Historia de la música en catalán
El fenómeno Oques Grasses, autenticidad, comunidad y "bolacos" para llenar cuatro veces el Estadi Olímpic: "No había visto nunca nada parecido"
El grupo de Osona sobrepasa todas las previsiones y después vender 110.000 entradas para despedirse de su público ha anunciado dos nuevos conciertos en el gran recinto barcelonés. A continuación, la reconstrucción de una maravillosa rareza para el pop catalán que consigue igualar así la hazaña -cuatro 'shows' en el Lluís Companys- de la banda superventas Coldplay en 2023

Concierto de Oques Grasses en el Palau Sant Jordi, en enero del 2023. / FERRAN SENDRA

"No había visto nunca nada parecido, está al nivel de dos o tres escogidos en el mundo". Lo dice Tito Ramoneda, un hombre que digamos que no es que haya empezado ahora en esto de montar conciertos y vender entradas. El presidente de The Project, la promotora barcelonesa a cargo de los 'shows' de despedida de Oques Grasses en el Estadi Olímpic Lluís Companys, llevaba una hora de pie en el AVE camino a Madrid atendiendo llamadas sin parar cuando el grupo de Roda de Ter agotó la segunda fecha anunciada hasta ese momento (entonces 'sólo' el 9 y el 10 de octubre).
"A mí me aparecen aún 170.000 personas en cola", le dice quien escribe al otro lado del teléfono. "¿170.000? ¡Es una animalada!", reconoce, entre asombrado y emocionado. Si el miércoles lograron vender 55.000 entradas (de 35 a 60 euros) en 21 minutos, este viernes batieron su plusmarca y se quedaron sin tickets en 19 minutos, según comunicó The Project. Pues, no se vayan que todavía hay más: esta noche Oques Grasses ha anunciado ¡dos! conciertos más (el 5 y el 7) para los que se pondrán a la venta las entradas el próximo lunes. Sólo Coldplay, en 2023, ha logrado tal hazaña en el Estadi (cuatro en total).

Oques Grasses, en un plató de EL PERIÓDICO, el 27 de abril del 2016. / MÒNICA TUDELA
El fervor por Oques Grasses, grupo que se despide tras 14 años de carrera, no es nuevo, ha ido creciendo de manera exponencial los últimos cinco años, pero este tamaño de entusiasmo ha sido inesperado para todos los implicados. "Cuando lo vendimos todo el primer día y vimos que aún quedaban 100 mil y pico personas en cola quedamos para valorar una segunda fecha. ¡En ningún momento nos la habíamos planteado!", cuenta Ramoneda. Y, de un momento para otro, de dos a cuatro conciertos en otra tarde frenética de producción para hacerlo posible.
Hito tras hito
Liderados por Josep Montero (40 años), un hombre que dejó su trabajo como electricista para probar suerte en este mundo chispeante, con actuaciones por bares de Osona incluidas, el grupo empezó a encontrar cada vez más público con sus canciones juguetonas, luminosas, y su fórmula festiva con crecientes pinceladas electrónicas para coronarse como el grupo referencia del pop catalán. De un primer concierto en Sant Quirze de Besora hace 14 años -su disco de debut fue 'Un dia no sé com' (2012)- a llenar el Palau Sant Jordi en enero 2023, algo que entonces ya parecía un hito. Pero no, Oques Grasses ha resquebrajado toda lógica. Algo más de contexto y memoria: su primer concierto en Barcelona, en 2015, fue en la pequeña sala club de la BARTS (ahora Paral·lel 62). Unas ochenta entradas vendidas, recuerda quien fue el promotor entonces, también Ramoneda.

