Entrevista

Rubén Blades: “Empoderamos a los políticos para que nos jodan y eructen nuestros sueños”

  • El músico panameño ofrecerá su único concierto en Europa el próximo 9 de julio en el Fòrum de Barcelona, en el marco del Festival Cruïlla

  • El coloso de la salsa, creador de clásicos inmortales como ‘Pedro Navaja’, repasa en esta entrevista sus inicios, habla de su querido álter ego Medoro Madera, de la pandemia, de su sempiterna curiosidad por colaborar con otros músicos y de su momento vital, ad portas de cumplir 74 años

Rubén Blades.

Rubén Blades. / Omar Charcousse

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Mauricio Bernal
Mauricio Bernal

Periodista

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Se ha dicho de usted que convirtió la salsa en un género que también era cultura. ¿Era consciente de estarlo haciendo, en ese Nueva York de los años 70? ¿Ese era su objetivo? ¿Salirse del paradigma comercial fue una decisión consciente?

La decisión consciente fue la de seguir mi instinto…

¿En qué sentido?

En el sentido de que yo consideraba que el material que se podía utilizar en la música popular podía dirigirse hacia circunstancias y problemas sociales. Yo no era consciente en ese momento de mi nivel cultural, yo no estaba pensando "yo soy un hombre culto, estudiado, he leído muchísimo y ahora voy a escribir estos temas cultos". Yo simplemente era un producto de la lectura, y como producto de la lectura, y por el hecho de haber escrito cuentos cortos y cosas de esas antes, yo lo sentía como algo completamente natural.

Con esa actitud le dio la vuelta a la salsa.

Porque utilicé cierto tipo de convenciones, cierto tipo de estructura, cierto tipo de descripción que escapaba al ‘vente, mamá, vamo’ a gozá’, que era lo que se estilaba, porque la música iba dirigida más que todo a los pies y a las caderas. Por eso es que hay canciones de salsa que dicen ‘coco / coco/ coco seco’. ¿Qué? ¡Es una canción sobre un coco seco! Ese es el coro. Y ya, a nadie le importa. Yo pensé, vamos a irnos en otras direcciones.

"Yo no estaba pensando 'yo soy un hombre culto, estudiado, que he leído muchísimo, y ahora voy a escribir estos temas cultos'"

"Blades es un escritor que canta", dice el escritor venezolano Édgar Borges, que escribió un libro sobre usted. Y en una entrevista que le concedió a Leonardo Padura contó que una vez Gabo le dijo que usted era un cronista, un escritor que cantaba sus escritos. ¿Se siente cómodo en esa descripción de sí mismo, de su música, de su arte?

Lo que yo recibí de Gabo fue una inscripción en un libro que me mandó en 1980 donde decía ‘A Rubén, un cronista que canta’, o ‘un escritor que canta’, algo así. Y sí, porque básicamente yo no pensaba que yo iba a terminar cantando mis escritos, yo pensé que otros lo iban a hacer. Me sentía mejor como compositor porque siempre fui naturalmente muy tímido. Todavía no entiendo cómo terminé en esta cuestión tan pública, pero yo pensaba inicialmente, "voy a escribir canciones que otros van a cantar".

¿Y qué pasó?

Pasó que las canciones o no las querían cantar, porque eran canciones que se consideraban extrañas, o cuando las cantaban no las desarrollaban, y entonces yo sentía que el tema se perdía. Por esa razón decidí empezar a cantarlas yo. ‘Pablo Pueblo’ me la rechazó todo el mundo, nadie quería esa canción. Le traté de dar ‘Pablo Pueblo’ a Ray Barreto y no la quería, a la Típica 73 y no la quería, nadie la quería. Entonces la canté yo, con Willie Colón, en el 76.

"Yo tengo un lugar mítico que es Hispanía", dice en el documental ‘Yo no me llamo Rubén Blades’. Entonces, Pedro Navaja, Cipriano Armenteros, Juan Pachanga, María Lionza, Pablo Pueblo, ¿todos esos personajes suyos forman parte de una misma mitología? ¿De una misma historia?

