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Entrevista

Pepe Serra, director del MNAC: "¿Cortar las pinturas de Sijena en 72 trozos? A ver quién se responsabiliza de algo así"

El director del museo barcelonés defiende la ampliación proyectada para 2029 como una "culminación histórica" e insiste en los riesgos técnicos y patrimoniales del traslado de las pinturas de Sijena

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El director del MNAC, Pepe Serra, fotografiado en el interior del museo observando la obra de Juli González, ‘Manos levantadas’, dentro de la exposición de piezas dedicadas a la guerra civil española

El director del MNAC, Pepe Serra, fotografiado en el interior del museo observando la obra de Juli González, ‘Manos levantadas’, dentro de la exposición de piezas dedicadas a la guerra civil española / JORDI COTRINA

David Morán

David Morán

Barcelona
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A las puertas de la gran ampliación que, coincidiendo con el centenario de la Exposición Universal de 1929, le ha de permitir expandirse por la montaña de Montjuïc y ganar más de 10.000 metros cuadrados en el pabellón de Victòria Eugènia, el director del Museu Nacional d’Art de Catalunya (MNAC) desde 2011, Pepe Serra, recibe a EL PERIÓDICO para desgranar un proceso de expansión que, asegura, es en realidad un acto de justicia histórica y un proyecto de "culminación". Sobre la mesa de su despacho, en el espacio que dejan el incierto futuro de las pinturas de Sijena o las (no tan) complejas relaciones con Manuel Borja-Villel o Carmen Thyssen, una montaña de informes técnicos, económicos y medioambientales y las primeras pistas de un proyecto arquitectónico que, tras verse frenado temporalmente por el recurso de una de las empresas licitantes, se presentará oficialmente a partir del próximo mes de enero.

Se habla de 2026 como un año de transición con la vista puesta en la ampliación del museo prevista para 2029. ¿Cómo ha de ser el MNAC del futuro? 

Ahora mismo nos encontramos con un museo nacional que termina abruptamente en la sala de la Guerra Civil, de modo que la ampliación no significa crecer, sino terminar el museo. En Catalunya hay una anomalía, y es que el siglo XX, con los hechos que han pasado, los artistas y las primeras luchas, no está expresado en ninguna parte de forma permanente. Nos han hurtado dos generaciones y media de artistas. Cuando esté todo terminado, entrarás por Taüll y saldrás por Perejaume, que sería lo normal, así que no son simplemente más metros porque el chalet lo queremos más bonito. 

Además de ganar espacio, otro de los objetivos de la ampliación es bajar físicamente el museo, acercarlo a la ciudad y hacerlo más accesible.

El salto de escala será enorme. A la fuente de Montjuïc van dos millones de personas; al museo, solo uno. Los metros los necesitamos, porque somos el único museo europeo con una colección como esta que opera en tan solo 10.000 metros cuadrados, que es el tamaño de algunos espacios expositivos. Pero es que, además, si algo se pide ahora a los museos es accesibilidad, y esta es la gran paradoja del país: el museo más grande es el más inaccesible. Mi obsesión no es el número, pero en términos de servicio público sí: yo quiero servir a más gente. Y eso permite ampliar al máximo el contexto de interpretación. Las paredes de un museo no están para opinar, sino para generar interés. 

El pasado mes de abril se anunció que el estudio Harquitectes había ganado el concurso para ampliar el museo con un proyecto que conectaba el Palau Nacional y el pabellón de Victòria Eugènia a través de un pasaje cubierto. ¿En qué punto del proceso estamos? 

Hemos hecho el concurso, tenemos este detalle administrativo que sabemos que después de Navidades quedará resuelto y en enero o febrero las autoridades presentarán los dibujos. El patronato ha aprobado un presupuesto de 122 millones de euros y estamos, justo ahora, a cuatro años de inaugurar. La programación que presentamos es la última y a partir de este lunes declaramos una moratoria, que quiere decir que el museo dejará de prestar obra y de hacer exposiciones por el país.

