematográfico por el dramaturgo, cuyas obras han sido llevadas a los terrenos más variopintos y son fuente inagotable de argumentos universales

Una escena de 'Hamnet', de Chloé Zhao.

Una escena de 'Hamnet', de Chloé Zhao. / 'Hamnet'

Quim Casas

Quim Casas

Barcelona
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Recordaba Pere Gimferrer en su libro ‘Cine y literatura’ el tópico más repetido y aceptado en torno a William Shakespeare, el de que si el autor de ‘La fierecilla domada’ viviera hoy, sería guionista de cine. "¿Por qué precisamente guionista y no director?", se pregunta Gimferrer, "ya que era un hombre de teatro que tenía su propia compañía, es decir, alguien interesado en la realización global del espectáculo y no tan solo en el texto escrito". En el complejo tema de la relación entre cine y literatura (y teatro) destacan una serie de escritores y dramaturgos clásicos convertidos en referencia absoluta para el cine: Jules Verne, Charles Dickens, Alexandre Dumas o Edgar Allan Poe. Pero por encima de todos está Shakespeare.

Desde que en 1898 se estrenara un corto basado en ‘Macbeth’, el paso de Shakespeare a las pantallas –entre largometrajes, cortos y televisión– es exuberante. Su filmografía sobrepasa los 1.500 títulos: para este año está previsto el estreno de un ‘Rey Lear’ con Al Pacino y Jessica Chastain y para el siguiente una nueva lectura de ‘Otelo’, el texto clásico sobre el demonio de los celos, con reparto afroamericano. El autor de ‘El mercader de Venecia’ sigue siendo una fuente inagotable de argumentos cinematográficos. De ‘Macbeth’, por ejemplo, se han hecho más de 30 películas, mientras que de ‘Hamlet’ existen casi 50 incluyendo un corto de Georges Méliès de 1907, los filmes de Laurence Olivier y Kenneth Branagh, el ‘Rosencrantz y Guildensten han muerto’ de Tom Stoppard –sobre dos personajes secundarios de la obra encarnados por Gary Oldman y Tim Roth–, el ‘Hamlet goes to business’ de Aki Kaurismäki –aquí Hamlet es el accionista mayoritario de un grupo empresarial de Helsinki– o la aún inédita versión con Riz Admed ambientada en el seno de una familia asiática del Londres actual. Shakespeare acepta por igual el cine de época como el que ocurre en nuestro tiempo.

Joe Alwyn y Jessie Buckley en 'Hamnet'.

Joe Alwyn y Jessie Buckley en 'Hamnet'. / 'Hamnet'

Directores de todas las latitudes (especialmente Hollywood y el cine británico), generaciones y estilos se han interesado en sus propuestas narrativas y en las reflexiones sobre el bien y el mal, celos, egoísmo, ambición, corrupción, familia, poder, amistad, amor trágico o diferencia de clases que entrañan sus textos. De Olivier a Baz Luhrmann pasando por Orson Welles, George Cukor, Akira Kurosawa, Franco Zeffirelli, Roman Polanski, Kenneth Branagh, Joel Coen, Peter Greenaway, Jean-Luc Godard o Derek Jarman. Mayoritariamente hombres. Pocas directoras: la Julie Taymor de ‘Titus’ (1999) y ‘La tempestad’ (2010).

Prosa respetada

Su prosa ha sido respetada al milímetro o bien sacudida. En 2012, antes de entregarse a la causa de ‘Los Vengadores’ de Marvel, Joss Whedon realizó una versión contemporánea de ‘Mucho ruido y pocas nueces’ ambientada en la californiana Santa Mónica del siglo XXI, rodada en blanco y negro y con los personajes transmutados en diletantes románticos que recitan los diálogos originales en un contexto completamente distinto. En 2024, el actor Ian McKellen y el director Sean Mathias rodaron un ‘Hamlet’ en el que las dependencias de un teatro inglés se convierten en las del castillo de la obra original. El mismo McKellen protagonizó en 1995 un ‘Ricardo III’ centrado en el fascismo en la Inglaterra de 1930. Por no hablar de la trasposición musical de ‘Romeo y Julieta’ en ‘West side story’, la versión de 1961 y la más reciente de Steven Spielberg, en las que los Montescos y Capuletos se convierten en bandas rivales neoyorquinas.

Paul Mescal interpreta a William Shakespeare en 'Hamnet'.

