Festival de San Sebastián

Bárbara Lennie: “Las mujeres siempre hemos tenido que demostrar el triple que un hombre"

La actriz presenta junto al director Oriol Paulo la versión cinematográfica del libro 'Los renglones torcidos de Dios' de Torcuato Luca de Tena en San Sebastián

Los actores, Eduard Férnandez, Bárbara Lennie y Loreto Mauleón posan durante la presentación de la película Los renglones torcidos de Dios.

Los actores, Eduard Férnandez, Bárbara Lennie y Loreto Mauleón posan durante la presentación de la película Los renglones torcidos de Dios. / EFE/Juan Herrero

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Beatriz Martínez
Beatriz Martínez

Periodista

Especialista en cultura y cine

Escribe desde Madrid

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Cuando a Oriol Paulo le propusieron adaptar la novela de Torcuato Luca de Tena su respuesta fue ‘salir corriendo’. Pero empezó a pensar en ella, en el recuerdo que tenía cuando la leyó, y se impuso la imagen de su protagonista, Alice Gould, una mujer fuerte e inteligente dentro de un mundo de hombres que es encerrada en un hospital psiquiátrico donde intentarán reprimir y anular su identidad. Finalmente aceptó el reto con una sola condición, que Bárbara Lennie fuera la protagonista.

Cuando la actriz accedió (ya habían trabajado juntos en ‘Contratiempo’), comenzó a escribir el guion junto al dramaturgo Guillem Clua, a darle forma en un proceso largo en el que había que pulir muchas cosas, desde el barroquismo del lenguaje de la novela, hasta su mensaje ideológico.

Un clásico llevado al cine

Desde que se adquirieron los derechos de ‘Los renglones torcidos de Dios’ el proyecto ha pasado por diferentes manos, han sido muchos los directores que han estado a punto de dirigirla, pero finalmente ha sido Oriol Paulo el encargado de llevarla a la pantalla en la que sin duda ha sido su producción más ambiciosa y exigente. “Quería respetar el estilo de la novela, pero hacer una película que se sintiera actual y, también, intentar llevármela a mi terreno”, comenta el cineasta un día antes de la presentación oficial de la película en el Festival de San Sebastián, donde participa (y de alguna manera clausura) la sección Perlak.

En efecto, Oriol Paulo ha sido fiel a su universo particular en la película, convirtiéndola en un thriller psicológico en la que los giros de guion y los conceptos de lo que es verdad y lo que es mentira, forman parte fundamental a la hora de disfrutar de una trama que funciona casi como un puzzle entre la realidad y el estado mental, que juega con la ambigüedad y con los puntos de vista, el de Alice Gould, la protagonista, y del psiquiatra Samuel Alvar (encarnado por Eduard Fernández).

Temas abordados

Sin embargo, dentro de ese artefacto de lo más gozoso, encontramos un buen puñado de temas interesantes que conectan el pasado con el presente: de qué manera la sociedad patriarcal ha utilizado la salud mental de las mujeres para estigmatizarlas, cómo se normalizaban las agresiones, cómo a las mujeres inteligentes se las tachaba de soberbias, de egocéntricas y se intenta a toda costa someterlas y ahogar su voz. “Es increíble que, en 1979, en España, la mujer estuviera todavía supeditada a la voluntad de su marido, sus acciones estaban completamente ligadas a él y no tenía capacidad de palabra. En ese sentido, Alice se revela contra todo eso. Lo interesante es su capacidad para desarrollar constantemente discursos para defenderse, de adaptarse a los retos que se cruzan por su camino a través de su espíritu contestatario”, nos cuenta Bárbara Lennie, la gran protagonista de la función.

Un rodaje exigente

Para la actriz y el director esta película ha constituido uno de sus mayores retos en sus respectivas carreras. Un rodaje, largo, exigente en el que siempre se tuvieron el uno al otro. “No lo voy a negar. La película está puesta al servicio de Bárbara Lennie. Fue un proceso en el que nos acompañamos, hablamos mucho y quería ser muy precioso para que no nos desgastáramos, para tener muy claro lo que estábamos buscando en cada secuencia”, dice Paulo. “Cuando eres protagonista en un proyecto así, o hay un diálogo muy directo con el director y la película en sí, o estás perdida. En ese sentido, Oriol me ha dejado mi espacio y, aunque era una estructura muy férrea, me ha dado mucho apoyo profesional y emocional”.

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De alguna forma, hay algo que conecta ‘Los renglones torcidos de Dios’ con ‘Modelo 77’, de Alberto Rodríguez, que inauguró el certamen donostiarra. En ambas nos introducimos en un microcosmos (un sanatorio mental, una cárcel), en el que las personas han sido privadas de su libertad, justo en un momento, la Transición, en el que la sociedad comenzaba a despertar de la represión. La película de Rodríguez adquiere un sentido más puramente político a la hora de representar cómo seguían vigentes las estructuras franquistas, pero en la de Oriol Paulo también se puede apreciar esa dicotomía entre lo viejo y lo nuevo a través de las distintas posturas dentro de la psiquiatría. En ese sentido, el personaje que interpreta Loreto Mauleón, médica del centro que cuestiona los métodos de Alvar, representa ese cambio dentro del sistema.

Oriol Paulo quería basar su propuesta en la confrontación entre Alice y Samuel, en la lucha de egos. Pero que una mujer discuta directamente a un hombre en ese entorno (y en el nuestro) suponía toda una declaración de intenciones. “Las mujeres siempre hemos tenido que demostrar el triple que un hombre en las mismas circunstancias, que desarrollar habilidades múltiples y varias para defendernos, o simplemente para estar, para cobrar igual que un compañero que hace lo mismo que tú, algo que, hoy en día, es muy tangible”, continúa Lennie. “Creo incluso que hay mujeres que prefieren no parecer inteligentes para no sentirse atacadas, que me parece algo aterrador, pero en esas estamos, en esa toma de conciencia feminista”.