Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Teatro

Pau Miró estrena 'Expulsió': "Barcelona cada vez está más pensada para gente de alto poder adquisitivo"

El autor estrena en la Sala Beckett un drama salpicado de humor y "mala leche" que refleja la mercantilización de la ciudad y la pérdida de valores de la sociedad.

Una docena de montajes escénicos que darán que hablar en 2025

Xavi Sáez, Anna Alarcón y Montse Germán en 'Expulsió'.

Xavi Sáez, Anna Alarcón y Montse Germán en 'Expulsió'. / Kiku Piñol

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Marta Cervera

Marta Cervera

Barcelona
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Hace 20 años Pau Miró retrataba en 'Plou a Barcelona' -una obra que todavía le piden y se ha representado mucho en diferentes países- su ilusión y orgullo por la ciudad donde ha vivido toda la vida. Nada que ver esa imagen con la que refleja en 'Expulsió', su nueva creación, un título contundente que muestra como muchos barceloneses se sienten actualmente. "Cuando escribía 'Plou a Barcelona' me sentía como un embajador de una ciudad maravillosa y creía que teníamos que cuidar a la gente que venía de fuera a descubrirla. Ahora me están echando de mi ciudad", ha confesado el autor de 51 años en rueda de prensa. "Me preocupa que Barcelona está cada vez menos pensada para mí, para los ciudadanos y para mi hija y más para personas que vienen a consumir, para gente de alto poder adquisitivo y para quienes quieren exprimir la ciudad económicamente".

Toni Casares, el director de la Sala Beckett donde 'Expulsió' se estrena este miércoles, ha dirigido la pieza al igual que hizo hace 20 años con 'Plou a Barcelona' en un ciclo sobre la ciudad impulsado desde la antigua sede de la Beckett en Gràcia. "Esa sensación de sentirse expulsados no es solo por la cuestión de la vivienda, sino expulsados de un sistema de valores y de una manera de ver el mundo", ha destacado Casares.

"Como creadores artísticos aprovechamos para dar un toque de alerta: estamos perdiendo la ciudad, la personalidad"

— Toni Casares

"Como creadores artísticos aprovechamos para dar un toque de alerta: estamos perdiendo la ciudad, la personalidad", ha añadido. "Estamos regalando nuestra ciudad y nuestras vidas, la de muchos vecinos, a grandes fondos de inversión anónimos y a grandes grupos de capital con nombres y apellidos. Hay culpables de lo ocurrido, de abandonar a la ciudad y a quienes la habitan en manos del dinero".

Urbanismo y familia

La obra mezcla una historia familiar con la transformación de una Barcelona que expulsa a su gente. Va más allá de la gentrificación. La necesidad de sentirse parte de algo, de un grupo, familia o tribu resuena en ese texto cuyos protagonistas son tres hermanos que tras la muerte de sus padres se reúnen en la casa de veraneo para decidir qué hacer con ella. La mayor, que interpreta Montse Germán, es una urbanista que quiso seguir los pasos de su padre y se ha refugiado en ella tras tener que dejar su puesto en el Ayuntamiento. Su visión sobre el canibalismo inmobiliario choca con la de su hermana pequeña (Anna Alarcón), una persona muy práctica que trabaja para un fondo buitre. Completa la familia su hermano (Xavi Sáez) y su hija adolescente, que encarna la joven Mia Sala-Patau. Debuta en el teatro con un personaje "enfadado con la vida y con todo", cuenta la actriz, pero que es el único que aporta algo de esperanza al final.

Mia Sala-Patau en el cartel de 'Expulsió'.

Mia Sala-Patau en el cartel de 'Expulsió'. / Kiku Piñol

¿Dónde han quedado los ideales en la sociedad actual? ¿Qué pasa con quienes creyeron en las utopías? Miró, un actor y premiado dramaturgo y director de dilatada trayectoria, sintió la necesidad de escribir 'Expulsió' ante el auge "de unas narrativas que hacen apología del individualismo extremo que se están apoderando de todo", señala el autor. Define su nueva obra como "un drama que tiene algo de comedia, con mala leche".

'Expulsió' destila humor e ironía, pero es amarga. "No se trata de aleccionar a nadie sino de exponer y enseñar lo que veo a mi alrededor", comenta Miró. Su obra no aporta soluciones. Refleja cómo la apología del individualismo extremo de Trump y Musk se está apoderando de todo. "Contrarrestar esta narrativa es cada vez más difícil porque tienen unas herramientas y una potencia que convierten en memes todo lo que intenta oponerse a ellos. Ridiculizan a quienes tienen el valor de quejarse".

Casares se ha rodeado de un equipo joven en la parte técnica. La escenografía minimalista de Pol Roig y la iluminación singular de Miriea Sintes Garcia resaltan en una nueva disposición del escenario de la Beckett. Se trata de un alargado rectángulo recubierto de arena negra con público a ambos lados que obliga a la mitad de los espectadores a entrar a la sala por un sitio nada habitual. "Es un espacio muy sugerente pero también difícil técnicamente", ha apuntado Casares.