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Estreno de cine

El director noruego Joachim Trier firma con 'Valor sentimental', Gran Premio del Jurado en el festival de Cannes, un drama extraordinario sobre la complejidad de las relaciones familiares

Así es ‘Valor sentimental’, la gran favorita al Oscar internacional

'Valor sentimental', de Joachim Trier.

'Valor sentimental', de Joachim Trier. / Cedida a l'ACN per Elastica Films / ACN / ACN

Desirée de Fez

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VALOR SENTIMENTAL

Director:Joachim Trier.

Reparto: Renate Reinsve, Stellan Skarsgård, Inga Ibsdotter Lilleaas, Elle Fanning, Anders Danielsen Lie y Lena Endre.

Estreno: 5/12/25

Puntuación: * * * *

El noruego Joachim Trier reincide en 'Valor sentimental' en temas esenciales en su filmografía: la complejidad de las relaciones familiares, especialmente entre padres e hijos, las distintas formas en las que nos afecta el paso del tiempo y la memoria. En este caso, lo hace a partir del reencuentro de dos hermanas adultas (Renate Reinsve e Inga Ibsdotter Lilleaas), una de ellas actriz, con su padre ausente (Stellan Skarsgård), un cineasta que prepara su nueva película en una industria cuyas reglas nuevas no entiende. En el corazón del relato y de las imágenes se alza una casa familiar, ahora en venta, que ha sido escenario y resguardo de todo: los afectos, las rupturas, las ausencias y la incomunicación de esa familia.

El director de 'La peor persona del mundo' (2021) utiliza ese escenario que todo lo ha visto y todo lo ve para levantar un magnífico drama familiar, una película adulta más preocupada por el recorrido y las razones de los personajes que por la expresión epidérmica de sus emociones. Es importante señalar la existencia de esa casa porque, si 'Valor sentimental' es tan brillante en su expresión de las complejidades de una familia, no es sólo por la exquisitez del texto y lo brillante de las interpretaciones (es admirable la contención y la delicadeza con las que los actores abrazan a sus personajes en conflicto). Lo es también por la maestría con la que el cineasta pone en escena en esa casa la historia familiar y los afectos de los personajes. Esa casa acoge el pasado, la memoria y las cosas sin resolver de esa familia, y Trier encuentra la manera de representar esa idea visualmente. Añade además una inteligentísima capa de metacine (la casa familiar convertida en set de rodaje) para recordarnos lo difícil que es atrapar en las imágenes el paso del tiempo y los fantasmas que habitan los lugares.

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