Exposición en Barcelona

6 inquietantes 'parejas de baile' de la fotografía reunidas por Joan Fontcuberta

  • El centro KBr expone 'Resonancias', comisariada por el fotógrafo y artista barcelonés

Detalles de la obra de Joachim Schmid, con fotos de mujeres supuestamente asesinadas, que dialoga con fotos de Garry Winogrand, en ’Resonancias’.

Detalles de la obra de Joachim Schmid, con fotos de mujeres supuestamente asesinadas, que dialoga con fotos de Garry Winogrand, en ’Resonancias’. / EFE / ALEJANDRO GARCÍA

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Anna Abella
Anna Abella

Periodista cultural

Especialista en arte y libros, en particular en novela negra, cómic y memoria histórica

Escribe desde Barcelona

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No le falta razón a Joan Fontcuberta cuando dice que ‘Resonancias’ es una "exposición gamberra". La muestra que comisaría el fotógrafo y artista barcelonés en el centro KBr de la Fundación Mapfre y que puede visitarse hasta el 4 de septiembre es casi un experimento en el que tienen cabida los ‘monstruos’ de Diane Arbus frente a las monstruosidades captadas en lo más profundo de internet por Juana Gost y que pueden otearse a través de unas ‘voyeuristas’ mirillas. Pero también inquietan desde una pared las caras de mujeres víctimas de un asesino en serie frente a las mujeres alegres y liberadas de Garry Winogrand, e imágenes extraídas de Google Street View o ‘hackeadas’ desde las cámaras de nuestros ordenadores privados.  

"La idea era proponer disrupciones y diálogos entre corpus clásicos de fotógrafos del siglo XX y otros del XXI para reflexionar sobre el tránsito de la fotografía a la posfotografía", explica Fontcuberta, que ha formado sorprendentes "parejas de baile" entre seis nombres icónicos de la colección de la fundación -Lee Friedlander, Garry Winogrand, Helen Levitt, Robert Adams, Diane Arbus y Emmet Gowin- y piezas de otros tantos artistas contemporáneos, Paolo Cirio, Juana Gost, Miguel Angel Tornero, Kurt Caviezel, Jon Rafman y Joachim Schmid. Bajo estas líneas el fotógrafo y comisario habla de cada uno de estos insólitos emparejamientos que permiten aplicar "una inyección del presente en el pasado", de forma que las imágenes del pasado resuenan en el presente y nos hablan de él "y nos permiten mirar hacia el futuro". 

Detalles de la obra de Joachim Schmid, con fotos de mujeres supuestamente asesinadas, que dialoga con fotos de Garry Winogrand, en 'Resonancias'.

/ EFE / ALEJANDRO GARCÍA

De Winogrand a las víctimas de un asesino en serie

Garry Winogrand (1928-1984) retrató las calles de Norteamérica no sin ironía y humor. En 1975 publicó un libro de culto: ‘Women are beautiful’, testimonio de las mujeres liberadas, independientes y empoderadas que con caras alegres, bellas y seguras de sí mismas pisaban fuerte en los años 70. Frente a ellos, contrastan una sucesión de caras contusionadas y heridas que no "cobran dramatismo" hasta que se sabe lo que realmente son: fotos que la policía halló en casa de un asesino en serie y que forman parte del proyecto ‘L.A. Woman’, de Joachim Schmid, ejemplo "del feminicidio, la violencia y las agresiones a mujeres hoy", denuncia Fontcuberta. Schmid solía recoger las fotos que la gente tiraba a la basura cerca de fotomatones y estudios fotográficos pero al ir desapareciendo estos fue a buscar material en internet y halló las de estas víctimas, difundidas por la policía para identificarlas. 

Zona de 'Resonancias' con imágenes captadas por Kurt Caviezel 'hackeando' cámaras web de ordenadores de todo el mundo.

/ EFE / ALEJANDRO GARCÍA

De los desnudos privados a los 'hackerazzi'

Emmet Gowin (1941) realiza desde los años 60 una especie de álbum de familia y de vida cotidiana con fotos, algunas desnudos, de su mujer y sus hijos, siempre con su consentimiento y desde el respeto. El resultado son fotos naturales y artísticas del ámbito privado. Enfrentadas a estas, algunas de las que Kurt Caviezel ha pirateado espiando furtivamente cual ‘voyeur’ ‘hackeando’ cámaras web de ordenadores de usuarios de todo el mundo durante videoconferencias. Antes ya había hecho lo propio con miles de cámaras de vigilancia y recopilado un archivo de más de 5 millones de capturas gráficas. "El artista entra en el espacio privado como los ‘paparazzi’, de ahí que se le haya llamado ‘hackerazzi’. Si él, un tipo normal y corriente, es capaz de hacer eso, qué no harán gobiernos, agencias de inteligencia y grandes corporaciones con todos los recursos ilimitados que tienen", se pregunta. 

Fotografías de Diane Arbus, en la muestra 'Resonancias.

