VIAJE EN EL DELOREAN
La noche en que la luna vino a la fragua: fusilamiento de Federico García Lorca, el poeta que la guerra civil no pudo silenciar
La razón de su muerte es tan compleja como la época en la que ocurrió
Juan Luis Trescastro, uno de los guardias participes del fusilamiento, se preciaba de haber disparado a Lorca, incluso de haberlo hecho "por maricón"

Federico García Lorca / @GarciaLorcaFV
Parece increíble que un hecho tan brutal como el fusilamiento de Federico García Lorca, uno de los poetas más ilustres de la lengua española, haya ocurrido en pleno siglo XX. Más increíble aún que en pleno 2024, no se tengan localizados sus restos. Aquellos fantasmas del pasado dejan, no obstante registrado un capítulo más de aquellos días oscuros de la Guerra Civil Española.
Al alba del 18 de agosto de 1936 fusilaron a Federico García Lorca. ¿Las razones? Aunque no se tiene una 'versión oficial' de los hechos, se puede establecer, lo que los señalamientos de la época dictan que Lorca murió por 'comunista, homosexual y masón'.
La caza contra el saber
Corría el mes de julio de 1936 cuando España se sumergió en uno de los capítulos más trágicos de su historia: el golpe militar contra la Segunda República. Este evento desató una ola de violencia y represión, que al igual que la iniciada por Hitler en 1933, con la quema de libros, no perdonó a nadie, y menos a aquellos que, como Lorca, eran vistos como "enemigos" por sus ideas políticas, su arte o, simplemente, su orientación sexual.
El 20 de julio de ese año, Granada se alzó en armas tras las dudas del general Miguel Campins, quien sería tiempo después. Con el poder militar de nuevo en su punto álgido, las sentencias de muerte comenzaron a firmarse sin piedad contra afines a la república y a la ideología de izquierda. Es decir, cualquiera que no comulgara con la ideología fascista. A esto se le sumió el renombramiento del retirado teniente coronel Velasco Cimarro. Asumió el poder como secretario del gobernador de Granada y esto fue suficiente para dictaminar el destino de García Lorca.
El romancero gitano
Cerca de Granada, en la Sierra, se encuentran los pueblos de Alfacar y Víznar. En este último quedaba el cuartel de la Falange Española. Desde este punto, partían escuadrones de la muerte para ejecutar a los condenados en las afueras, cuyos restos acababan en fosas comunes de paradero desconocido. En uno de esos lugares, Federico García Lorca fue fusilado y sepultado, un símbolo de la barbarie de aquellos días que hoy azota nuestros recuerdos. Si bien las razones de su arresto siguen sin concluir en una versión "oficial", la postura ideológica de Lorca y sus relaciones sociales se postularon como principales factores de su desenlace.
La razón de su muerte es tan compleja como la época en la que ocurrió. No fue solo una cuestión política; un entramado encabezado por las disputas entre familias, cuestiones económicas y los señalamientos de la época, tornaron en su asesinato.
Quienes han estudiado al poeta apuntan a Horacio Roldán como principal promotor de su muerte, apoyado en estas diferencias políticas y personales. Esta enfrentamiento, queda señalado en la obra de Lorca, 'La Casa de Bernarda Alba'. En ella el granadino había retratado a uno de los hombres que lo arrestó, Pepe el Romano. Por ende, en esta obra y de forma indirecta, pero firme, García Lorca se burló a ambas familias (los Alba y los Romano).
Para el reciente nombrado coronel, Velasco Cimarro, la razón se apoyaba directamente en el odio. En 1928, el poeta había publicado 'El Romancero Gitano', una obra que incluía 'El Romance de la Guardia Civil Española', donde criticaba abiertamente la forma de actuar de este cuerpo. Este resentimiento personal fue la chispa que encendió la orden de captura de Lorca el 16 de agosto de 1936, aprovechando la ausencia del gobernador de la ciudad.
