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Estreno en el Poliorama

‘Glorious!’ rescata en Barcelona la historia de Florence Foster Jenkins, la peor cantante del mundo

Marta Ribera encarna a Florence Foster Jenkins, excéntrica y famosa intérprete norteamericana, en una comedia dirigida por Paco Mir con Santi Millán y Ramon Gener

Gener, Ribera y Millán en una imagen promocional de 'Glorious'.

Gener, Ribera y Millán en una imagen promocional de 'Glorious'. / Daniel Escale

Marta Cervera

Marta Cervera

Barcelona
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¿Se puede triunfar cantando mal? Se puede. La figura de la rica norteamericana Florence Foster Jenkins (1868-1944), conocida como la peor cantante lírica del mundo, no es un caso aislado. Las entradas para su concierto en agosto de 1944 en el Carnegie Hall llegaron a triplicar el precio oficial en la reventa. Aquello fue un éxito de público con críticas fueron demoledoras. Puede parecer extraño que alguien que cante mal genere tanto interés pero acaso no recuerdan la sensación que causó el debut musical del torero Jesulín de Ubrique. O, más recientemente, el del futbolista Sergio Ramos. Su cambio de tercio generó más guasa que otra cosa.

El caso de Jenkins, una rica heredera norteamericana apasionada por la música pero incapaz de percatarse de su falta de afinación, ha pasado a la historia. Más allá de artículos de prensa ha dado pie a varios libros, obras de teatro y películas como 'Madame Margueritte' (2015) y 'Florence Foster Jenkins' (2016). De entre las obras teatrales destaca 'Glorious!', del dramaturgo británico Peter Quilter. Su texto combina humor, ternura, esperpento y emoción. Desde su estreno en 2005 se ha traducido a numerosos idiomas y visto en cerca de 40 países. Ahora llega al Poliorama.

En Barcelona se estrena por primera vez este jueves dirigida por Paco Mir con Marta Ribera como excéntrica millonaria y cantante; Ramon Gener, que en su debut como actor como Cosme McMoon encarna, pianista que actúa con Florence en su primer y único concierto en el Carnegie Hall. La cantante murió pocos meses. Cuentan que nunca llegó a recuperarse de las devastadoras críticas que recibió. Santi Millán interpreta al segundo marido de la cantante regresa a los escenarios tras 15 años como St. Clair Bayfield, un cantamañanas y mujeriego que vive a costa de su esposa y está fascinado por su personalidad.

"Al principio Florence puede parecer ridícula pero al final ella tiene algo a lo que todos aspiramos: hace aquello que realmente quiere independientemente de lo que opinen los demás", señala Millán. El polifacético Gener, que conoce bien la figura de la protagonista, añade: "¿Qué quiere decir ser una estrella? Las entradas para verla en el Carnegie Hall se agotaron en un momento. Cierto que la gente iba a reírse de ella pero también iban porque sabían que se hallaban ante algo irrepetible". Completan el reparto Anabel Totusaus como fiel amiga de Florence que la ayuda en todo lo que puede; Meritxell Duró, como presidenta de la Asociación de amantes de la música que dice en alto lo que todo el mundo piensa acerca del dudoso arte de Florence y Eva Cartañà, encarna a la criada de la artista.

El montaje, de una hora y cuarenta minutos aproximadamente, cuenta con mucha música de Cole Porter y varias arias de ópera. "Que ya se haya visto en el cine creo que nos favorece porque la película protagoniza Meryl Streep gustó mucho. En mi opinión el texto original de la obra teatral es mejor. En el filme, el personaje que hace Hugh Grant está muy ampliado. En nuestra versión también tiene más protagonismo".

"Que ya se haya visto en el cine creo que nos favorece porque la película protagoniza Meryl Streep gustó mucho. En mi opinión el texto original de la obra teatral es mejor"

Paco Mir

Florence tenía alterado el sentido del ritmo y el oído, no se percataba de lo mal que cantaba y de cómo desafinaba. Su pobre pianista hacía lo imposible para compensar sus errores pero la gente se lo pasaba bien en sus conciertos porque se divertía mucho. Como ella no había ninguna. 'Glorious!' contrapone la autenticidad y entrega de Florence con el ridículo que causaba.

El caso es que pese a cantar como una almeja causaba sensación. Solía actuar en conciertos benéficos organizados a través de amigos y conocidos. Su público se dividía entre quienes la admiraban por su tesón, su resilencia y su amor a la música y quienes no entendían cómo se podía aplaudir a aquella mujer y se burlaban de ella. Su marido se esforzaba para que Florence fuera feliz y evitar las críticas negativas que podían afectar su delicada salud.

Pianista frustrada

Florence Foster Jenkins fue una buena pianista dotada pero se casó joven y su marido, bastante mayor que ella, le contagió la sífilis. El tratamiento para superar aquello le dejó secuelas y le afectó a una mano. No pudo volver a tocar como antes y su pasión por la música se centró en el canto. "Florence necesitaba cantar. En la obra dice: puedo vivir sin un techo, sin muebles y sin dinero pero no puedo vivir sin mi música", recuerda Ribera. Para la actriz que ha protagonizado musicales como 'Cabaret' y 'Chicago' el problema es que Florence no se daba cuenta que desafinaba. "Conecto con ella a partir de su humanidad", dice Ribera.

"La obra no se centra tanto en ella como la intérprete que cantaba fatal sino que muestra todo lo que había detrás de eso: su empeño en hacer lo que quería". Era una mujer singular, única. "Es un personaje fascinante que, como todas las mujeres poderosas que he interpretado, es compleja e interesante. Tiene muchos colores". Reconoce que para alguien que canta bien resulta complicado hacerlo mal. "Hacer este personaje es bastante paranoico porque en los ensayos estoy intentando cantar mal y cuando veo las caras de mis compañeros, ya no sé si se piensan que no lo estoy haciendo bien o qué", señala.

"Florence necesitaba cantar. En la obra dice: puedo vivir sin un techo, sin muebles y sin dinero pero no puedo vivir sin mi música"

Marta Ribera

Gener aplaude su interpretación del personaje a capa y espada: "Es brutal cómo es capaz de llegar hacer tan bien que canta tan mal. Marta es una crack. Trabajar con ella no cuesta nada". El barítono, pianista, divulgador musical y autor que ha presentado programas como 'Òpera amb texans' y espectáculos como 'Love Love Love' junto a José Corbacho, está casi todo el tiempo en escena y acompaña a Ribera cuando interpreta arias de 'El MurciéIago', famosa opereta de Strauss y de las óperas 'Carmen', de Bizet y de 'La flauta mágica', de Mozart. De esta última interpreta la exigente aria de la Reina de la Noche, que era el gran hit de Florence. "Dentro de la dificultad, todo se complica para Marta más porque cantar la Reina de la noche y la habanera de Carmen sería como si un cantante pop intentara cantar una canción de El Fari y una de Bruce Springsteen, dos cosas que nada tienen que ver ni en tesitura, ni en estilo."

Gener está disfrutando con su nueva faceta como actor que combina con otros trabajos para la televisión, la radio y diversos teatros de ópera. Además, tras ganar el Premi Ramon Llull con 'Història d'un piano' el año pasado, ya anda enfrascado en otra novela. "Es una gran historia de amor que tiene mucho que ver con el mundo de la ópera y que se resuelve después de cuatro generaciones", avanza. No es hiperactivo ni adicto al trabajo, aclara. "Sencillamente, no me gusta perder el tiempo porque la vida es muy corta. Un día te despiertas y ves que te has hecho mayor y eres como tu padre o tu madre".

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