/ EFE / ALEJANDRO GARCÍA

De los 'monstruos' de Diane Arbus a las monstruosidades de internet

Diane Arbus (1923-1971) siempre se ha caracterizado por retratar dignamente a "los representantes de los márgenes, de las periferias de la sociedad, en psiquiátricos, prostíbulos, ferias de ‘freak shows’…, en una reflexión sobre lo normal y sobre la alteridad y por qué esta resulta difícil de aceptar", dice el comisario. Algunos de ellos miran desde la pared la instalación de la española Juana Gost (1987): un bloque en el que unas pequeñas mirillas incitan a mirar. Al hacerlo, el observador descubre una sucesión aleatoria de "monstruosidades deliberadas que la gente cuelga en internet, desde casos de anorexia a ‘pearcings’ extremos o duras automutilaciones que les sirven para conquistar una identidad que solo es valorada en esos contextos". Son lo que la autora llama "perfiles identitarios comunitarios del inframundo capitalista".

‘New York, ca’, 1940, de Helen Levitt, junto a ‘6 Rua Wanderley Pinho, Salvador, Brasi ‘, 2020, de Jon Rafman

Film Documents LLC-Fundación Mapfre / Cortesía de Jon Rafman y Sprueth Magers Gallery

Del clic de la cámara fotográfica al del ratón del ordenador

Helen Lewitt (1913-2009), una de las pioneras, antes de Winogrand, de la fotografía de calle, capta imágenes "en el instante decisivo, para el tiempo logrando milagros del azar", sobre todo en barrios populares de Nueva York como Harlem o Lower East Side, inmortalizando momentos como el juego de unos niños. Si ella lo hacía con un clic del disparador de su cámara, el canadiense Jon Rafman (1981) lo hace con el del ratón del ordenador: empezó a coleccionar capturas de pantalla tomadas de Google Street View seleccionando "entre trillones de imágenes aquellas en las que pasaban cosas: desde un ladrón robando una cartera a unos niños bañándose en una calle de Brasil o una prostituta captando un cliente". Al aislarlas había dado un sentido a unas fotografías que antes, tomadas indiscriminadamente por el servicio de Google, no la tenían.    

‘Cincinnati’, 1963, de Lee Friedlander, frente a ‘Sin título (therandom series -romananzo-)’, 2013, de Miguel Ángel Tornero.

Friedlander, courtesy Fraenkel Gallery / Tornero, VEGAP

Los 'cadáveres exquisitos' de la calle

Lee Friedlander (1934) es el retratista del "paisaje social americano, con escenas de calle barrocas y densas que a primera vista pueden parecer caóticas y desordenadas". También las calles –de Roma a Berlín o Madrid- ha transitado Miguel Ángel Tornero (Jaén, 1978). Aplica un ‘software’ de la cámara digital para crear panorámicas con diversas fotos sucesivas pero lo hace introduciendo imágenes inconexas y aleatorias que el programa debe encadenar igualmente. Así da lugar a efectos imprevisibles, que obligan al espectador a descrifrarlos y que Fontcuberta compara con el de los ‘cadáveres exquisitos’, suerte de juego inventado por los surrealistas cuyo resultado era un ‘colage’ desordenado.  

Siluetas de 'fantasmas' de Google Street View en los cristales del centro KBr.

/ Fundación Mapfre

De los fantasmas de Robert Adams a los de Google Street View

A finales de los 70 y principios de los 80, Robert Adams (1937) documentó el día a día de los ciudadanos que vivían cerca de una planta de armas nucleares de Rocky Flats (Denver). "Es gente que deambula perdida, que mira ensimismada, en aparcamientos o calles, pero que tiene a pocos kilómetros una amenaza invisible. Son como zombies". El italiano Paolo Cirio (1979) muestra esa amenaza y la indefensión del ser humano ante ella en una crítica a la tecnología y la industrialización. Lo hace en su serie ‘Fantasmas de ciudad’, recortando imágenes de personas (con caras difuminadas para proteger la privacidad) extraídas de Google Street View, imprimiéndolas a tamaño real y pegándolas en paredes de edificios, en el mismo lugar en que estaban cuando las eligió. Esos fantasmas están ahora en las vitrinas exteriores del KBr.   

Miradas críticas

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A través de unas 80 obras, ‘Resonancias’ permite ver, explica Fontcuberta, a "fotógrafos que vivieron en los Estados Unidos de los años 60 y bebieron de la contracultura, el rechazo a Vietman, la revolución sexual o la emancipación de la mujer, en un marco crítico, y cómo 40 años más tarde artistas contemporáneos con una mirada crítica y decepcionada demuestran cómo el mundo ha cambiado en cuanto a virtualización o globalización y cómo han cambiado las formas de ver y de fabricar imágenes rompiendo las limitaciones del formato". En la era de la posfotografía surgen temas como la ética de la imagen, la desaparición de la privacidad, la sobresaturación o la sustitución de la vida real por la de la pantalla.

Muestra paralela de Bleda y Rosa   

‘Resonancias’ se exhibe en el KBr en paralelo a ‘Bleda y Rosa’, la retrospectiva concebida a través de 9 videoinstalaciones de los 30 años de trayectoria fotográfica del tándem María Bleda y José María Rosa. Ambas exposiciones forman parte de la sección oficial del Festival PHotoESPAÑA.

‘Resonancias

Comisario: Joan Fontcuberta

 Centro KBr. Fundación Mapfre (Barcelona)

 Hasta el 4 de septiembre