Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Libros

Alfonso Goizueta, escritor: "A los once años le pedí a mi madre que buscara un profesor de griego para leer la 'Ilíada'"

El joven autor madrileño, flamante finalista del Premio Planeta en 2023, acaba de publicar su segunda novela: 'El sueño de Troya'

Alfonso Goizueta, este martes en el Gran Hotel de Zaragoza.

Alfonso Goizueta, este martes en el Gran Hotel de Zaragoza. / JAIME GALINDO

Rubén López

Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Alfonso Goizueta (Madrid, 1999) irrumpió con fuerza en el mundo editorial hace dos años con su primera novela ('La sangre del padre'), que le encumbró como el finalista del Premio Planeta más joven de la historia. El escritor e historiador madrileño vuelve ahora con 'El sueño de Troya' (Planeta), en la que sumerge al lector en una aventura arqueológica en torno al descubrimiento de la antigua ciudad de la mitología griega. La novela se basa en la historia real del arqueólogo alemán Heinrich Schliemann (1822-1890), quien se pegó media vida buscando Troya siguiendo las directrices que leía en los versos de la 'Ilíada'.

El joven madrileño ha volcado toda su pasión por el mundo antiguo y los clásicos en 'El sueño de Troya', una novela que considera el «paso natural» tras su estreno como escritor. «Esta historia aún tenía más sentido para mí, porque cuenta la búsqueda de algo desconocido, igual que yo estaba buscando una novela», indica Goizueta, que apunta que el libro habla en realidad de la Troya que cada persona va buscando a lo largo de su vida: «Quería reflexionar sobre esa obsesión de perseguir los sueños; sobre qué sucede cuando estos se dan de bruces con la realidad y hasta qué punto estamos dispuestos a llevarlos a cabo. Los lectores pueden quitar la palabra Troya y rellenarla con sus propias obsesiones».

En torno a ese 'leitmotiv', la novela cuenta la historia del joven griego Nicholas Yannikis, quien, ansioso por escapar de su vida vacía en Atenas, se embarca en una expedición arqueológica dirigida por Schliemann y su fascinante mujer, Sofía, un matrimonio que en la ficción también busca encontrar la ciudad descrita por Homero.

Goizueta reconoce que sintió cierto vértigo a la hora de enfrentarse a su segunda novela tras el éxito de la primera. «Sí, yo mismo me generé esa presión. Tras quedar finalista del Planeta fue inevitable pensar si había recalado en este mundo de la literatura por casualidad. De hecho, en esta novela volqué gran parte de esas inseguridades. Es un libro muy autobográfico y personal, porque sus personajes revelan las mismas inseguridades y miedos que he sentido yo», explica.

Tantas vueltas le dio a 'El sueño de Troya' que llegó a escribir cinco versiones diferentes para acabar de encontrar el tono y la estrucutra: «No ha sido una novela fácil. 'La sangre del padre' era más lineal y en esta me quise poner a prueba experimentando con técnicas nuevas. Fue un proceso muy largo de ir probando lo que funcionaba, pero he aprendido mucho del oficio de narrador».

La arqueología del siglo XIX

El historiador madrileño ha impregnado su novela de ese halo romántico que emanaba la arqueología del siglo XIX, un mundo en el que convergen la fascinación por el mundo antiguo, la lucha entre las grandes potencias por recuperar piezas históricas o la obsesión del Imperio Otomano de impedir que robaran su arte. «Todo eso me daba un contexto histórico muy interesante», reconoce Goizueta, que, como Schliemann, también estuvo obsesionado por Troya.

«Desde siempre he sido un apasionado de los clásicos. A los once años le pedí a mi madre que buscara un profesor de griego para poder leer la Ilíada y la Odisea en su lengua original. Lo encontró y aguanté poco porque era muy difícil, pero ese profesor impulsó aún más mi pasión por el mundo antiguo», reconoce.

Con todo, subraya Goizueta que su lado de historiador cada vez se aleja más a la hora de afrontar sus nuevos retos narrativos. «Yo no escribo novela histórica con el propósito de divulgar ni nada de eso. Si quisiera hacer eso escribiría ensayos. De hecho, las etiquetas creo que reducen mucho. Yo escribo sobre temas que me interesan y ha coincidido que estos los podía narrar mejor en esos momentos de la historia. Con 'La sangre del padre' fue esa obsesión y lucha por el poder encarnada en Alejandro Magno y en el caso de Schliemann era la búsqueda del imposible y lo que sucede cuando la realidad se interpone», explica el madrileño, que no descarta dejar a un lado el contexto histórico en su próxima novela: «No te sabría decir. Se está cociendo, pero aún no tiene forma».

Suscríbete para seguir leyendo