Pesadilla junto al mar

La anticanción del verano (10): ‘Sol d’estiu’, de Ovidi Montllor

Una de las primeras composiciones del cantautor de Alcoi, brinda un retrato social ácido a costa de un viaje a la playa en autobús, con apiñamientos, pisotones y codazos, en el que resulta imposible disfrutar del destino

Ovidi  Montllor, en una actuación.

Ovidi Montllor, en una actuación. / DOMÈNEC FERNÁNDEZ

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Jordi Bianciotto
Jordi Bianciotto

Periodista

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Aún estaban por llegar los días en que entregaría sus obras más altas, pero en ‘Sol d’estiu’, una de sus primeras canciones (de 1971), Ovidi Montllor mostraba sus dotes de cronista social satírico a cuenta de un viaje en autobús y en tren para ir a la playa, retratada como destino dorado y suerte de estado mental. Al fin y al cabo, “és estiu, som joves / ens agrada el mar”, dice el tema al principio, cuando el protagonista se las promete muy felices.

Todo comienza con aires de balada peliculera ambientada en los mares del sur: Montllor, cantando con engolado romanticismo a “l’estiu, el mar, el sol i tu”, acompañado por la ‘Hawai guitarra’ (así aparece en los créditos) que toca nada menos que Quico Pi de la Serra y el ukelele manejado por un joven virtuoso llamado Toti Soler. Pero, dado que el trayecto hasta el destino costero resulta ser un sin parar de calamidades, el cántico lánguido se transforma de golpe en un acelerado foxtrot con toque de clarinete y vistas trepidantes a los apiñamientos, sudores, pisotones, codazos y esperas que castigan al pobre protagonista hasta que se ve superado por las circunstancias.

La leche se cortó

No queda claro si alcanza su objetivo de bañarse, ni siquiera si llega a comer un bocado en el chiringuito, porque cuando se da cuenta, ya toca volver “cap a caseta / amb el tren de tots”, ese lugar rodante que le ha procurado “la salvació / de passar un dia / sense obligació”. Más allá del retrato sarcástico de la peripecia de ese día frustrado en la playa, el Montllor con más mala uva social asoma cuando, tras llegar al domicilio y constatar que todo sigue saliendo igual de mal (“beus un got de llet / la llet s’ha tallat”), se va a dormir extrayendo una árida conclusión sobre el mito del relajo vacacional. “L’estiu i el mar / el disfrutaran / aquells que a tu et paguen / per anar a treballar”. Y eso que, después de todo, “prou sort tindràs / si tens l’estimada / al teu matalàs”.

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El año 1971 fue el de ‘Help (ayúdame)’, de Tony Ronald, holandés felizmente afincado en Barcelona, y en ‘Sol d’estiu’ se observa una adelantada intención de burlarse de lo que representaban ya entonces las canciones del verano. El tema es anterior al primer álbum de Montllor, ‘Un entre tants’ (1972), y se incluyó en un ‘single’, junto a otra pieza tierna, ‘Ell’, donde Pi de la Serra tocaba el sitar y Toti Soler, la guitarra eléctrica. La playa estaría lejos, pero a ellos es fácil imaginarlos pasándoselo pipa en el local de ensayo. “Ni estiu, ni mar, ni sol, i tururú”.