Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Teatro

'Desaparellats', una comedia de amor y universos paralelos, se estrena en el Texas

El guionista Ramon Padrina se pasa al teatro con esta obra interpretada por Esther López de La Calòrica y Ricard Farré, miembro de la compañía Els Pirates

Un momento de 'Desaparellats'

Un momento de 'Desaparellats' / Sergio Panizo

Marta Cervera

Marta Cervera

Barcelona
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Pasar de escribir guiones de televisión a una obra de teatro no es fácil, admite Ramon Padrina, autor de 'Desaparellats', comedia romántica de sabor amargo que se acaba de estrenar en el Texas. La rutina en el mundo de la pareja y la dificultad de aceptar al otro como es y no como uno imagina están en la base de esta historia. La protagonizan dos sólidos actores, Esther López de La Calòrica y Ricard Farré de Els Pirates, dirigidos por Roc Esquius. Encajar sus respectivas agendas ha sido el primer reto superado para montar esta producción.

La trama pasa en tiempo real y muestra a pareja que descubre en su propia casa una manera de entrar en otra dimensión que les permite mostrar una versión mejorada de lo que son. Tras descubrirlo se preguntan: ¿si pudieran empezar de nuevo, escogerían a la pareja que tienen?

Filmes como 'Olvídate de mí' o 'El día de la marmota', con elementos fantásticos, inspiran esta obra cuyos protagonistas se transforman y descubren otra dimensión de sí mismos cada vez. Ocurre cada vez que van al lavabo de su casa. Ese universo paralelo les cambia la vida. "A partir de este accidente de tipo fantástico empezarán a cruzarse los mundos de las diferentes parejas. Les servirá para hacer balance de su relación y evaluar si han de seguir juntos o no", dice el autor.

Dos mundos

Para Esquius, amante del género fantástico, esta obra resuena mucho porque "habla de situaciones muy cotidianas del día a día de la pareja que todos hemos vivido". El reto para los intérpretes es grande pues asumen diferentes versiones de su mismo personaje sin cambiar físicamente de aspecto, solo con pequeños cambios interpretativos. "El juego teatral es brutal porque permite ver la relación de los personajes con ellos mismos y con su pareja, o con la imagen idealizada que tienen de ellos". Y el autor, apunta: "Al principio de una relación te enamoras más de lo que piensas que es el otro que de quien es realmente. Eso es algo que descubres después".

Un momento de 'Desaparellats'

Un momento de 'Desaparellats' / Sergio Panizo

La proyección que uno hace de la persona de la que se enamora aparecen en 'Desaparellats'. "Los cambios de personaje son un desafío porque no hay cambio de vestuario ni mucho tiempo para hacer el clic. Lo hacemos todo a partir de una energía diferente, una posición corporal distinta y un mínimo cambio de voz. Pero sin buscar histrionismo, solo con pequeños matices", dice López, que había coincidido con Farré en escena hace mucho tiempo cuando él sustituyó a un actor en 'Bluf', una alocada comedia de La Calòrica.

Ha sido muy diferente la manera de trabajar en esta obra que en otras donde también interpretaban a varios personajes. "Da mucho miedo trabajar con la sutileza porque temes que el público no aprecie los cambios o entienda el juego", admite Farré. "Al igual que la pareja protagonista tiene dudas, nosotros las hemos tenido a la hora de construir los personajes", añade. Pero los primeros pases han aclarado cualquier duda que pudieran tener. La obra conecta con gente de edades muy diferentes. Farré cree que con 'Desaparellats' se hace evidente la insatisfacción del ser humano. "Estés bien o mal con tu pareja siempre hay una insatisfacción. Al principio es muy emocionante pero después te aburres. Es difícil hallar un equilibrio". Por más que uno idealice a su pareja, al final la realidad se impone.

Suscríbete para seguir leyendo