Barcelona 12.12.2025. Cultura. El director del MNAC, Pepe Serra, fotografiado en el interior del museo bajo la instalación ‘Corona de ojos en la cabeza’ de Francesc d’A. Galí. Fotografía de Jordi Cotrina

El director del MNAC, Pepe Serra, fotografiado en el interior del museo bajo la instalación ‘Corona de ojos en la cabeza’ de Francesc d’A. Galí / JORDI COTRINA

¿Se cerrará el museo en algún momento? 

A partir del 1 de enero de 2027 cerraremos todo el primer piso, porque hay que mover miles de obras y necesitamos espacio para guardarlas. Todo esto coincidirá con las obras de reforma de la Fira, así que, quién sabe, si está todo agujereado y es imposible llegar al museo… Mi idea es tener abierto hasta el final las salas de románico y gótico, pero si la gente no puede llegar quizá sí que cerramos.  

Al museo no ha venido ningún técnico del Ministerio de Cultura a ver las pinturas [de Sijena]. Ninguno. Nunca"

¿Se parece en algo el MNAC del futuro a ese museo con el que fantaseó Manuel Borja-Villel en su exposición ‘Fabular paisatges’, que pudo verse el pasado verano precisamente en el Pabellón Victòria Eugènia? 

En realidad hace ya 25 años que todos los museos estamos trabajando en ese sentido, enfatizando la dimensión social: hemos dejado de mirar el objeto para fijarnos en el sujeto; estamos en un espacio de debate, no de imposición; no se puede hablar solo de los poderosos… No es solo Manolo: es que yo tengo 50 colegas que están haciendo lo mismo. Él es uno más, con mucho talento, pero que ya dice que lo que ha hecho es un ensayo para fomentar el debate. Yo eso no me lo puedo permitir, no puedo hacer un ensayo con 122 millones de euros. Claro que lo suyo nos alimenta, pero igual que la exposición que hizo Maria Garganté en el Museu Marés o la programación de Valentí Roma en la Virreina. 

¿Seguirán las pinturas de Sijena en las salas de románico del MNAC cuando se reinaugure el museo a finales de 2029?

Esa es una pregunta que nos obsesiona. Pero si algo tenemos claro es que esta obra no es nuestra. Se quemó en la guerra y la salvó la Generalitat. El relato de salvamento está clarísimo, y en esa discusión yo sí que no entro. Nos la hemos encontrado aquí y la hemos cuidado, la hemos puesto en valor. Hoy [por el viernes], por ejemplo, la verán 3.000 personas. El fin de semana, unas 9.000. Hay una sentencia, sí, pero, ¿qué pasa? Que nosotros sin romperla no sabemos hacerlo. El ICCROM, el organismo de conservación más importante del mundo, envió una misión y nos dio un informe que alertaba de los riesgos. En casos como el del 'Guernica', eso es lo que prevalece. ¿Por qué no se mueve? Porque no se puede.

Entonces, ¿por qué no se están teniendo en cuenta los informes técnicos en este caso?

Fíjate en que las declaraciones públicas no coinciden con lo que aparece luego en los papeles. Sale alguien por la tele diciendo que sí, que se pueden mover las pinturas perfectamente, pero ahí se queda. El día que alguien diga en un papel 'yo lo sé hacer', la jueza de Huesca le dará las llaves y yo le pondré todo el equipo. Pero, claro, tendrá que decir que se hace responsable. Esa es la clave. Aragón dice que las pinturas deben serrarse en 72 partes. Muy bien. El grosor de la pintura es de 4 micras, está calcinada y tiene más de 900 años. Debajo tiene una tela como de lino que se puso en los años 30, cola y una madera. A ver quién se responsabilizar de cortar esto en 72 trozos si con una aguja de cirujano quieres tomar una micromuestra y se te cae un trozo del tamaño de un tapón. Luego, además, hay que serrar 5.000 clavos. Si Aragón quiere hacerlo, empezamos mañana mismo. Ellos dirán que yo estoy condenado a hacerlo, y tienen razón, pero es que a mí se me rompe seguro.

