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Ópera

Philippe Jaroussky triunfa en el podio rodeado de estrellas

El contratenor francés debutó como director de orquesta en el ciclo ‘Palau Òpera’ con una aclamada versión de ‘Alcina’ de Händel, junto a lo mejor de la cantera Barroca de hoy

Philippe Jaroussky triunfa en el podio rodeado de estrellas

Philippe Jaroussky triunfa en el podio rodeado de estrellas / Mario Wurzburger

Pablo Meléndez-Haddad

Pablo Meléndez-Haddad

Barcelona
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El Palau de la Música Catalana ofreció una electrizante versión de concierto de ‘Alcina’ de Händel con el debut local como director del contratenor Philippe Jaroussky; de gesto claro, controlando detalles y preocupado de dotar de entidad dramática a cada escena, apostó por una lectura contrastada ante un virtuoso Ensemble Artaserse.

Kathryn Lewek, conocida por los liceístas, dibujó una Alcina de voz bellísima, siempre muy en su papel de trágicos acentos, ofreciendo una línea impoluta, generosa, con un registro agudo seguro y bien proyectado y una expresividad sublime que en “Ah! Mio cor!” alcanzó su punto álgido, siendo justamente ovacionada.

A su lado la joven soprano nacida en la Catalunya norte Lauranne Oliva impuso una Morgana ágil y virtuosa ya desde su aria de entrada, decorando con arriesgadas variaciones los ‘da capo’ e incluyendo un fantástico “Tornami a vagheggiar”, uno de los muchos ‘hits’ de esta espectacular partitura, así como “Ama, sospira”, muy bien acompañada del concertino.

El ya consagrado Carlo Vistoli tenía un doble cometido como Ruggiero: dar en el clavo en este papel –que conoce bien– y quedar en un buen sitio en un rol al que Jaroussky le había brindado identidad propia después de ser territorio de mezzosopranos. Y Vistoli salió triunfador, apoyado en un talento portentoso, una técnica consolidada y una interpretación cargada de sentido dramático; su dominio de la coloratura y de su amplia tesitura es óptimo, así como su fraseo y su uso de los reguladores, con un “Verdi prati” de línea impecable para llegar a un “Sta nell’Ircana” alucinante por virtuosístico.

Katherine Bradic fue una Bradamante decidida y de brillantes agilidades, a la que solo le faltó algo de proyección; Zachary Wilder interpretó a un Oronte con una voz algo indómita en algunas zonas, como en el pasaje; y Nicolas Brooymans a un Melisso más que eficaz.

Con esta ‘Alcina’ de lujo el ciclo ‘Palau Òpera’ se anotó un nuevo tanto consolidando una oferta que cada vez cuenta con más seguidores.

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