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Barcelona brota en Guadalajara como "guardiana" de los libros: "Son nuestro escudo contra la intolerancia"

La feria internacional del libro inaugura su 39 edición con la capital catalana como invitada de honor y capital editorial de España. "Barcelona será noticia desde aquí y nutrirá nuestras vidas con sus letras", celebran desde la FIL

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El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, ha participado este sábado en la inauguración de la FIL

El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, ha participado este sábado en la inauguración de la FIL / Alejandro Acosta

David Morán

David Morán

Enviado especial a Guadalajara (México)
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"Esto es como Sant Jordi, pero a lo bestia. Y durante una semana", suelta nada más aterrizar en la FIL un editor catalán con el 'jet lag' tatuado en cara y la sonrisa de quien sabe que es muy difícil que algo se tuerza. "Estas cosas siempre van bien, son un masaje para el libro", constata acto seguido. Esta cosa, ya que estamos, es la mayor feria del libro del español, un fenomenal atracón de visitantes, editoriales y actividades librescas que, en efecto, algo de Sant Jordi sí que tiene. Y de Construmat. Un Mobile World Congress protagonizado por esa tecnología aún más punta que es el libro en papel. 

Imbatible artefacto, sin duda, a juzgar por la cantidad de gente que desde primera hora de la mañana del sábado monta guardia a las puertas del recinto ferial de Guadalajara y culebrea al rato por los más de 43.000 metros cuadrados dedicados al entusiasta culto al libro y sus alrededores. Primer día de feria, inauguración institucional kilométrica, con una docena larga de políticos, rectoras, embajadores, gobernadores y escritores pasándose el micrófono, y Barcelona calentando en la banda para, ahora sí, plantar sus flores y dejarlas crecer en suelo mexicano. "Hay ciudades como Barcelona que se construyen con libros", resume José Trinidad Padilla López, presidente de la FIL. "En Barcelona celebramos cada 23 de abril la fiesta de los libros más bonita del mundo, casi tanto como la FIL", responde desde el atril el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni.  

En su intervención, guiños al Quijote y al Mercat de Sant Antoni, evocación de los años dorados del ‘boom’ y firme declaración de intenciones. "Venimos con todo -anuncia el alcalde-. Queremos erigirnos en guardianes de los libros. Barcelona es una ciudad literaria que ama los libros, la capital editorial de España y una ciudad de imprentas, librerías y bibliotecas. Como dijo Carlos Ruiz Zafón, El Cementerio de los Libros Olvidados siempre estará en Barcelona". 

Un home observant els llibres al pavelló de Barcelona de la Fira Internacional del Llibre de Guadalajara (Mèxic)

Un home observa los libros del pabellón de Barcelona / Nico Tomás / ACN / ACN

La capital catalana, algo habrán oído, es la invitada de honor de este año a la colosal feria mexicana, así que el símil ‘santjordiesco’ viene como anillo al dedo y refuerza el mensaje de todas esas coloridas rosas-libro que lucen en el recinto en carteles, banderolas, bolsas, camisetas y acreditaciones. "Con toda la fuerza de su historia, Barcelona será noticia desde aquí y nutrirá nuestras vidas con sus letras", aventura durante la apertura de la feria Karla Alejandrina Planter Pérez, Rectora General de la Universidad de Guadalajara.

Tremenda responsabilidad a la que la ciudad ha querido responder llevándose a México un 'pedazo' de Barcelona: un pabellón en forma de elegante plaza porticada y una librería con 10.000 volúmenes relacionados con la ciudad que antes incluso de la inauguración oficial ya había empezado a hacer caja. ¿Primeros títulos despachados? ‘Las locuritas de Úrsula’, de Sergi Puyol, ‘En el último azul’, de Carme Riera, y los cuentos completos de ese ilustre barcelonés de adopción que fue Roberto Bolaño. También unos cuantos libros de Javier Cercas, estrella en la librería -un mismo comprador se llevó del tirón ‘Soldados de Salamina’, ‘Anatomía de un instante’ y ‘El impostor’- y protagonista por la tarde de una charla centrada en su extraordinaria aventura persiguiendo al loco de dios hasta el fin del mundo. 

Premio FIL para Amin Malouff

Antes de eso, aplaudidísimo discurso de Amin Malouff, premio Fil 2025 y defensor de la convivencia en esta época "desconcertante, a veces incluso aterradora"; e inauguración oficial del pabellón de Barcelona con Roger Mas interpretando la muy conveniente 'Totes les flors' y una nueva ración de intervenciones políticas para apuntalar el elogio. "En Barcelona hemos hecho de los libros un escudo contra la intolerancia", abunda Collboni. "El vínculo de Barcelona con las letras es inabarcable", remata la vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, guiño cervantino incluido y menciones de honor para Carmen Laforet, Maruja Torres, Cristina Morales, Mercé Rodoreda, Juan Marsé y Manuel Vázquez Montalbán. 

Barcelona, decía el alcalde, viene a Guadalajara con todo, y eso incluye, además de una nutrida delegación de autores, artistas y editores, una comida de gala diseñada por el chef Gerard Bellver como homenaje a Manuel Vázquez Montalbán. Defendía su Carvalho, el detective vivalavirgen que llevó la gastronomía a la novela negra, que no conviene fiarse demasiado de quien se siente a charlar con el estómago vacío, así que nada mejor que alimentar a conciencia a los escritores con esqueixada de bacalao, suquet de Carvalho o fricandó de setas antes de lanzarlos a esa jungla de charlas y mesas redondas que les espera al otro lado de la calle. 

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