¿Qué coste tendría una operación así?

Un coste muy alto, por encima del millón de euros. Y eso sin saber los términos prácticos de la ejecución. Con las pinturas profanas, que son unas que casi no se quemaron y son muy fáciles de mover, ya hemos hecho los pliegos y los hemos enviado a Aragón para que los acaben ellos, porque la empresa que se presente ha de saber dónde irán. Sin faltarle al respeto a nadie, me da la sensación de que el plan ahí tampoco lo tiene muy claro, y lo peor de todo es que no habido manera de tener una conversación seria y profesional.  

Si algo se pide ahora a los museos es accesibilidad, y esta es la gran paradoja del país: el museo más grande es el más inaccesible"

Rápido no será, vamos. 

Es que desde la sentencia del pasado mes de mayo el expediente ya tiene 3.600 páginas más. Cada semana hay escritos, informes. Y la clave, el meollo, es la misma: quién lo hace. Para la jueza, un informe del Instituto del Patrimonio Cultural de España sería determinante. A mí me gustaría que se solucionara un poco rápido, pero ya entiendo que tardará. Si aparece una empresa que se presenta y sabe hacerlo, adelante, pero ¿qué compañía asegura una operación con una obra valorada en más de 100 millones de euros cuando hay informes que dicen que eso se rompe sí o sí durante el traslado? La del museo ya nos ha dicho que ni hablar. 

¿No se han encontrado un tanto desamparados a nivel institucional? Da la sensación de que las administraciones que forman parte del patronato han puesto un poco de perfil. 

Con la Generalitat y, más concretamente, con la consellera, el alineamiento es absoluto. En el caso del Ministerio de Cultura no es desamparo, pero sí que digo que sería utilísimo tener un informe del IPCE.

¿Y por qué no lo hacen? El ministro Urtasun insiste en que los técnicos del departamento han estado y estarán a disposición del MNAC. 

Lo hemos pedido a través del patronato y enviamos una carta, pero al museo no ha venido ningún técnico del Ministerio de Cultura a ver las pinturas presencialmente. Lo que han hecho ha sido adherirse al informe ya hecho. Esta semana tenemos patronato otra vez y volveremos a pedirlo.  

Barcelona 12.12.2025. Cultura. El director del MNAC, Pepe Serra, fotografiado en el interior del museo junto a la escultura de yeso ‘ El Madriles’ . Fotografía de Jordi Cotrina

El director del MNAC, Pepe Serra, fotografiado en el interior del museo junto a la escultura de yeso ‘ El Madriles’ / JORDI COTRINA

Aragón acusó al MNAC de dejadez en la conservación y denunció humedades y contaminación en la sala de las pinturas. 

Ahora mismo está abierta la sala, llena de gente. ¿Humedades? A ver dónde están. Donde seguro que se mojaron fue en el monasterio, porque se cayó el techo.  

Por cierto, ¿de dónde salió esa colilla que los técnicos aragoneses dijeron haber encontrado junto a las pinturas?  

No hemos conseguido identificar dónde está hecha esa foto. Además, un informático la analizó y sabemos que está manipulada. 

Carmen Thyssen ha dicho que reclamará para su futuro museo en Barcelona las obras que tiene en depósito en el MNAC. 

Había bastantes obras suyas, pero se las quedó todas salvo dos fundamentales: un Torres García y 'La Catedral de los pobres', de Joaquim Mir. Yo tengo muy buena relación con ella, muy buena, y esto lo tenemos acordado ella y yo sin papeles. Desde el MNAC prestamos masivamente a sus museos de Sant Feliu de Guíxols y Málaga, pero de momento no hemos conseguido ver el proyecto artístico de su nuevo museo. 

¿Cómo encaja la casa Gomis, cedida por el Ministerio de Cultura al MNAC el año pasado, en el plan de ampliación del museo? 

El lenguaje del museo es arte en todas sus acepciones. La arquitectura también estará en nuestro discurso y seguro que la Casa Gomis aparece en el relato, hablaremos mucho de ella, pero no la gestionará el MNAC. 

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