La caja de resonancia
Después de Oques Grasses, ¿Joan Dausà, en el camino del Estadi Olímpic?
El autor de ‘Jo mai mai’ cultiva la narrativa del acontecimiento único en la presentación de 'Immortals', el año que viene, con 10 únicos conciertos, nada de 'contratación abierta', y después de lo de Oques, si hay otro artista capaz de llenar el Estadi es él, un artista adscrito a la épica y a los retos colectivos

Joan Dausà. / Irene Vilà Capafons

Llevamos un tiempo observando cómo muchas grandes figuras internacionales tienden a hacer menos conciertos y a concentrarlos en pocas ciudades, y esa tendencia comienza a vislumbrarse en una escena más pequeña como es la de la música en catalán. Bueno, más pequeña, pero que, cuando se le toca la tecla oportuna, se pone estupenda: esos cuatro estadios de Oques Grasses. En estas estamos, cuando Joan Dausà anuncia álbum para 2026 y una gira circunscrita a solo 10 actuaciones, en festivales y plazas medias como el Poble Espanyol.
Reducir la oferta cuando hablamos de un producto de alta demanda forma parte de las enseñanzas básicas del libre mercado. Los precios tienden entonces a subir (aunque Dausà los ha dejado en la franja de los 40-65 euros) y, tratándose de música, generan la sensación de acontecimiento singular, con todo lo que eso comporta: urgencia, movilización, nervios por conseguir las entradas. El abecé del mecanismo, industrial y psicológico, de la música en vivo en la actualidad.
Dausà no puede jugar la carta de la despedida, que tan bien les ha ido a Oques Grasses, pero maneja una oferta cerrada, “10 únicos conciertos”, desligándose del régimen ordinario de la ‘contratación abierta’, el más habitual en los artistas catalanes, donde el territorio lingüístico es limitado y no queda otro remedio que trincharlo amorosamente en cada gira, año tras año. Ahí, el público sabe que si se pierde el concierto no es preciso que se haga el harakiri, porque ya tendrá ocasión de pillar al artista más adelante, si no en su pueblo, tal vez en el de al lado. Por supuesto, la escasez de bolos va asociada a un espectáculo más cuidado y con más producción.
Visto lo de Oques, si hay otro artista en catalán que puede afrontar el Estadi en un futuro cercano es Joan Dausà, como su manager, Xavi Pascual, llega a verbalizar al final del documental ‘La gran bogeria’. Hemos comprobado su poder de persuasión, su gusto por las gestas y la solidez del vínculo con sus motivadísimos seguidores, que ya llenaron el Palau Sant Jordi y que le acompañaron, 11.000 de ellos, a ocupar el Palacio de Vistalegre, en Madrid.
Él sí que cultiva la épica: el nuevo disco se titula ‘Immortals’ y en el video de presentación de la gira, donde aparece bailando en grupo según un ritual maorí, advierte que “cuando una tribu se une, es capaz de todo”. Un lema que toca la fibra de la catalanidad y del reto colectivo. La música sigue siendo la música, pero hoy, más que nunca, es también muchas otras cosas.
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