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Festival 42

Edgar Cantero: crímenes, emisiones misteriosas y decepción 'posprocés' en 'Roturbia'

Tras instalarse en EEUU y publicar en inglés, el autor barcelonés vuelve al catalán con 'Ràdio Free Camaco'

10 citas imprescindibles en el Festival 42 de literatura fantástica de Barcelona

Edgar Cantero

Edgar Cantero / MARC ASENSIO

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Ernest Alós

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Edgar Cantero ganó por sorpresa el premio Crexells a la mejor novela en catalán en 2007 (‘Dormir amb Winona Ryder’) y tras notar que “aquí no había mucho interés por lo que hacía” se pasó al inglés en 2014. En 2017 (sí, ese año) ante las expectativas que levantó su segundo libro publicado en EEUU, ‘Meddling Kids’, decidió instalarse en Los Ángeles, sin dejar de trabajar con ‘El Jueves’. No le salió mal. Se pasó por la lista de más vendidos del ‘New York Times’ y vendió opciones para adaptar su novela (imaginen a ‘Los Cinco’ perjudicados por la vida, un episodio de ‘Scooby Doo’ y más algo de ‘Stranger Things’). Lo malo, el proyecto se ha caído varias veces. Lo bueno, cada vez lo ha vuelto a vender, así que ha cobrado tres veces por las ‘options’ audiovisuales. 

Pero Cantero, el pasado mayo, volvió a asomar por el panorama literario catalán con ‘Ràdio Free Camaco’ (Empúries) y este fin de semana ha pasado por el Festival 42 para charlar con Marc Pastor, de tú a tú, sobre cómo ambos han intentado combinar en sus novelas ‘thriller’, elementos fantásticos y crítica social. Puestos a jugar a apilar influencias algo había aquí de ‘True detective’. “Me gustó mucho la primera temporada, y he tomado cosas sobre todo de cómo ir administrando la información”, dice. “Y también ese paisaje desagradable”, añade. Ahí eran los pantanos entre Luisiana y Texas, aquí una comarca indefinida que podría ser La Selva, las Guilleries o Collsacabra. Cantero, que dice haber “crecido prácticamente en una urbanización”, lamenta el exceso de novela rural en catalán (el vocabulario de sus personajes más rurales parece casi una parodia del catalán de ‘Jo canto i la muntanya balla’). Pero no opta por la urbana. Sino por un territorio, ‘Roturbia’, que es una zona gris entre lo rural y lo urbano, plagada de rotondas, insuficientemente representada en el imaginario del país “teniendo en cuenta la cantidad del territorio que es así: un pueblo, un polígono, un campo de colza, una riera, una urbanización, otro campo, otro polígono, el siguiente pueblo…” Y con un lumpen particular, de policías rurales, mecánicos o pastores.

En ese paisaje y en un tiempo en el que el ‘procés’ ha encallado y políticos independentistas y unionistas buscan como resituarse confortablemente, el héroe es alguien que se los creyó, acabó en Brians y ahora ha de dormir en su Lancia del 95 que alimenta chupando gasolina de furgonetas ajenas. No es casual. Cantero opina que si se quería la independencia se tenía que asumir un coste humano y cuestionar "el monopolio de la violencia por el Estado" y para él el gran momento del ‘procés’ fue Urquinaona, cuando “se quemaban contenedores y parecía que algo podía cambiar”. Para resumir y sin ‘spoilers’, un encargo de un político local para echar a unos okupas de una urbanización para 'camacos' hoy arruinada acaba con un muerto tras otro y una fuga continua del sospechoso a bordo de su Lancia rojo mientras intenta adivinar qué se esconde tras esa trama fracasada. Además de los tejemanejes de políticos comarcales mediocres -“aunque la política que llamamos nacional no es muy distinta”, dice- hay algo más. 

¿Por qué en el 42? En relación con ‘Meddling Kids’ hablábamos de ‘Scooby Doo’. Referencia que Cantero dice que, efectivamente, utilizó para vender su proyecto en EEUU. “La lección que aprendimos los niños de ‘Scooby Doo’ es que detrás del malvado, cuando se quita la careta siempre hay un especulador inmobiliario”. Pero, hablando del elemento fantástico, “a mí me interesa más que lo haya”, dice. En ‘Radio Free Camaco’ no es el eje. Pero las emisiones que parecen venir de otra realidad, las imágenes de mujeres con astas de ciervo entre alcornoques, los cabritos pintados para ser sacrificados… ¿Son creaciones de la imaginación enfermiza de algunos personajes, o hay algo más?