Del pop al musical

Els Amics de les Arts: "Tenemos una lengua propia, el catalán, que amamos y queremos trabajar con ella"

El grupo de pop estrena en el Poliorama su primer musical, 'Pares normals', escrito por Marc Artigau y dirigido por Sergi Belbel

Els Amics de les Arts en el teatro Poliorama en la presentación de ‘Pares normals’. De izquierda a derecha, Joan Enric Barceló, Dani Alegret y Ferran Piqué.

Els Amics de les Arts en el teatro Poliorama en la presentación de ‘Pares normals’. De izquierda a derecha, Joan Enric Barceló, Dani Alegret y Ferran Piqué. / JORDI COTRINA

8
Se lee en minutos
Marta Cervera
Marta Cervera

Periodista

ver +

Els Amics de les Arts debutan como autores de la banda sonora de un musical con 'Pares normals', una apuesta que producen con Minoria Absoluta, responsable de programas como 'Polònia' y espectáculos como 'La familia irreal'. El amor, la muerte y las relaciones entre padres, madres e hijos centran esta historia escrita por el versátil Marc Artigau ('By, by monstre', 'El Petit Príncep', 'El Màgic d'Oz') y dirigida por Sergi Belbel con un fantástico reparto liderado por Enric Cambray, el protagonista de una historia que combina drama y humor. La obra se estrena este martes en el Poliorama.

¿Qué significa este debut?

Joan Enric Barceló: 'Pares normals' es un sueño. En 2005 en nuestra primera entrevista ya hablábamos de esta posibilidad. Hemos esperado el momento preciso para llevarlo a cabo: tener la solidez como grupo, la fuerza, los mejores compañeros de viaje, el mejor director, los mejores productores, el mejor lugar y el mejor elenco.

Los pases previos han funcionado bien. ¿Cuál fue su sensación tras el primero?

J.B: Fue mágico. Trabajas pensando que gustará y emocionará pero no lo sabes. Has visto y escuchado la obra cientos de veces y pierdes objetividad. Entonces, ver ese primer día cómo gente de todo tipo llora, ríe y conecta con lo que pasa en escena es brutal. Ese momento del último chimpún en que la música te acompaña y ves a la gente ponerse de pie, antes incluso del final de la obra… Todavía me produce piel de gallina.

Dani Alegret: Hubo como un subidón y sorprendió a los propios actores. Se creó una gran energía entre el público y ellos y pensamos: si somos capaces de reproducir eso, o solo un cuarto de esto cada día en la función será fantástico.

"Cuando trabajas con un musical ya estrenado en Broadway vas sobre seguro. Aquí no. Es una obra de creación, un título nuevo y original"

¿Hay nervios?

Ferran Piqué: Nunca hemos estrenado algo así. Hay nervios pero a la vez hay una calma de fondo porque sabes que estás bien acompañado. Tenemos un gran equipo. 

D. A: Hemos montando una obra musical de nueva creación en catalán y lo hemos hecho con los mejores. Por un lado estamos nerviosos porque nos hemos metido en algo que no controlamos y no estamos encima del escenario. Por otro, estás tranquilos porque nos hemos rodeado de los mejores en esta aventura. 

J.B: Cuando trabajas con un musical ya estrenado en Broadway vas sobre seguro. Aquí no. Es una obra de creación, un título nuevo y original. Teníamos claro que si nos metíamos en un musical era para hacer algo diferente, con canciones nuestras diseñadas expresamente para ser llevadas a escena.

¿Ha sobrado material?

J.B: Sí, hay canciones descartadas.

D.A: La obra ha de tener un ritmo y no todo cabe o funciona. Hay que aparcar cosas. Y hay otras canciones que están bien pero no entran. Pero ya va bien porque esto nos está gustando mucho y si algún día nos dejan volver a hacer otro, está bien tener material.

F.P: A diferencia de un disco donde poner o no una canción no es tan importante, aquí sabes que eso afecta al ritmo o a la duración del espectáculo. Teníamos claro que lo más importante era el ‘show’ en todas sus vertientes. No solo la musical, también la parte escénica, el ritmo interno de la obra… La música es solo una parte de todo lo que experimenta el espectador. Algunas canciones las hemos tenido que eliminar, otras, recortar, y también hemos hecho inventos para favorecer el espectáculo.

J.B.: Como autores nos hemos colocado en una posición de escucha absoluta hacia el director. Él traduce esa maqueta grabada y texto en una obra encima del escenario. Entendimos que debíamos ser permeables a su propuesta. 

F.P.: Lo importante es que se entienda bien la historia, y hacía allí hemos remado todos. En el equipo todo el mundo ya tiene un currículum. No era cuestión de demostrar nada. Es un trabajo de equipo y todos vamos a favor de buscar la mejor manera para transmitir una historia y unos sentimientos.

¿Qué conexión tenéis con la trama de 'Pares normals' más allá de la música?

J.B: Nosotros somos tres Arans. Aran es el protagonista de la historia y es una persona de nuestra edad a quien le pasan una serie de cosas que le cambian por completo. Está en un momento vital parecido al nuestro. También es una figura que usamos mucho en las canciones dels Amics, ese personaje muy mundano, de la calle, con un punto perdedor al que las cosas no le van muy bien. Si lo miras de cerca, por escenas es muy desgraciado pero al final, si miras atrás y ves el viaje que ha hecho es una cosa maravillosa.

