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Muere Ray Liotta, fascinante gánster de 'Uno de los nuestros'

El actor, de 67 años, estaba en pleno rodaje de la película 'Dangerous waters' y falleció mientras dormía

Muere Ray Liotta, fascinante gánster de 'Uno de los nuestros'

Marc Vila

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Quim Casas

Primero fue ‘Algo salvaje’ (1986), una de las mejores películas de Jonathan Demme, si es que no la mejor, en la que Ray Liotta encarnó a un personaje psicótico que se carga el reencuentro de Jeff Daniels con sus compañeros de instituto al ritmo de The Feelies, John Cale, David Byrne y Celia Cruz. Con solo cuatro años de diferencia, llegó el segundo gran hito en la carrera de Liotta, su papel del joven italo-irlandés fascinado por los gánsteres de su barrio en ‘Uno de los nuestros’ (1990), obra mayor de Martin Scorsese sobre la mafia en la que compartió protagonismo nada menos que con Robert de Niro y Joe Pesci

Ambos directores se beneficiaron del mejor Liotta, un actor entonces poco conocido, sin muchos tics, capaz de dar vida a personajes tensos, bruscos y violentos sin caer en los estereotipos tradicionales. Su posterior filmografía no estuvo nunca a la misma altura, pero estas dos interpretaciones fijaron el rostro, la mirada torva y la presencia inquietante de un actor excelente que prometió más de lo que finalmente acabo dando.

Nacido en Newark, estado de Nueva Jersey, en 1954 y fallecido este jueves a los 67 años -mientras dormía- en la República Dominicana, donde estaba rodando el filme ‘Dangerous waters’, de John Barr, Liotta comenzó en la televisión a principios de la década de 1980 y debutó en el cine con ‘Algo salvaje’. Llegar y besar el santo. El problema de ese debut tan impactante fue que Hollywood comenzó a encasillarle en papeles de psicópata. Scorsese le sacó aún un gran rendimiento, sobre todo porque el filme 'Uno de los nuestros' es la exploración de cómo se construye una mentalidad criminal: el Liotta del inicio, fascinado por el hampa, no tiene nada que ver con el gánster cocainómano en el que se acaba convirtiendo.

El actor explotó también esta imagen. El cartel promocional de ‘Falsa seducción’ (1992), película dirigida por Jonathan Kaplan en la que dio vida a otro desequilibrado que se hace pasar por policía para entrar en la vida de una tranquila pareja, consistía en una imagen del matrimonio en cuestión, Kurt Russell y Madeleine Stowe, siendo observados desde detrás de las persianas de la ventana por el rostro de Liotta en primerísimo primer plano.

Víctima de Hannibal Lecter

Pese a intentos en la comedia dramática como ‘Corina, Corina’ (1994), con Whoopi Goldberg, o protagonizar 'thrillers' futuristas como ‘Escape de Absolom’ (1994); incluso pese a participar en una blanda comedia de los estudios Disney, ‘Operación elefante’ (1995), la carrera de Liotta estaba predestinada a convertirse en un ritual de personajes hoscos y violentos situados a ambos lados de la ley: ‘Escondido en la memoria’ (1996), ‘Copland’ (1997), ‘Forever mine’ (1999) o ‘Blow’ (2001), ‘Narc’ (2002), ‘Asesino’ (2004) o ‘Revolver’ (2005).

También fue Liotta víctima de un personaje mucho más monstruoso que cualquiera de los que él encarnó a lo largo de su carrera: ¿cómo no recordarle con la tapa de los sesos extraída mientras el doctor Hannibal Lecter, interpretado por Anthony Hopkins, cocina su cerebro en una secuencia extrema de ‘Hannibal’ (2001), de Ridley Scott?

Ray Liotta, con Anthony Hopkins, en 'Hannibal', de Ridley Scott

/ EPC

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Para televisión interpretó a Frank Sinatra en ‘El clan Sinatra’ (1996), un telefilme en el que Don Cheadle hizo de Sammy Davis Jr., Joe Mantegna de Dean Martin y Deborah Kara Unger de Ava Gardner. Sin salir del universo criminal, su mejor último papel lo tuvo a las órdenes de Andrew Dominik, y junto a Brad Pitt, en ‘Mátalos suavemente’ (2013), y lució bien como viejo capo mafioso en ‘Santos criminales’ (2021), la precuela cinematográfica de la serie de culto ‘Los Soprano’.

Los premios cinematográficos le fueron esquivos a Liotta. El actor no consiguió ninguna nominación al Oscar, solo alguna a los Globos de Oro y obtuvo un premio Emmy en 2005 por su papel en un episodio de la serie ‘Urgencias’. Quizá no los necesitase. Viéndole en pantalla, uno tenía la sensación de que, desde que empezó a trabajar ante las cámaras, estaba un poco de vuelta de todo. Fue un actor algo salvaje, indómito.