Para mí fue más bien un acto de defensa propia, porque cuando yo estaba escribiendo estos temas había más dictaduras militares que democracias en América Latina, y yo pensé que si yo creaba un lugar donde ocurrieran todas estas cosas la posibilidad de que me arrestaran era menor. O sea, la idea de crear Hispanía me ahorraba el problema de tener que dar explicaciones. "¡En qué país está pasando esto, señor! ¿Usted está escribiendo de Panamá?" "No, yo estoy escribiendo de Hispanía".

"Me sentía mejor como compositor porque siempre fui naturalmente muy tímido. Todavía no entiendo cómo terminé en esta cuestión tan pública"

Por eso empieza ‘Juan González’ como empieza, ¿no?

Sí, por eso es que yo empiezo ‘Juan González’ diciendo: "La canción que van a escuchar ahora está basada en hechos ficticios, cualquier semejanza con personas vivas o muertas es pura coincidencia". ‘Juan González’ es una canción sobre un guerrillero muy cercano a la figura de un Zapata, un Che Guevara. A Guevara lo matan en el 67 y la canción yo la escribo en el 69…

Su más reciente producción es ‘Pasieros’, con los brasileños de Boca Livre, donde le da un tono brasileño a algunos de sus éxitos. Y antes había hecho lo mismo, pero en tango. Dígame, ¿qué le aportan esas experiencias, ese traspaso de su música a otros ritmos?

Aprendo, porque es el enfoque que hace otro de mi obra y ese enfoque me enriquece a mí y enriquece la obra. Mire, a mí nunca me gustaron los vídeos: Pedro Navaja, por ejemplo, y esto lo repito siempre… Pedro Navaja tú no sabes si es gordo, flaco, alto, bajo, negro o blanco, yo no lo describo. En cuanto a la ropa solo digo que tiene un gabán, un sombrero, unas zapatillas… Pero tú les pones el color que tú quieras, y de igual manera ahora con Boca Livre yo veo cómo ellos sienten la canción y cómo la visualizan, y aplaudo eso porque me sorprende y me agrega imágenes y sonidos a lo que yo creía que conocía. Es un regalo extraordinario.

Muchos tienen en especial estima a Medoro Madera, su álter ego sonero. Dígame, ¿sigue por ahí, Medoro? ¿Podemos esperar que vuelva a aparecer en algún disco?

Quizá, quizá… Es que se me hace cada vez más difícil cantar así.

Pedro Navaja tú no sabes si es gordo, flaco, alto, bajo, negro o blanco, yo no lo describo, en cuanto a la ropa solo digo que tiene un gabán, un sombrero, unas zapatillas…

Ah. Es una cuestión de voz.

Sí… Es que eso requiere una constante práctica. Ahora bien, es muy posible que aparezca otra vez porque yo creo que Medoro estuvo muy desencantado porque no se ganó el Grammy.

¡Se lo merecía!

Se lo merecía, sí. Hay un trabajo que está casualmente desarrollando un grupo cubano de [pone voz de Medoro] ¡Santiago de Cuba, la cuna del son!, y ellos querían que Medoro cantara el álbum, así que… Ellos están ahora mismo trabajando en los temas.

O sea, que puede ser la próxima aparición de Medoro.

Sería su próxima aparición y probablemente la última, porque se haría con el acompañamiento de los que son. El son nació en Santiago de Cuba y sería un grupo de son de Santiago de Cuba haciéndole este álbum a Medoro. Después de eso, qué más.

Va a tener dos horas y cuarto en el escenario en un festival donde el formato es de una hora menos. ¿Tiene ganas de reencontrarse con el público después de dos años de pandemia?

Bueno, ese es el problema de los festivales. En Puerto Rico, cuando fuimos la vez pasada, el ‘show’ era mío, nosotros hicimos la producción y tocamos cinco horas. Acá es un festival, hay un tiempo asignado, así que teníamos una hora y cuarto pero lo extendieron a dos y cuarto, por lo que estamos muy agradecidos. Es bueno porque no vamos a tocar solo canciones del ‘big band’, sino que también vamos a tocar clásicos. Una hora solamente no nos permite realmente extendernos, hay mucho material.

"Es un festival, hay un tiempo asignado, así que teníamos una hora y cuarto pero lo extendieron a dos y cuarto, por lo que estamos muy agradecidos"

¿Cómo ha vivido el parón por la pandemia?

