La noticia de los Catalans de l'Any
El año de Rosalía (de nuevo): 'Lux', el disco del que no dejamos de hablar
Javier Cercas y Joan Roca, en representación de su madre, Montserrat Fontané, han escogido tras recibir el premio Català y Catalana de l'Any de EL PERIÓDICO las noticias más destacadas de 2025 a partir de la selección elaborada por las distintas áreas de redacción
MULTIMEDIA | Todas las noticias más importantes del año elegidas por Javier Cercas y Joan Roca

Rosalía en el videoclip de 'La perla'. / EPC
Este 2025, como lo fueron 2022 y 2018, ha sido duro para los artistas con altas aspiraciones que hayan publicado un álbum. Los años que Rosalía saca disco, los demás ya pueden irse apartando. De acuerdo, el apunte es exagerado (e injusto), pero algo de ello hay: no estamos acostumbrados a campañas tan imperiales y a consensos admirativos tan amplios en torno a una obra como los que, de nuevo, ha propiciado la cantante de Sant Esteve Sesrovires, ahora con su cuarto álbum, ‘Lux’, lanzado el pasado 7 de noviembre.
Sí, hace cuatro días, y ya se hace extraño imaginar que hubo un tiempo, y no muy lejano, en que el mundo existía sin ‘Lux’. En estas ocho semanas, este disco ha sido nuclear en la conversación social, a juego con un marketing de ‘tempo’ sibilino, atado en corto por Rosalía y los suyos: generador de suspense, con aires de improvisación (y de caos: el episodio viario de Callao, el supuestamente incontrolado filtraje de canciones), combinando el aura de inocencia de la artista con el plan de dominación mundial (en una rueda de entrevistas en la que no se ha dado juego a ni un solo medio catalán). Rosalía total, omnipresente, impepinable. Y con el tsunami comunicativo, la respuesta a la contra de una parte de la opinión pública: Rosalía invasiva, sobrevalorada, la artista que te obligan a que te guste.

Rosalía, durante la gala de LOS40 Music Awards 2025 celebrada el 7 de noviembre en el Roig Arena de València. / Los40
Pero, aunque el aparato promocional de Rosalía pueda generar rechazos, lo cierto es que, en las tribunas de opinión musicales, el escrutinio de ‘Lux’ es extremadamente elogioso. De un modo inédito si hablamos de la esfera internacional, para un álbum español mayoritariamente cantado en castellano. Maravilla el don de Rosalía para situar en el centro del ‘mainstream’ una obra de arquitectura compleja y vanguardista, hecho de materiales aparentemente alejados del pop como son las cuerdas de la Sinfónica de Londres y las voces de la Escolania de Montserrat y el Cor de Cambra del Palau de la Música.
Alabada por la crítica
A la hora del balance crítico, ‘Lux’ ha puesto de acuerdo a las redacciones de los diarios del país. Mejor disco del año para EL PERIÓDICO, como ya lo fueron ‘El mal querer’ (2018) y ‘Motomami’ (2022), y también para ‘El País’, ‘El Mundo’, ‘ABC’, ‘La Vanguardia’ y ‘Ara’, así como ‘Forbes’. En la prensa especializada hay un poco más de modulación. Primera plaza en ‘Rockdelux’ y en ‘Jenesaispop’. En ‘Efeeme’ y ‘Binaural’ aparece en el cuarto lugar; en ‘Mondosonoro’, en el quinto y en ‘Enderrock’ han apartado ‘Lux’ de los listados por géneros musicales otorgándole un “premio especial del jurado”.
En los medios internacionales, el portal ‘Metacritic’, que mide las evaluaciones de los discos en la prensa anglosajona, refleja que Rosalía sigue su tendencia al alza: ‘El mal querer’ sumó 89 puntos sobre 100 y quedó en 25º lugar del año 2018; ‘Motomami’ trepó a la primera plaza en 2022 con 94 puntos, y ahora, ‘Lux’, alcanza los 95 y comparte el liderazgo con ‘Debí tirar más fotos’, de Bad Bunny (su gran rival en los rankings de 2025).

