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Opinión | Política y moda

¿Qué accesorio es capaz de vencer la narrativa chavista y, además, te concede un Nobel?

María Corina Machado, opositora venezolana, ha destacado por su estrategia estética, diferenciándose de sus rivales con un estilo propio que incluye el uso de rosarios como símbolo de identidad

La líder opositora Maria Corina Machado, con un rosario y camiseta con los colores de la bandera venezolana.

La líder opositora Maria Corina Machado, con un rosario y camiseta con los colores de la bandera venezolana. / PEDRO MATTEY / AFP

Corren malos tiempos para la paz. Si contemplar a Donald Trump autoimponerse la medalla de la paz que la FIFA ha creado especialmente para el presidente EEUU se nos antojó bochornoso; la ceremonia de entrega del Nobel de este año parecía un nuevo capítulo televisivo de 'El cielo puede esperar'. No sé si recordarán el formato del programa, pero básicamente consistía en homenajear a un famoso recreando con humor cómo sería su funeral

María Corina Machado no llegó a tiempo para recoger el Premio Nobel. En su lugar, colgaron en el escenario una gran foto de la opositora venezolana ataviada con un vestido de cóctel negro. Sus familiares y compañeros de lucha también coincidieron en la sobriedad cromática estilística. Si a todo esto se le añade, además, una gran cantidad de flores y lágrimas de emoción de los asistentes, fácilmente la puesta en escena pasa a convertirse en una especie de velatorio.

No voy a entrar en si Machado merecía la distinción porque sinceramente tengo la impresión que en los Nobel de la Paz sucede como en los Oscar; los buenos, buenos, no recibirán la estatuilla jamás o muchas menos veces de las que se la merecen. Y no niego que la opositora venezolana pueda ser una representación de la extrema derecha; pero defender al régimen de Maduro (/Chávez) por defecto es también de extrema hipocresía… Pero aquí, a lo que vamos es a hacer notar que si Machado merece un premio — como Chávez en su día— es a la estrategia estética

Aunque han sido muchos los que en más de dos décadas han intentado frenar “la revolución bolivariana”, todos han fracasado. No sólo porque las elecciones siempre tienen un fuerte tufo a fraude, también debido a que sus narrativas visuales eran claramente inútiles ante una efectiva estética chavista. La popularidad de la camisa roja y luego del chándal con los colores de la bandera patria parecían insuperables. Así, hasta sus propios adversarios, trataban de recabar apoyos emulando la misma vestimenta. Un claro ejemplo fue Henrique Capriles haciendo uso de camisas, gorras y chaquetas de tactel con los colores venezolanos. Sin embargo, la maniobra era equivocada. Si un nuevo producto (propuesta, candidato) no ofrece una nueva imagen, es predecible que uno se quede siempre con la original…

Sin embargo, Machado ha sabido diferenciarse claramente de sus adversarios. Con una imagen claramente cuidada y profesional de líneas diplomáticas y un look más informal (jeans y camiseta) para acercarse a la gente, la opositora venezolana fue muy consciente de cómo crear un estilo propio que superara la popularidad del relato estético chavista. Además de recurrir al blanco que toda líder mujer guarda en su armario para transmitir una imagen angelical de bondad, transparencia y pureza; hay un accesorio que ha superado con creces la apropiación populista de la bandera por parte de los chavistas.

Machado ha convertido los rosarios en parte de su identidad estética. En el recorrido por calles atestadas de gente, cientos de personas le regalaban rosarios que ella empezó a coleccionar, con nombre, lugar y fecha. En algunas ocasiones, se la llegó a ver con más de una docena de rosarios colgados a la vez sobre su pecho. Normal que le haya dedicado publicaciones en redes sociales a su amuleto de protección preferido: “Con cada uno puedo recordar por qué hago lo que hago y cuántas oraciones nos animan a seguir luchando”. 

Si hay un símbolo universal que eclipse a cualquier tipo de reclamo visual esa es la cruz. Y tal vez tanto rosario la condujo a la paz (o por lo menos, al Nobel)

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