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Estreno en el Liceu

William Kentridge anima la 'Décima Sinfonía' de Shostakóvich en el Liceu

El artista sudafricano refleja el fin de la utopía soviética y la relación entre arte y poder en 'Oh to believe in another world', un filme-collage inspirado en la 'Décima Sinfonía' del compositor interpretada en directo por la Sinfónica del Liceu dirigida por Josep Pons

Kentridge y Goerne tocan el cielo con ‘Wozzeck’ en el Liceu

El artista sudafricano William Kentridge en el Liceu, este viernes 18 de octubre

El artista sudafricano William Kentridge en el Liceu, este viernes 18 de octubre / Oriol Escudé / ACN

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Marta Cervera

Marta Cervera

Barcelona
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El polifacético artista William Kentridge (Johannesburgo, Sudáfrica 1955) regresa al Liceu este viernes y sábado. Tras su versión de 'Wozzeck' esta temporada penetra en la 'Décima Sinfonía' de Shostakóvich con un filme animado que interpreta en directo la Sinfónica del Liceu dirigida por Josep Pons que tan buenas críticas ha recibido en la inauguración de la temporada por su versión de 'Lady Macbeth de Msenk' del mismo compositor.

Creada tras la muerte de Stalin y tras ocho años sin crear sinfonías tras haber sido censurado por hacer música "formalista", el músico ruso aprovecha esta obra sinfónica para retratar y ridiculizar al dictador. Titulada como 'Oh to believe in another world', en esta versión animada por Kentridge "resuenan temas actuales", ha señalado el artista en el Liceu. "A nadie se le escapa los intentos de Putin para recuperar y blanquear la imagen de Stalin", ha dicho Kentridge. Su filme es un tributo a Shostakóvich y una llamada contra el olvido. "En Sudáfrica la historia está empezando a desaparecer de los libros en las escuelas. Lo mismo ocurre con la música abstracta como la de Shostakovich que contiene tanta historia".

"Europa es egoísta, se enriqueció con el colonialismo y no quiere migrantes ahora"

Kentridge que ha vivido siempre en Johanesburgo es crítico con la situación del mundo y sus desigualdades. El trato que reciben los migrantes llegados de África le inquieta. "Europa es egoísta, se enriqueció con el colonialismo y no quiere migrantes ahora. Sus ciudades florecieron durante siglos gracias a las colonias y al tráfico de esclavos y ahora les cierran las puertas." Aun así y pese a los desafíos del mundo actual nunca pierde la esperanza. Más que en utopías cree en "las pequeñas cosas que cada cual puede hacer para mejorar nuestra sociedad", señala el artista que cada vez se siente más cómodo en proyectos musicales y estrenará una versión de 'Orfeo' de Monteverdi para el 2026 en Inglaterra.

Collage

Concebido como un collage donde aparecen personajes que se mueven como marionetas en un espacio creado con cartón y fotografías, el filme refleja la tensa relación con el poder que mantuvo Shostakóvich en y los sueños rotos de toda una generación que creyó que la Revolución. Una utopía fracasada donde la música de Shostakovich se enfrentó al poder estalinista cuyas purgas eliminaron a más de 30 millones de personas.

Shostakóvich, que vio morir a muchos de sus amigos y cómo encarcelaban a otros injustamente sobrevivió a Stalin que falleció en 1953, el mismo año en el que se interpretó por primera vez su 'Sinfonía número 10'.

De la ilusión al desencanto

El filme creado por Kentridge abarca cuatro décadas de la historia de la URSS. Va de las ilusiones y esperanzas de la revolución rusa al fracaso de las utopías. Recorre desde los años 20 del siglo pasado hasta los 50 destacando momentos clave de cada década: la muerte de Lenin; el suicidio de Mayakovsky; el asesinato de Trotsky; la muerte de Stalin. Ahora, 71 años después, la mirada de Kentridge advierte del peligro de olvidar el pasado. "Lo más complejo fue editar el filme. El decorado tenía unos 30 centímetros de altura pero los intérpretes medían 170. Pero también hallar el equilibrio ente imagen y música: decidir cuándo debía tener protagonismo la pantalla y cuándo el trabajo de la orquesta", ha explicado el artista. "La tensión entre arte y poder es el tema principal, pero cuando entramos en el estudio todo esto se disuelve y has de hacer frente a cuestiones prácticas para ver cómo lograrlo".

Arte y poder: eterno conflicto

Su mirada irónica y subversiva sobre el poder ofrece guiños a la actualidad, especialmente a esa visión que Putin "quien se imagina a sí mismo como un Stalin, que para él es un héroe". También "hay imágenes de guerra en el último movimiento que resuenan con la guerra de Ucrania". El artista recuerda que la invasión rusa repercutió en esta obra. Cuando se estrenó muchos países de vetar los compositores rusos, incluso a Chaicovski, algo que lamenta. "Es ser corto de miras.no entender qué significa la música y la historia". El eterno conflicto entre arte y poder.

Más allá del Liceu, Kentridge es objeto de una importante exposición en la Fundación Sorigué que acaba de presentar en Lleida una muestra sobre el proceso creativo del artista donde figuran el conjunto de videos de animación '7 fragments for Georges Méliès', 'Journey to the moon' y 'Day for night' y 'More sweetly play the dance', una obra maestra del artista. Es la primera vez que la Fundación Sorigué presenta su colección de obras de Kentridge, una de las más destacadas de Europa.