Oques Grasses, en escenario situadio en medio del Palau Sant Jordi, en enero del 2023. / FERRAN SENDRA
Con 'Fans del sol' (2019) el grupo empezó a coger empaque, pero fue en 2021 con 'A tope amb la vida' cuando el subidón fue muy evidente. Lo apunta Gemma Recoder, directora del Canet Rock, quien ha programado hasta en seis ocasiones al grupo (cinco en Canet y una en la edición que hicieron en Mallorca). "Hacen un 'bolaco', tienen una calidad bestial y mucha personalidad, la misma que el primer día", comenta sobre la importancia de sus directos. "Han estado picando mucha piedra, haciendo una música muy distinta a la que hacían los otros, con letras sorprendentes y una manera de cantar muy especial, con la voz aguda de Montero, con unos arreglos que tú los oyes y sabes que son ellos", describe la directora del Canet Rock, el histórico festival de la música catalana. Ramoneda coincide con ella: "Son auténticos, cuentan historias, y Montero es muy nuestro, parte de la vida de muchas personas".

Josep Montero y Julieta, en un concierto de Oques Grasses durante la Mercè 2024, el 20 de septiembre de ese año. / MANU MITRU
Ese 'A tope amb la vida' incluye el que es, sin duda, su himno más compartido, el emotivo 'La gent que estimo', con la decisiva luz que aporta la voz de Rita Payés. "Eso ya fue la hecatombe", dice Recoder sobre la canción que es la segunda más escuchada en catalán en Spotify. En el último disco, 'Fruit del deliri' (2024), su epitafio, se entiende, aparece otra joven artista, Julieta, que colabora con ellos en 'Com el dia i la nit'. "Ha sido el grupo de mi vida", confiesa a este diario la barcelonesa. "Me he enamorado y he llorado escuchando Oques, he compartido momentos increíbles con mis amigas, mi familia...", expone Julieta. Y apunta una clave que, seguramente, resuma por qué hayan llenado dos Estadi Olímpic: "Para mí la clave de su éxito es que siempre han tenido un significado como de comunidad, siempre me ha unido mucho a la gente que también lo escuchaba. Hay sentimientos que no sabes expresar en palabras y ellos hacen una canción, te sientes superidentificada y te ayuda a explicar cómo te sientes".
El grupo, expone Recoder, "no ha cambiado", huyendo de modas, firmes en su manera de hacer. En 'Fruit del deliri' hay un premonitorio tema, 'Jubilar-me', en el que Montero se ríe de la ostentación del mundo de la música y ya advertía: "Jo vull jubilar-me i, mira, sembla que sona la flauta" (yo quiero jubilarme y, mira, parece que suena la flauta). Sin planes anunciados para después del 10 de octubre del 2026, Recoder lo tiene claro: "Estoy convencida que esto no se acaba aquí, Montero y los otros seguro que harán cosas". Para la historia quedará ese Camp Nou lleno un 6 de abril de 1985 para ver a Lluís Llach (100.000 asistentes), y para siempre quedarán estos cuatro Estadi Olímpic (presumiblemente 220.000 personas) como hito incontestable de la música en catalán, algo inimaginable años atrás. A lo que apuntilla Recoder: "Que un grupo cantando en catalán logre esto es un éxito para ellos como grupo, pero también para el país y la cultura. Por fin la gente escucha la música que se hace aquí. ¡Y cantando en catalán se llena un estadio más rápido que si viene, yo qué sé, Lady Gaga!".
Suscríbete para seguir leyendo
- Custodio Pérez, el aceitunero convertido en fenómeno literario tras salir en 'La revuelta': 'No me creo superar a Dan Brown
- LISTA | Estos son los países que no participarán en Eurovisión 2026 por la presencia de Israel
- 10 películas de estreno en salas que no te puedes perder en diciembre
- Israel participará en Eurovisión 2026 y España abandona el festival
- Crítica de 'Los abandonados': la serie wéstern de Netflix con Gillian Anderson como matriarca feroz
- Nathalie Seseña, la actriz que da vida a Berta en 'La que se avecina': 'Nunca me he planteado dejar la serie
- El Cementerio de los Libros Olvidados de Ruiz Zafón abre sucursal en Guadalajara
- HBO Max presenta en Londres sus títulos más sonados para 2026