Crónica

El Parque de Atracciones Coldplay en Barcelona: lluvia, destellos, bicis y saltitos

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Coldplay en el Estadi Olímpic Lluis Companys

Coldplay en el Estadi Olímpic Lluis Companys / RICARD CUGAT

Ignasi Fortuny

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No deja de ser gracioso que los fans de Coldplay, grupo con la ecosostenibilidad por bandera, a los que, claro, se les presume también sensibilidad por estos temas, no dejaran de mirar el cielo de Barcelona este jueves mientras rezaban para que las nubes no concretasen su amenaza de lluvia. Cuando no hay alternativa y toca aguantar el chaparrón la sequía no está en el número uno de la lista de prioridades. Llovió y paró cuando estaba previsto: suficiente rato antes como para que no se vieran chubasqueros de los que liquidaban como churros vendedores ambulantes fuera del Estadi Olímpic, anoche (y cuatro en total) convertido en un gran (e impoluto, no chirría ningún tornillo del montaje) parque de atracciones.

Sí que agredeció Chris Martin, un tipo que no mide bien la talla de sus camisetas (siempre con las mangas extremadamente cortas), la lluvia y la espera húmeda al público. "Gracias por esperar durante la lluvia. Y gracias a Dios por la lluvia aquí en Barcelona", proclamó en castellano el líder de un ritual colorido y aparatoso. El confeti (biodegradable) aparece en los primeros minutos; al igual que las lucecitas que desprenden los famosos brazaletes que se entregan al público y los grandes globos que surfean sobre la gente. El 'show' funciona perfectamente a base de destellos y ornamentos y deambula cuando pierde pomposidad.

Barcelona, en la cola

Los brazaletes luminosos, por cierto, se reciclan al finalizar el concierto. Y, antes de empezar, en las pantallas gigantes del escenario se informa de una clasificación en la que Barcelona, a día jueves (los 'culpables' fueron entonces al primer concierto), quedaba malparada. En ellas se podía leer cuatro ciudades del 'tour' y el porcentaje de pulseras recicladas: Barcelona ocupaba -¡ay!- el último lugar con el 83%. Primera del ránking: Buenos Aires, donde se recuperaron el 94% de los brazaletes.

Minutos antes de empezar el espectáculo se recuerda eso en las pantallas, y dos jóvenes presentan desde el escenario e informan a los asistentes que gracias a su ayuda el concierto será más sostenible. En una sección especialmente crítica (verán algunos de los comentarios a continuación) de la pista se reaccionó con cierta sorna a esta proclama inicial: "Luego viajan en jet privado, que no me cuenten milongas"; "y no cojas un avión este verano"; "que veganos somos todos, ¿no?".

Artefactos

El Parque de Atracciones Coldplay está repleto de destellos, fuegos artificiales, confeti y mucho colorines. Y también artefactos. Una joven que se lo está pasando en grande durante su estancia de 'turismo musical' en Barcelona brinca sola en una de las plataformas para el baile que producen energía cinética. Pronto se animan un total de dos más mientras un grupo de ibicencos que han pagado en la maldita web de reventa Viagogo más de 600 euros por entrada de pista (poco más de 100 el precio original) lo contemplan.

También hay las famosas bicis estáticas a las que el público sube para generar energía mientras pedalea. Hay una mínima cola y nadie da mucho más de diez zapatazos. La actividad en ellas se concentra durante el concierto de CHVRCHES, teloneros estos días de Coldplay y anoche voluntariosos pero con una respuesta regular del público. Pero sí, todo lo que cuentan sobre este espectáculo es verdad (lo que nadie había advertido es la elevada presencia de usuarios de vapeadores).

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