Paul Mescal interpreta a William Shakespeare en 'Hamnet'. / EPC

‘Romeo y Julieta’, como excelso argumento universal sobre la tragedia amorosa y el odio entre familias, lo admite todo. La productora Troma hizo en su momento ‘Tromeo and Juliet’ (1996), en la que Lloyd Kaufman llevó la historia al terreno del ‘gore-queer’ con aparición del Vengador Tóxico incluida. En el cine español, tanto Francisco Rovira Beleta en ‘Los Tarantos’ (1963) como Vicente Escrivá en ‘Montoyas y Tarantos’ (1989), la trasladaron al ámbito de la rivalidad entre familias gitanas; la primera con Carmen Amaya, la segunda con Cristina Hoyos. ‘Gonomeo y Julieta’ (2011) es una animación con muñecos y voces de James McAvoy, Emily Blunt, Michael Caine, Maggie Smith y Jason Statham en la que los amantes de Verona son ahora enanos de jardín. Luhrmann la remodeló sin desfigurarla en su ‘Romeo + Julieta’ (1996), con Leonardo DiCaprio y Claire Danes viviendo su amor imposible en Verona Beach y canciones de Garbage, The Cardigans, Butthole Surfers, Kym Mazelle y Radiohead de fondo sonoro.

La tragedia shakesperiana muta a la comedia sin problemas. Lo vemos ahora mismo en un teatro barcelonés en el que Albert Pla y Peyu interpretan una particular lectura humorística de ‘Hamlet’ con dos personajes en una habitación de hospital. El sentido cómico estaba bien presente en la famosa serie de Rowan Atkinson ‘L’escurçó negre’ o en filmes como ‘Matar o no matar, éste es el problema’ (1973), una comedian negra con Vincent Prince en el papel de un actor que se venga de los críticos que le han ninguneado asesinándoles según métodos que aparece en las obras de Shakespeare. Hasta la ciencia ficción acoge al bardo ilustre: ‘Planeta prohibido’ (1956) es una suculenta versión libre de ‘La tempestad’ con robots

Claire Danes y Leonardo DiCaprio en 'Romeo + Julieta'.

Claire Danes y Leonardo DiCaprio en 'Romeo + Julieta'. / 'Romeo + Julieta'

La mayoría de actrices y actores cinematográficos, procedan o no del teatro, saben del prestigio que da encarnar a los personajes eternos de Shakespeare: Olivier, Welles y Branagh dirigidos por ellos mismos, y Marlon Brando, Anthony Hopkins, Richard Burton, Elizabeth Taylor, Ian McKellenAl Pacino, Mel Gibson, Jeremy Irons, Emma Thompson, Benedict Cumberbatch, Ethan Hawke, DiCaprio, Denzel Washington, Helena Bonham Carter, Michelle Pfeiffer, Jessica Lange, Kate Winslet, Michael Fassbender, Marion Cotillard, Helen Mirren… ¿Qué actriz o actor no desea interpretar a Shakespeare en algún momento o dirigir una de sus piezas? Ralph Fiennes ha realizado tres filmes y el tema escogido para el primer fue el de ‘Coriolanus’ (2011), que Shakespeare ambientó en la Roma de la época de la República y Fiennes trasladó a la capital italiana en la actualidad.

Un autor protagonista

Hollywood además lo ha convertido en protagonista de ‘biopics’ y ficciones varias. Aunque está antes una miniserie anglo-italiana, ‘Will Shakespeare (1978), protagonizada por Tim Curry, ‘Shakespeare enamorado’ (1998) convirtió al escritor en héroe tan enamoradizo como los protagonistas de algunos de sus dramas. Encarnado por Joseph Fiennes, es un joven dramaturgo a quien le falta la inspiración hasta que encuentra a su musa, Gwyneth Paltrow. ‘Annonymus’ (2011) reflexiona sobre quien fue realmente el autor de las obras que se da por hecho que escribió Shakespeare.

Kenneth Branagh en 'El último acto'.

Kenneth Branagh en 'El último acto'. / 'El último acto'

Tras dirigir cinco adaptaciones de sus obras –‘Enrique V’, ‘Mucho ruido y pocas nueces’, ‘Hamlet’, ‘Trabajos de amor perdidos’ y ‘Como gustéis’–, y de rodar un filme independiente sobre una representación navideña de ‘Hamlet’ –‘En lo más crudo del crudo invierno’–, Kenneth Branagh hizo realidad uno de sus sueños encarnando al escritor en ‘El último acto’ (2018). La película, realizada también por él mismo, cuenta su vida después de que el teatro del Globo fuera pasto de las llamas, con especial hincapié en cómo intenta rehacer la relación con su esposa Anne (Judi Dench) después de la muerte de su hijo Hamnet. Lo mismo que relata, desde la óptica de Anne (Jessie Buckley), la última película sobre Shakespeare y su mundo, ‘Hamnet’, otra demostración de la fuente inagotable de placeres literarios y audiovisuales del hombre que sentó las bases de la dramaturgia clásica y moderna.

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