Temporada Alta
Christoph Marthaler regresa al festival Temporada Alta con 'Le sommet', una parodia sobre Europa
El director suizo Christoph Marthaler presenta 'Le sommet' en Temporada Alta, una obra sobre la incomunicación de seis europeos aislados en un chalet de montaña

Un momento de 'Le sommet' / Temporada Alta

El premiado director y músico suizo Christoph Marthaler (Erlenbach, Suiza, 1951) regresa al festival Temporada Alta con su última creación: 'Le sommet'. En ella seis europeos con problemas de comunicación, pues la mayoría no comparte el mismo idioma, se quedan aislados en un chalet de montaña. El título tiene varias lecturas: 'sommet' significa cumbre o pico en francés pero también es la palabra que define los encuentros de alto nivel donde se toman acuerdos importantes.
La incomunicación y lo absurdo del mundo creado por los seres humanos se refleja en la obra que puede leerse como una parodia de Europa, pero no solo. Con pasajes en francés, italiano, alemán e inglés, se representa este viernes y sábado en Teatres del Canal con subtítulos en catalán.
Elemento disruptivo
Marthaler refleja con humor la fragilidad de los seres humanos y su mundo pero también de los intentos de entendimiento colectivo. Es muy fácil detectar que algo no cuadra desde el principio de la obra porque el suelo del chalet está atravesado por una gran roca: la cumbre de una montaña. ¿Puede ser 'Le sommet' una alegoría de la situación de Europa y de poderosos que desde la cima han perdido la perspectiva del mundo actual? Marthaler no lo especifica pero tampoco lo descarta. La ambigüedad es parte del juego.
Deja que el público decida y que cada cual lo interprete a su modo. "Tampoco nos dio muchas explicaciones a loa actores", indica Graham F. Valentine, histórico intérprete escocés que ha trabajado con Marthaler con asiduidad. En esta ocasión interpreta la obra con Liliana Benini, Charlotte Clamens, Raphael Clamer, Federica Fracassi y Lukas Metzenbauer. "En el proceso de creación y ensayos no nos dijeron gran cosa acerca de nuestros personajes. A Marthaler le gusta que el público saque sus propias conclusiones", indica Graham. A algunos el espacio aislado donde transcurre la obra les puede recordar al búnker de Hitler en los Aples bávaros.
"Más que plantear preguntas este montaje abre la mirada respecto a diversos temas"
"Tanto Marthaler como la dramatugia de Malte Ubenauf juegan con la ambigüedad", dice Giulia Rumasuglia, ayudante de dirección. Lo que queda claro es que la comunicación entre las personas allí reunidas es difícil. La música les ayuda y también "los sonidos más primitivos y básicos", apunta Graham. Quien acuda a ver la producción descubrirá un mundo surrealista y diferente pero con puntos de conexión con cosas que conoce. "Más que plantear preguntas este montaje abre la mirada respecto a diversos temas". La situación en el mundo, la crisis climatica y la política europea planean sobre una obra que integra textos de diferentes autores y composiciones musicales, desde obras clásicas a música tradicional o pop.
Aunque todo transcurre en ese chalet aislado, la escenografía se transforma en una sauna y hasta en un espacio que acoge una gran gala. En un mundo desajustado y cambiante, 'Le sommet', invita a descubrir la fragilidad de todo lo que nos rodea.
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