D.A.: También las dos protagonistas femeninas que orbitan alrededor de él guardan similitudes con perfiles reconocibles de mujeres de hoy.

F.P.: Todos somos hijos. Y cada familia es diferente. Algunas ponen espectativas muy altas a sus descendientes, otras, todo lo contrario. Seas hombre o mujer, son cosas que has experimentado o visto a tu alrededor. Las dos mujeres que aparecen en la obra en el fondo son lo mismo: dos personas que luchan contra una imposición o expectativas creadas por los padres.

D.A: También está el tema de la paternidad, refejada de diferente forma: como padre y como hijo. En nuestro caso nos troca muy de cerca por ambas partes. Como hijo le toca a todo el mundo, claro.

¿Cómo padres, la obra les ha hecho recapacitar?

D.A: Lo que he visto como padre es que a veces con tus hijos lo mejor dejarte guiar por tu intuición, improvisar es bueno.

J.B: Todos hacemos lo que podemos como padres.

F.P.: En realidad todos queremos padres normales pero no existen. La obra va un poco de esto. El protagonista le hubiera gustado tener otro tipo de padres. Al final se da cuenta que los padres normales no existen.

"Queríamos que la obra destilara algo de eso que te hacen sentir películas como 'Love actually'. Esas películas que te hacen salir mejor de como has entrado"

¿Ha servido el musical para probar cosas nuevas?

D.A.: Hay una balada de amor que no hubiéramos visto nunca en ningún disco nuestro pero aquí era el lugar donde ponerlo.

J.B.: Y hemos hecho un reguetón. Hay una serie de modulaciones y de cambios que una canción pop no admite tan bien. Además en una canción pop nuestras voces, que son tan parecidas de tesitura, no tienen que ver con las del musical donde la voz del solista a veces debe mutar y transformarse en la voz de una mujer. Has de cambiar el tono de la canción, hacerlo de manera elegante e integrarlo en la escena para que brille la siguiente persona que canta. Nos hemos permitido muchos de estos trucos, algunos los conocíamos. El 'medley' final es un ejemplo canónico de los musicales: coger los motivos principales e integrarlos en un resumen de la aventura de Aran. ¡Eso sí ha sido un máster!.

F.P.: En un musical las canciones dialogan entre sí. Las canciones de las dos protagonistas femeninas, por ejemplo, son muy diferentes pero las codas son idénticas.

¿Y después de esto, se lanzarán a la ópera?

J.B.: Ni hablar. Esto ha sido un reto mayúsculo. Queríamos hacer un musical intergeneracional que apelara tanto a niños como a gente mayor. Queríamos que la obra destilara algo de eso que te hacen sentir películas como 'Love actually'. Esas películas que te hacen reír, llorar, emocionarte y que te hacen salir mejor de como has entrado y quieres recomendar. Y esto es un triple salto mortal pero creo que lo hemos conseguido. La gente sale contenta.

D.A. El gran reto será poder hacer otro musical.

"'Pares normals' podría interesar en otros lugares y traducirse. Es algo que no haces con los discos, no traduces las canciones"

Es una apuesta por el musical en catalán. ¿Importa el idioma?

D.A: Cuanta más oferta en catalán, mejor. Si son adaptaciones o creaciones propias, eso cada cual decide qué monta. Lo que hay que ofrecer son cosas de calidad, muy buenos productos para que digas: he pagado 30 0 40 euros y salgo contento. Nosotros cuando empezábamos y firmamos nuestro primer contrato un famoso músico del que no revelaré el nombre nos dijo: "¡Ostras!, llegáis tarde porque cantar en catalán no es lo mejor". Nos advirtió de que no ganaríamos dinero, vaya. Pero lo cierto es que confiamos en nosotros y nos ha ido bastante bien.

J.B.: 'Cantando Bajo la lluvia' o 'Golfus de Roma' son grandes musicales y los hagas en el idioma que los hagas, nadie vendrá para estrenar tu producción en EEUU. 'Pares normals', en cambio, sí que podría interesar en otros lugares y traducirse. Es algo que no haces con los discos, no traduces las canciones.

F.P.: Apostamos por un musical en catalán de nueva creación. Es arriesgado porque es de gran formato. Pero la gente ha de responder y no solo porque es en catalán sino porque está muy bien. Si entre todos nos creemos que somos capaces de hacer grandes musicales en catalán habrá más y desarrollaremos una industria más potente. Si vale la pena, a nadie le 'racará' pagar 100 o 150 euros por un musical que es lo que pagas por ‘Hamilton’ en Londres. Aquí no puedes poner entradas a este precio pero cuando viene el Cirque du Soleil bien se paga lo que piden porque son los mejores. La productora y nosotros creemos en los musicales en catalán. Demostraremos que el idioma no es un impedimento, al contrario. Tenemos una lengua propia que amamos y queremos trabajar con ella.

Noticias relacionadas

D.A.: No hemos tenido problemas con nuestros discos en catalán. Hay que seguir la intuición.

J.B.: ¿Por qué ser importador de talento y no exportarlo?.