Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Entrevista al maestro del cómic periodístico

Joe Sacco: "Es muy posible que Trump convierta EEUU en una dictadura, es un psicópata capaz de destruir la democracia"

El dibujante, referente del cómic periodístico, presenta en Barcelona 'El disturbio eterno', sobre los sangrientos enfrentamientos entre musulmanes e hindús en la India. "La intención de Israel en Gaza era la limpieza étnica", opina el autor de 'Palestina'

Art Spiegelman: "EEUU está inmerso en el fascismo. Los nazis no han muerto, son una plaga"

Chris Ware, en Barcelona, "feliz" de alejarse de Trump

El dibujante Joe Sacco, referente del cómic periodístico, durante su visita a Barcelona para presentar 'El disturbio eterno'.

El dibujante Joe Sacco, referente del cómic periodístico, durante su visita a Barcelona para presentar 'El disturbio eterno'. / Manu Mitru

Anna Abella

Anna Abella

Barcelona
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Agradece especialmente Joe Sacco dos de las preguntas que surgen durante la entrevista. Una es imposible no hacérsela a este referente del cómic periodístico y premiado autor de obras referenciales como ‘Palestina’ y ‘Notas al pie de Gaza’, a las que ha sumado recientemente ‘La guerra de Gaza’ y una breve historieta junto con otro grande de la viñeta, Art Spiegelman, sobre el genocidio en la Franja. ¿Cómo ve el futuro de los palestinos? La otra cuestión enlaza con su nuevo reportaje gráfico, ‘El disturbio eterno’ (Reservoir Books), que el autor, nacido en Malta en 1960 y afincado en EEUU, presenta en Barcelona. Es sobre las mujeres violadas en los sangrientos enfrentamientos entre hindúes y musulmanes que causaron en 2013 decenas de muertos y miles de desplazados en el distrito de Muzaffarnagar, en el estado de Uttar Pradesh, en la India. En esa violencia intercomunitaria indaga el periodista, como en todas sus obras, "trabajando sobre el terreno, mirando y preguntando y cotejando y enfrentando las mentiras con la verdad".

Responde contundente a la primera pregunta sobre Gaza. "El alto el fuego ha aminorado algo la violencia, pero desde que se declaró ha habido más de 240 muertos, 100 de ellos, niños. Ese alto el fuego del que hablan ha quitado presión a Israel, pero sigue teniendo carta blanca para continuar matando. ¿Qué futuro puede haber en Gaza si uno solo ve escombros y no queda un edificio en pie, la tierra agrícola ha sido arrasada, los hospitales y casas destruidos, no hay universidades ni colegios… Los palestinos están en un limbo. Está claro que la intención era la limpieza étnica". ¿Y el odio? "En ‘Notas al pie de Gaza’ hablé con un líder de Hamás, Abed El-Aziz El-Rantisi. Me contó que en 1956, cuando tenía nueve años, vio cómo militares israelís mataron a su tío y a otros cientos de personas. Aún recordaba los sollozos de los familiares. ‘En ese momento sembraron el odio en mi corazón’, me dijo. Son los israelís los que con sus bombas y disparos están infiltrando el odio en los palestinos".

Doble página de ‘El disturbio eterno’

Doble página de ‘El disturbio eterno’ / Joe Sacco

La otra pregunta, sobre las mujeres, surge cuando Sacco, siempre al lado de las víctimas, se encuentra en ‘El disturbio eterno’ con que "los abusos a mujeres siempre están en el origen de los incidentes". "Son víctimas de violencia física, de abuso y violación. En otros disturbios del 2000, por ejemplo, muchas mujeres fueron víctimas de violaciones muy duras, usando objetos, y después fueron asesinadas. Las mujeres representan el poder reproductivo del ‘otro’, son vistas como objetos, y son víctimas también de la abstracción".

Doble página de ‘El disturbio eterno’.

Doble página de ‘El disturbio eterno’. / Joe Sacco

El autor de ‘La Gran Guerra’ y ‘Un tributo a la tierra’ (donde investigó la explotación natural y étnica en Canadá) se muestra convencido de que "la política siempre empeora las situaciones". "Esto cada vez va más de políticos que quieren mantener sus ganancias, su poder personal y sus privilegios", lamenta, aplicando la reflexión no solo a la India, donde explica cómo la violencia sectaria ayudó al ascenso político del actual primer ministro indio, Narendra Modi, sino también a Donald Trump. "Cuando trabajaba en ‘El disturbio eterno’ me formulaba preguntas pensando en Estados Unidos", admite. ¿El presidente estadounidense convertirá el país en una dictadura? "Es muy posible. Trump tiene una clara tendencia al autoritarismo, es un psicópata. Tiene la personalidad para destruir sin reparo ni vergüenza lo que queda de democracia, pero tras él hay unos ideólogos que alimentan ese motor descerebrado".

El dibujante Joe Sacco, en Barcelona.

El dibujante Joe Sacco, en Barcelona. / Manu Mitru

Sacco se interroga sobre "el poder que tenemos como ciudadanos que, según nos dicen, vivimos en democracia. Pero ¿a quién representa esa democracia? En EEUU vemos que con sus contribuciones a las campañas electorales representa a empresas farmacéuticas y de defensa, con intereses petrolíferos o energéticos, no a las personas".

Doble página de ‘El disturbio eterno’.

Doble página de ‘El disturbio eterno’. / Joe Sacco

"Carta blanca de la policía de inmigración"

El cómic muestra a turbas enfurecidas y sedientas de sangre tras saltar una chispa relacionada con un abuso a una mujer. "En India, los líderes secundaron a la masa en vez de aplacar la rabia. En EEUU, vemos a la policía de inmigración, que tiene carta blanca para hacer lo que le da la gana. Es un teatro de la violencia de un grupo paramilitar que puede usar la violencia como quiera para intimidar a la población".

Doble página de ‘El disturbio eterno’.

Doble página de ‘El disturbio eterno’. / Joe Sacco

Volviendo a Modi, Sacco recuerda cómo este "agravó" la violencia de una serie de disturbios cuando era gobernador del estado de Guyarat en 2002. "Hubo 2.000 muertos. Dejó que avanzaran durante días sin hacer nada. Todo empezó cuando presuntamente se culpó a musulmanes de quemar a unos peregrinos hindúes en un tren. Cuando la gente atacó a los musulmanes, violó a cientos de mujeres y las quemó y destruyó sus hogares, Modi no envió a la policía a pararlo sino que dejó hacer. Pero en vez de destruir su carrera, aquello la cimentó y consolidó su reputación como nacionalista hindú".

Suscríbete para seguir leyendo