La pandemia fue dura. Nosotros perdimos a un compañero timbalero, músico y excelente persona, Carlos Pérez-Bidó, así que nos pegó directamente. Acá en Nueva York la pandemia fue horrorosa, en el barrio mío murieron vecinos míos, la mamá de mi esposa murió, a mí me dio covid en el 20, en marzo, y a mi esposa Luba también. No nos dio mal, a mí se me fue el olfato y el gusto, aunque ya antes me habían acusado de que había perdido el gusto, je, je…

Con Carlos Vives lanzó ‘No estás solo, canción para los enfermos’ durante la pandemia. ¿Era un momento para que los artistas expresaran cercanía con el público, para darle alivio a la gente en un momento difícil?

Ese era el propósito del tema, sí, yo lo había escrito pensando en la gente que estaba en hospitales y no tiene la posibilidad de salud, y se encuentran deprimidos o afectados por la situación. Para mí la experiencia más horrorosa que yo he pasado en Nueva York es estar enfermo, solo, y más si estás sin papeles… Estar enfermo en un país extraño, sin familia y sin amigos. Así que agradezco mucho a Carlos Vives el que me haya permitido grabar ese tema con él porque Carlos es una figura muy conocida y eso ayudó a darle mayor difusión al tema.

Hablemos un poco de política. Ahora mismo en América Latina hay una rivalidad enconada entre la izquierda y la derecha, y parece que el terreno está abonado de nuevo para los populismos. Dígame, ¿cómo ve la situación política en la región?

Es interesante que todo el argumento se centre sobre izquierdas y derechas, ¿qué tal si se centrara en el sentido común? A mí no me interesan las ideologías. Todo evoluciona, y la ideología simplemente se utiliza para justificar lo injustificable. La gente se alinea con la izquierda o se alinea con la derecha como quien se alinea con una pandilla. Y lo que prima entonces no es la razón, es el odio, es la antipatía, es el rechazo, y nada de eso lleva a soluciones, porque las sociedades no son homogéneas, no tenemos sociedades de izquierdas o de derechas, eso no existe. Las sociedades son una combinación de todo tipo de religiones, de sexos, de ideas, etcétera, y tú no puedes pensar que desde los extremos vas a dirigir de una manera responsable el sentir de un país entero.

"La pandemia fue dura. Nosotros perdimos a un compañero timbalero, músico y excelente persona, Carlos Pérez-Bidó, así que nos pegó directamente"

¿Quién tiene la culpa?

¿Quién tiene la culpa? Nosotros. La culpa no la tienen los marcianos, la culpa no la tienen los gringos, ni los rusos, ni los comunistas, ni los derechistas, la culpa la tenemos nosotros que somos los que empoderamos a estos sinvergüenzas. Los empoderamos para que nos jodan y eructen nuestros sueños. Entonces, ¿de qué nos quejamos? Yo llegué al punto de que ya me cabrea oír a la gente quejarse de la misma vaina. Si tú todos los días caminas por una vereda y te dan una patada en el culo, no camines más por ahí, pero no quiero oírte quejar, ¡ay!, es que me patearon el culo. ¡Coge otra vereda, coño! La culpa es de nosotros.

En ‘Yo no me llamo Rubén Blades’ dice varias veces que "quien tiene más pasado que futuro, que organice su tiempo". ¿Qué es organizar el tiempo? ¿Cómo organiza el tiempo ahora?

Eso significa, por ejemplo, saber y aceptar que nunca voy a ser delantero del Barcelona. Eso significa… Concentrarse en mejorar lo que tienes y a la vez perseguir lo que te falta por explorar. A los setenta y pico, setenta y cuatro que voy a cumplir ahora en julio, ya yo no estoy para estar comprando vainas, ya empiezas a soltar las cosas que tienes. A medida que tu mundo se va haciendo menos complicado, no lo compliques más persiguiendo imposibles.

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Me pareció leer en alguna parte que iba a publicar sus memorias este año.

No, no, en el 24. Ahora mismo estoy en el proceso de corrección, voy por el capítulo 12. Me falta poco.