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Fenómeno musical

Alma bakala: el retorno gamberro de la mákina que conecta la vieja escuela con la Generación Z

La mákina ha vuelto. Así se vivió en el estreno del documental 'Alma Bakala. Kuki, dale caña!' de Moy Santa en el pasado festival In-edit Barcelona, una obra que explora el retorno a los orígenes musicales bakala de uno de los disyóqueis españoles más internacional, Andrés Campo

Buenri: "Nunca pensé que la mákina volvería así: lo que estoy viviendo es una auténtica explosión"

El DJ Andrés Campo.

El DJ Andrés Campo. / EPC

Borja Vilallonga

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Viniendo ya de la irrupción de los históricos disyóqueis makineros Pastis & Buenri en el Primavera Sound de 2022, la escena makinera vive un revival casi dorado. Un tema de hace 25 años como 'Atlantis' de Toni Costa (aka DJ Konik) se ha convertido en un himno viral global en TikTok e Instagram, hasta el punto de que dos superestrellas de la electrónica como los hermanos Dimitri Vegas y Like Mike lo incluyeron en su set del mainstage de Tomorrowland de este año—el festival más importante de música electrónica.

En este contexto, no sorprende el salto internacional que Pastis & Buenri, antiguos DJs residentes de la mítica sala Xque? de Calella de Palafrugell, están viviendo. El pasado mayo, junto con su mánager y también pinchadiscos, DJ Sisu, estuvieron en el lavabo más famoso del mundo, en el HÖR Berlín, con una sesión genuinamente makinera. Y el broche fue que, por primera vez en 30 años de carrera, Pastis & Buenri finalmente hicieron bailar la sala Amnesia en Ibiza el pasado julio. A todo ello cabe añadir el ecosistema de festivales y tardeos 'remember' que han aparecido en Cataluña y el resto del estado en los últimos años. Y no podemos olvidar la promoción de este género que Digital Hits FM continúa haciendo tal y como hizo en su día Flaix FM.

El discjockey Buenri, figura destacada y referente de la música mákina en su estudio, este noviembre.

El discjockey Buenri, figura destacada y referente de la música mákina en su estudio, este noviembre. / Zowy Voeten

'Alma Bakala' no es la primera incursión documental de este género musical en el festival In-edit. En 2023 se estrenó 'Maqkina: Historia de una subcultura' de Óscar Sueiro y Àlex Salgado. Justamente este documental fue emitido el junio pasado en Sense Ficció de TV3, contribuyendo a engrandecer el retorno makinero. Sin embargo, hay una diferencia muy importante entre 'Maqkina Maqkina' y 'Alma Bakala': todo el componente histórico, nostálgico y de remember que tiene Maqkina es casi ausente en Alma Bakala.

Y es que Andrés Campo vive el retorno a su parte más gamberra y bakala no como un lugar de memoria, sino como una viva reactualización de su identidad artística como disyóquey. El documental sigue la gira del mismo nombre, A'lma Bakala', por cinco ciudades del estado español en invierno de 2025. Asimismo, reflexiona sobre la naturaleza creativa dual de Andrés Campo. Campo, que empezó a pinchar de adolescente como DJ Kuki, ve el retorno a las raíces de sus inicios en la sala Coliseum de Almúdevar, Huesca, como una manera de explorar quién es verdaderamente como artista y cómo pueden convivir su parte más bakala, DJ Kuki, con su parte techno y hardgroove más establecidas dentro de la escena global de la música electrónica. No es de extrañar que la gira se presentase como un “Andrés Campo vs. Kuki”.

Más que un pulso o una síntesis entre dos almas contrapuestas, la gira—tal y como el documental demuestra— fue una absoluta eclosión y predominio de DJ Kuki. En este retorno del alma bakala y gamberra de Campo, la reactualización creativa es manifiesta: la gira por salas emblemáticas del estado no fue un simple 'remember', sino que atrajo una gran parte de Gen Z—bailando temas de hace 25 o 30 años y viviéndolos como si acabaran de salir.

En este sentido, tanto la gira como el documental tienen un objetivo que va más allá de explorar la identidad canallesca de DJ Kuki. De hecho, en la mesa redonda posterior al pase del documental, el productor musical y disyóquey Julio Posadas—uno de los pioneros de la escena musical makinera que aún hoy continua en activo, que preside la Asociación Española de DJs y Productores, y que incluso ofrece cursos de producción musical—lo explicitó muy claramente: Campo sería el puente entre la vieja guardia bakala y los Gen Z. Para Posadas, los Gen Z habrían estado musicalmente perdidos durante su 'coming of age' y ahora se reencontrarían con este género musical tan patrio. Quizás por eso se puede entender que Campo haya tenido ya varias colaboraciones con una joven estrella Gen Z que lo peta en la escena electrónica como Adrián Mills. Mills también ha colaborado con Pastis & Buenri, en un face2face en Madrid el pasado 30 de agosto. Asimismo, Mills y su agencia 240kmh han sido los organizadores de otro face2face, esta vez entre Andrés Campo y Buenri en Valencia el pasado 31 de octubre.

En esta transición entre el old school y las nuevas generaciones, Posadas constata que se ha perdido la estigmatización social que la escena bakala y makinera sufrió en la década de 1990, aun con toda su inmensa popularidad. Así, hoy tendríamos un bakalao y una mákina socialmente poco conflictivos, inocuos, y sin la parte más killa y macarra que tantas hostias y tanganas protagonizó dentro y fuera de las discotecas. Y ha quedado la música.

Andrés Campo ya lo deja bien claro en el documental: esta música lo vuelve loca hasta el punto de que preferiría de estar en la pista para poder sentir la conexión que su público siente con él y con la música que pincha. Claro, no hemos de olvidar que, en definitiva, todo eso va de bailar y de sentir. Y por si alguien podía tener dudas, durante la estrena del documental, otro histórico de Coliseum como DJ Frank ya se encargó de recordárselo a los asistentes, pinchando una breve sesión que no fue tan breve—y que trajo un destello de locura makinera al festival In-edit.

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