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Concierto

Música, danza, arte y aromas en una 'Fiesta Criolla' de Jordi Savall y Santi Moix en el Liceu

El maestro se une al artista plástico y recupera las canciones del disco 'Bailar cantando' con una propuesta diferente, una explosión de música, color y danza fruto del mestizaje cultural en Latinoamérica

Victor García de Gomar, Jordi Savall y Santi Moix en la presentación en el Liceu.

Victor García de Gomar, Jordi Savall y Santi Moix en la presentación en el Liceu. / D. BUENO

Marta Cervera

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Barcelona
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Música, danza, arte y esencias olfativas se combinan en la 'Fiesta Criolla', una singular propuesta que dirige Jordi Savall en el Liceu este jueves. El maestro regresa al Gran Teatre con una propuesta de arte total en la que se ha aliado con el artista plástico Santi Moix y que promete ser un lujo para los sentidos.

La música de su disco 'Fiesta Criolla', con Hesperion XXI y La Capella Reial de Catalunya y otros magníficos solistas se combina con Arteson Danza México yel conjunto Tembembe Ensamble Continuo. Moix ha trabajado un año en este proyecto y ha creado unos 16.000 dibujos que cobrarán vida en un ciclorama. El ambiente de la 'Fiesta Criolla' se completará con un aroma especial diseñado por la Fundación Ernesto Ventós. "Al entrar el público notará el olor a tierra mojada que es esa esencia que huele a humedad que me recuerda a lo que sentí en la selva entre Ecuador y Perú, donde estuve un mes y medio", ha señalado Santi Moix.

Tanto el pintor como la coreógrafa y los bailarines se han inspirado en el disco que Savall grabó en 2015, 'Bailar cantando. Fiesta mestiza en el Perú', dedicado a las melodías y bailes populares en América Latina de 1780, surgidos del cruce y de la hibridación de la herencia musical de diversas culturas, fruto de la mezcla entre los sonidos y bailes originarios de América con los de procedentes de África y de Europa.

La 'Fiesta Criolla' es una celebración del cruce de culturas surgido en Latinoamérica tras la conquista española. Ese mestizaje cultural del Nuevo Mundo se traslada a escena con una explosión de ritmos, sonidos, imágenes y danza en una propuesta que une "a dos titanes de nuestro país que el Liceu reúne por primera vez", ha destacado Víctor García de Gomar, director artístico del Liceu, en referencia a Savall y Moix. El artista expone también en el Saló dels Miralls cuatro impresionantes obras escultóricas hechas con revestimientos del interior de neumáticos. Una de ellas toma vida en el espectáculo como figura animada. "Es una bola con orejas que va con un paraguas", dice Moix.

Pizarro llegó 1532 a Lima y se encontró con una cultura milenaria. Más de dos siglos después, en tiempos de Carlos III, Baltasar Jaime Martínez Campañón y Bujanda fue nombrado obispo de Trujillo y mientras estaba en Perú encomendó a un musicólogo que documentara todas las danzas y músicas de aquella zona. "Es insólito que alrededor de 1780 alguien se preocupara de anotar músicas que no vienen de compositores conocidos porque por su estilo, detrás de ellas, no hay un compositor hispánico o italiano", ha destacado Savall. El Códice Trujillo cuenta con 1411 acuarelas y 20 partituras musicales. "Es música sin estructura que nos tocarán el corazón, obras hechas por personas que vivían con la música", ha añadido. Tonadas, cachuas, tonadillas, bayles y cachuytas conforman el repertorio con letras en un castellano que incluye variantes típicas del que hablaban los indios, pero también incluye textos en quechua y mochica.

"Es música sin estructura que nos tocarán el corazón, obras hechas por personas que vivían con la música"

Jordi Savall

"Eran piezas echas para bailar cantando", añade Savall, que dirigirá a las voces solistas de la Capella de Catalunya y otros invitados y al conjunto Hespèrion XXI. "Haremos algunas improvisaciones también porque la música nos lo permite y cerraremos el concierto con una pieza cubana para acabar el concierto de una manera más festiva y contemporánea". En total se escucharán 20 obras y 13 de ellas contarán con coreografías que permitirán viajar en el tiempo. "Es una música que nos hará retrocerder casi tres siglos atrás. Esta es la fuerza de la música: nos permite sentir la emoción de otras épocas y sentir la historia", apunta Savall.

Santi Moix se ha inspirado en la naturaleza de la selva peruana "para hablar de la naturaleza , de la relación de los humanos con ella y de todo el orden oculto que hay en la naturaleza, algo que define mi obra". Mariposas, insectos, plantas y muchos fuegos artificiales nutren la partitura animada diseñada por Moix, que se proyectará en un ciclorama. "He mezclado también cierto tipo de dibujos que hacen referencia a la cultura europea que llegó a Latinoamérica", señala Moix, que se sabe de memoria algunos temas de tanto escucharlos durante la creación de sus dibujos para la 'Fiesta criolla'. El artista explica que ha utilizado mucho color y ha querido resaltar la belleza. "En los tiempos actuales procuro que mi trabajo sirva para ilusionar y unir a todo el mundo. Que transmita optimismo".

"Procuro que mi trabajo sirva para ilusionar y unir a todo el mundo. Que transmita optimismo".

Santi Moix

La coreógrafa Carmen Ochoa explica: "Ha sido un trabajo enriquecedor porque partimos de una investigación de todas las danzas actuales en Perú, México y Colombia para ver qué rasgos tienen de la época barroca y, a partir de esta deconstrucción, hemos hecho una reconstrucción". Su intención es reimaginar cómo bailaba el pueblo en aquella época de finales del siglo XVIII. "El uso del pañuelo, algo muy importante en estos bailes, es algo que podremos ver en las danzas que se ilustran en el Códice Trujillo".

La idea es recuperar los bailes que ahora han evolucionado y son muy distintos pero que en aquella época se parecían mucho. "Lo más valioso del mestizaje está en este códice que ha sido una guía importantísima para descubrir el vestuario, los pasos de las partituras y las maneras de la época. "Retomamos el fandango y el joropo, una tradición bastante común que entonces tenía similitudes tanto en la música como en el baile de diferentes regiones de América Latina", ha destacado el colombiano Leopoldo Novoa, asesor en este ambicioso proyecto. Como ha recordado, mucha música y danzas de Latinoamérica influenciaron Europa como la chacona, que vino de la Indias y causó sensación en el Viejo Continente, que se la apropió. "Este espectáculo es también una historia de migraciones que hacen cultura y no crímenes como piensan algunos", ha señalado. "Un cruce del surgieron músicas con gente de Asia, África y Europa".

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