Rosalia, en la portada de su disco 'Lux'. / EPC
Destacable es el reconocimiento al mejor disco del año por ‘The Guardian’, también en ‘The Independent’, ‘Esquire’ y ‘Entertainment Weekly’. Medios británicos, estadounidenses, por lo general poco o nada receptivos a lo que se aleje de su radar ‘anglo’. Altas posiciones en las listas de ‘Billboard’ (segundo), ‘Rolling Stone’ (tercero), ‘The New York Times’ (cuarto), ‘Les Inrockuptibles’ (cuarto) y ‘Variety’ (quinto). Más discreto esta vez es el 16ª puesto en ‘Pitchfork’. Entre las cabeceras especializadas, y en un campo tan segmentado como la música, hay líneas editoriales que marcan distancias: no hay ni rastro de ‘Lux’ en los listados, con acento pop-rock clásico, de ‘Mojo’ y ‘Uncut’ (que entronizan a Pulp).
Las reglas del juego
‘Lux’ desliza pistas que remueven reglas de juego. Están esas 13 lenguas que combina, un poliglotismo con el que Rosalía dice a los estadounidenses (que han agotado las entradas para verla, por ejemplo, dos noches en el Madison Square Garden) que el mundo no es solo el que habla inglés. El disco realza la educación musical académica, justo después de que se mofaran de ella por hacer giras con bailarines y sin instrumentistas. Y lo envuelve esa espiritualidad que sugiere novedades en la percepción juvenil de la trascendencia, convirtiéndola en material pop. Es significativo en España, donde en las generaciones maduras flota la asociación, seguramente caducada, de religión y represión.
Rosalía nos dice que la música popular puede ser ambiciosa y presentar múltiples capas de significado. Le ha ayudado que hoy la música de consumo es más abierta y que a los más jóvenes no les echa para atrás un arreglo electrónico disruptivo, una estructura armónica imprevisible, el solapamiento de géneros en un mismo disco (o en una misma canción). Su carrera apunta modos de largo alcance en un tiempo que luce ultrarrápido, despiadado, en el que una Taylor Swift ha sido más bien barrida de los balances del año tras ejercer de emperatriz del pop durante dos temporadas. Nada es para siempre, pero eso ella seguro que ya lo sabe. Jordi Bianciotto
Estas son otras noticias que han marcado el mundo de la cultura en 2025:
'El loco de Dios en el fin del mundo' del Català de l’Any 2025, Javier Cercas, ha sido uno de los libros del año. Se ha colado en todas las listas de lo mejor y ha recibido el Premio al Libro Europeo. También ha despertado una conversación sobre la fe en pleno siglo XXI, algo que de algún modo, lo emparenta con 'Lux', de Rosalía. Pero sobre todo, es el penúltimo ejemplo de que el libro de papel sigue siendo un artefacto imbatible en tiempos de ‘streaming’ y pantallas. El sector editorial volverá a cerrar este años con una facturación récord, de 1.250 millones de euros, que supone un aumento del 4% respecto al año pasado y un 39% si se compara con 2019.
El caso Sijena ha resurgido este 2025 tras la sentencia del Tribunal Supremo del pasado mayo, que obliga al MNAC a devolver a Aragón las célebres pinturas del románico, una joya extremadamente delicada y muy valiosa, difícil (para algunos, imposible) de trasladar. El museo catalán es quién debe ejecutar la sentencia y pide garantías, como una comisión de peritos formada por expertos internacionales que certifiquen una operación polémica desde sus inicios, en pleno procés. La prudencia de la parte catalana y la virulencia de la postura aragonesa (lo último, una denuncia del abogado de Sijena a Pepe Serra, a quien ha pedido que dimita) han marcado un año clave para el MNAC, que inicia en breve su gran ampliación de cara al centenario de la Exposición Universal prevista para 2029.
¿Cómo se explica el medio millón de entradas que vendió en 2025 Bad Bunny para los conciertos que dará en España este 2026? ¿Y las 240.000 de Oques Grasses? El fenómeno de la música en directo sigue batiendo récords y ha alcanzado unas dimensiones tan siderales este año que ya no se explica simplemente por un efecto FOMO-pospandemia. La expansión demográfica del público (de los rockeros de 70 años a los niños) y paradójicamente, la precariedad de la juventud (sin presupuesto para la entrada de un piso, pero sí para ir a un festival) explican en parte el fulgurante momento del sector. Este año ha nacido el Roig Arena en València, el madrileño Movistar Arena se ha coronado como el segundo recinto musical del mundo en número de conciertos y hemos sabido cómo será el futuro Sant Jordi Club.
Este año se ha estrenado la última película de Carla Simón, 'Romería', que imagina cómo fue la relación entre los padres de la cineasta catalana en el alborotado Vigo de los 80. Ambos fallecieron a causa del VIH y fueron adictos a la heroína. Un hilo une esa película con el documental que Isaki Lacuesta ha rodado sobre el padre de Alba Flores, 'Flores para Antonio' y la última novela de Juan Trejo, 'Nela', sobre su hermana, fallecida también por sobredosis. Este 2025 ha sido el año en el que muchos huérfanos han hecho preguntas en voz alta sobre uno de los últimos tabúes de la sociedad española, la epidemia de heroína y sida que se llevó a una generación por delante entre el dolor familiar y el silencio colectivo.
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