Danza y género

Israel Galván presenta 'Amor brujo' en el Mercat de les Flors

El bailaor se transforma en mujer para interpretar la obra de Falla que conecta con 'À vue', una obra de Brigitte Seth y Roser Montllor

Niño de Elche e Israel Galván ofrecerán ’Mellizo doble’ en el Mercat de les Flors.

Niño de Elche e Israel Galván ofrecerán ’Mellizo doble’ en el Mercat de les Flors.

3
Se lee en minutos
Marta Cervera
Marta Cervera

Periodista

ver +

Para interpretar 'El Amor Brujo' de Falla, el inclasificable bailaor Israel Galván se transforma en mujer. Pensando en su madre, se coloca una peluca rubia, una falta negra y se mantiene clavado a una silla de la que no se separa en toda la obra. La transformación del cuerpo también es protagonista en 'À vue', una obra de Brigitte Seth, actriz de teatro, y Roser Montllor, bailarina, de la compañía Toujours après minuit. La obra es un canto a la diversidad y al replanteamiento de los roles de género. Tanto el espectáculo de Galván, del 13 al 14 de este mes en la sala Maria Aurèlia Capmany como 'À vue', del 15 y 16 en la sala Ovidi Montllor ampliarán la visión sobre el género y la identidad. "Dejamos sitio a la imaginación. ¿Estamos seguros de estar vivos?", dice Montllor. "En nuestras obras cada vez es más recurrente la siguiente pregunta: Pienso esto porque yo quiero o porque es lo que debo pensar? ¿Hasta qué punto estoy influenciada o soy libre a la hora de pensar?", añade Seth.

Género e identidad

La duda siempre ha sido un motor en sus espectáculos. Poner en tela de juicio ideas asumidas ha sido una manera de enfrentarse al mundo, a la realidad que nos rodea. La identidad, el sentido de pertenencia las interpela. Su discurso va más allá del escenario como demuestra la serie de talleres que organizaron con mujeres del Poblenou hace poco. "Nos gusta alternar mundos. Es muy fuerte un día estar en el Chaillot de París y al siguiente encontrarte con una variedad de mujeres que se han apuntado a tus talleres", recuerda Seth.

'El Amor Brujo' de Galván surge de una reinterpretación de la música de Manuel de Falla. Va más allá de cómo la ha vivido en el seno de su familia y cómo la han bailado sus maestros, como Mario Maya. Su versión parte de la visión de la obra del japonés Kazuo Ohno, un crack de la danza butoh. "Me acerco a 'El Amor Brujo' a través de la mutación que hizo de ella Ohno", comenta Galván que también aprovecha las partes de la obra que el compositor rechazó a raíz de las críticas recibidas tras el estreno de este ballet gitano en Madrid en 1915.

"Con el vestuario y la peluca, me convierto en mujer y eso me hace bailar de otra manera"

'El Amor Brujo' se estrenó con Pastora Imperio. Después el compositor la retocó y presentó con una nueva versión interpretada por Antonia Mercé 'La Argentina'. Ese viaje del fracaso al éxito nutre la propuesta de Galván. "Los fallos de Falla aparecen en la segunda parte del espectáculo", comenta. "Pedimos permiso a la familia del compositor para poder incluirlos", recuerda. En esta obra baila diferente por dos motivos. Primero porque se transforma en mujer intentando emular a su madre. "Intento apropiarme de la energía de la mujer", confiesa. "No es que quiera bailar como una mujer es que, con el vestuario y la peluca, me convierto en una y eso me hace bailar de otra manera". Segundo, porque para hacer el más difícil todavía se pasa todo el espectáculo sentado.

Noticias relacionadas

Galván ofrecerá el espectáculo, ya visto en la Quincena de Dansa Metropolitana, del 13 al 14 de octubre en la Sala MAC del Mercat con David Lagos (cante), Alejandro Rojas-Marcos (piano) y Afredo Lagos (guitarra). Y después, del 15 al 16 se unirá de nuevo a su gemelo artístico, Niño de Elche en 'Mellizo doble'. Se trata de un espectáculo que hacen mano a mano. "Es un 'pas de deux' que bebe de la tradición flamenca de la que ambos provenimos".

Conecta con Paco -Francisco Contreras, nombre real de el e Niño de Elche- por su valentía. "Paco es una persona sin miedo, por eso somos mellizos". Desde el estreno en Japón no han cambiado nada. "Este espectáculo que montamos en el avión que nos llevaba a Japón nos ha salido cuadrado así que no hemos cambiado nada. No improvisamos".