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El regreso de 'Las gotas de Dios', la premiada serie sobre el vino y su capacidad para transmitir emociones

Hablamos con Klaus Zimmermann, productor de la exquisita producción galardonada con el Emmy Internacional a mejor serie dramática en 2024

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Fleur Geffrier (Camille) y Tomohisa Yamashita (Issei) en la segunda temporada de 'Las gotas de Dios'

Fleur Geffrier (Camille) y Tomohisa Yamashita (Issei) en la segunda temporada de 'Las gotas de Dios' / Apple TV

Juan Manuel Freire

Juan Manuel Freire

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Ni siquiera en estos días de viralidades súbitas se producen todos los éxitos de la noche a la mañana. Algunos cogen forma poco a poco, producto de un boca-oreja sincero y tranquilo. Es como debía conseguir su fama una serie del ritmo mesurado de 'Las gotas de Dios' (Apple TV, segunda temporada desde el miércoles, día 21), adaptación muy libre del manga de Tadashi Agi y Shu Okimoto sobre, curiosamente, el vino y la cata de vinos. 

En la primera temporada de la serie desarrollada por Quoc Dang Tran, la francesa Camille (Fleur Geffrier) y el japonés Issei (Tomohisa Yamashita), hija biológica e hijo espiritual, respectivamente, de un famoso enólogo, se enfrentaban en diversas pruebas para hacerse con la herencia de su padre: una casa en Tokio y, lo más valioso, su inmensa colección de vinos. ¿Había que ser lector del manga o 'foodie' para disfrutarla? No exactamente. "Cuando nos planteamos llevar esta historia a la pantalla, fue con el convencimiento de que era una historia universal sobre la familia y la transmisión de valores", explica el productor Klaus Zimmermann ('Atrapados') a EL PERIÓDICO en entrevista por videollamada. "Por eso atrajo a un público tan diverso. Por eso tanta gente la veía y la recomendaba". Entre sus admiradores, los votantes de los Emmy Internacionales, que en 2024 distinguieron a 'Las gotas de Dios' como mejor serie dramática

El mejor vino del mundo

En la segunda temporada, Issei no pasa por su mejor momento vital. De hecho, practica la apnea para sentir que su corazón todavía late. "Se da cuenta ['spoiler' para los no iniciados] de que perdió la competición y algo así es muy duro para alguien con su ambición. Todos los secretos que se revelaron resultan una carga para él". 

Por su parte, Camille vive una vida más feliz en la ficcional finca Chassangre de la Provenza, donde Issei y su padre, el ahora viudo Hirokazu (Satoshi Nikaido), acuden a visitarla, y donde los dos expertos en vino celebran conjuntamente sus cumpleaños. Estos casi hermanos reciben un regalo inesperado de su fallecido padre: una botella de un preciado vino cuyo origen no pudo llegar a discernir en vida. Se lanzan a completar la investigación, algo que para Issei "se convertirá en una búsqueda de la verdad sobre su vida" y que para Camille será como "enfrentarse a la dura realidad de ser hija de un padre al que odia", dice Zimmermann.

El tercero en discordia

Después de Issei y Camille, el personaje más importante de la serie sigue siendo el vino. "Nos lo tomamos muy en serio –confirma nuestro entrevistado–, pero al mismo tiempo, tampoco es que estemos haciendo una serie documental de enología. Incorporamos el vino al relato como un transmisor de emociones. También de historia. Eso es lo que nos parecía mágico: hacer una historia en la que el gusto y, claro, la cata de vinos son una gran parte de la trama. Es algo que me parecía bastante insólito". 

Desde el principio han contado con la asesoría de Seb Pradal, sumiller premiado, cofundador de la agencia comercial de vinos Vinosaures y dueño del restaurante La Petite Régalade. "No teníamos ni idea del mundo del vino, cómo funciona, cuál es su ética, cuáles son las preocupaciones de un enólogo… Él nos ayudó a construir una historia que sucediera en este entorno y resultara cien por cien creíble. La colaboración con los guionistas era constante". 

La serie más global

El manga original se desarrolla al 100% en Japón, pero ellos querían hacer, dice Zimmermann, "una historia más global". Quizá también por exigencias de la coproducción franco-japonesa, el protagonista, además de cambiar de sexo, pasó a venir de Francia. Además, la trama puede viajar a los lugares como diversos y pasar por Italia, Georgia o España: el primer capítulo de la segunda temporada se desarrolla en parte en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz), donde las Bodegas Hidalgo - La Gitana se disfrazan de la propiedad del personaje interpretado por nuestro Pedro Casablanc. "No conocía a Casablanc de nada, pero cuando dimos con él, me pareció perfecto para el papel. Era importante dar con el actor adecuado porque este personaje hace cosas bastante fuera de lo común y todo debía resultar verosímil. Él lo consigue. Lo felicito por ello".

Ayuda también a la verosimilitud que 'Las gotas de Dios', lejos de estar hablada, simplemente, en inglés, incorpore también japonés y francés. Apple fue pionera en el auge de las series multilingües con 'Pachinko', así que debió apoyar la decisión. "Era una apuesta fuerte por nuestra parte desde el principio. En mi opinión, era la única forma de conseguir que la serie resultara auténtica. Con eso estábamos, quizá, reduciendo a nuestro público, aunque siempre quedaba la posibilidad de que los reticentes la vieran doblada. Para nosotros, sea como sea, habría sido una terrible equivocación hacerlo todo en un único lenguaje".

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