Muerte al "poeta instigador"
García Lorca, que nunca fue afín a la política de forma directa, negándose incluso a unirse al Partido Comunista, fue considerado una amenaza, entre otros motivos, por mostrar sus apoyos de forma abierta al Frente Popular. Lo que sí que hizo y fue considerado un "delito", fue la estampa de su rúbrica en un manifiesto en apoyo a esta coalición de la izquierda.
En su aspecto más personal, ser homosexual en tiempos de conservadores, solo instigó a acrecentar a quienes le querían ver preso y convertirle en la diana de las persecuciones.
A pesar de que intento refugiarse en casa de amigos y conocidos, como los Rosales, entre la noche del 18 de agosto y la madrugada del 19, Lorca fue arrestado junto a otros tres hombres. En un punto del que no se tiene conocimiento exacto, pero cerca de Víznar, el poeta perdía la vida a manos del franquismo.
Se cuenta que en sus últimas horas, consolaba a sus compañeros, quizás también a sí mismo. Entre cigarro y cigarro, Lorca aguardo la muerte tan fría como inmediata.
Antonio Machado, tiempo después, en su poema 'El crimen fue en Granada', describió este momento con palabras tan desgarradoras como precisas, como si más que un autor, fuera un espectador de aquel horror que dejó la guerra.
Se le vio, caminando entre fusiles,
por una calle larga,
salir al campo frío,
aún con estrellas de la madrugada.
Mataron a Federico
cuando la luz asomaba.
El pelotón de verdugos
no osó mirarle la cara.
Todos cerraron los ojos;
rezaron: ¡ni Dios te salva!
Muerto cayó Federico
—sangre en la frente y plomo en las entrañas—
… Que fue en Granada el crimen
sabed —¡pobre Granada!—, en su Granada.
"Por maricón"
Los rumores cuentan que uno de los hombres que participó en su ejecución, Juan Luis Trescastro, se preciaba de haber disparado a Lorca, incluso de haberlo hecho "por maricón". Este acto de brutalidad no solo fue una tragedia personal, sino un golpe profundo al corazón de la cultura española. Y quienes hoy en día niegan el horror que trajeron aquellos años, no hace si no, que acrecentarlo.
Muchos han sido los investigadores que han estudiado el terreno en busca de sus restos del poeta, pero hasta el día de hoy, no se han encontrado. Una historia sin final, sustentada en parte por el legado que gran parte de la población se empeña en conservar.
Cerca de la sierra de Granada, se alza un monolito que recuerda "Lorca eran todos". Porque no solo murió un poeta, no solo mmurióuna persona. Murieron ideas, libertad e historia. Todo en un burdo intento de silenciar, una parte de la historia que aún hoy perdura en el tiempo y se mantiene muy viva.
Federico García Lorca murió fusilado, víctima de la intolerancia y el odio. Sin embargo, su herencia perdura, inmortal en sus palabras, recordándonos la importancia de la libertad, la justicia y la humanidad en tiempos de oscuridad. "He ganado yo, no ellos".
- Eterno Robe', artículo de David y Jose Muñoz (Estopa)
- La nostalgia por Robe Iniesta catapulta a Extremoduro en Spotify, con cuatro canciones en el Top-5
- Directo | Última hora y reacciones a la muerte de Robe Iniesta, el líder de Extremoduro
- La discreta vida privada de Robe Iniesta: su mujer Bibi, un hijo músico y su amor por los libros
- Gustavo Dudamel y María Valverde: 'Hemos creado una historia inspiradora
- Buenafuente y Sílvia Abril no presentarán las campanadas en TVE por motivos de salud: 'No tengo que acelerar una recuperación
- El Mago Pop prepara una gira que empezará en el Bernabéu y acabará en el Camp Nou
- Muere el actor Adolfo Fernández, conocido por 'Águila roja Amar es para siempre' o 'Machos alfa