Premios Goya 2022

Gris Jordana, la directora de fotografía que inunda de luz 'Libertad'

  • La operadora catalana se convierte en la tercera mujer de la historia nominada al Goya en esa categoría

  • Su trabajo en la película de Clara Roquet refleja esa luz característica del Mediterráneo durante un verano en el que dos adolescentes de clases sociales diferentes se hacen amigas

Gris Jordana, tras la cámara.

Gris Jordana, tras la cámara. / EPC

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Beatriz Martínez
Beatriz Martínez

Periodista

Especialista en cultura y cine

Escribe desde Madrid

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La dirección de fotografía es uno de los sectores de la actividad cinematográfica en los que la brecha de género todavía colea. Junto a sonido, efectos especiales y música original, es uno de los que tiene un porcentaje de presencia femenina más bajo, un 15% según el informe que elabora CIMA. 

Si el año pasado Daniela Cajías se convirtió en la primera mujer nominada, en solitario, en la historia de los premios Goya y también la primera que ganó la estatuilla en este apartado gracias a su trabajo en 'Las niñas', de Pilar Palomero, este año la catalana Griselda Jordana podría tomarle el relevo gracias a la preciosa fotografía de 'Libertad'

Ambas pertenecen a una nueva generación que está decidida a romper con las desigualdades dentro de una especialidad dominada históricamente por los hombres. “Hace mucho tiempo que en las escuelas hay paridad, pero ha tardado en reflejarse en la industria. Yo salí de la ESCAC [Escola Superior de Cinema i Audiovisuals de Catalunya] en 2003 y en mi promoción éramos cinco y cinco. Lo que pasa es que nos ha costado más a nosotras hacer carrera que a nuestros compañeros hombres”, cuenta. 

Del guion a la cámara

Gris Jordana quería al principio estudiar guion, pero cuando entró en la escuela empezó a ayudar en los cortometrajes de fin de carrera y se empezó a interesar por la fotografía. “Me pareció mucho más guay que guion, porque estabas en el 'set', manejabas la cámara, y decidí especializarme”. Gracias a un profesor tuvo su primer trabajo en una serie de Pau Freixas, de meritoria. Ahora, ha vuelto a coincidir con él ya como directora de su departamento. 

El documental siempre fue para ella una forma de experimentar con la cámara, aunque también participó en videoclips y muchos cortometrajes; precisamente uno de ellos firmado por Clara Roquet, 'El adiós', fue el germen de 'Libertad'. “Nos hemos encontrado profesionalmente, pero es que tenemos muchas cosas en común. Yo nací en Manlleu y me crie en Tona y Clara, en pueblo muy cercano, en Malla. Así que tenemos un 'background', unos referentes y unos intereses muy parecidos. Con ella siento que hablamos el mismo idioma y todo resulta muy fácil”. 

Luz de verano

La fotografía de 'Libertad' se caracteriza por su luz natural, por esa claridad que inunda un verano en la costa Mediterránea. Así que el trabajo de Gris Jordana siempre estuvo supeditado a eso. La directora explica que 'Libertad' tiene una apuesta narrativa y visual muy sofisticada, con fueras de campo, planos secuencia muy largos y unos movimientos que no son lo primero que te viene a la cabeza. “La luz surgió a partir de ahí, no podía molestar a lo que nos interesaba, que eran los actores y la cámara, para que pudieran ir de la mano”.

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Pero Jordana también es capaz de salir de su zona de confort y enfrentarse a otros retos, como ocurrió con la serie de los Javis ‘Veneno’. “Ahí me tuve que poner las pilas, porque era un lenguaje que no controlaba, pero ha sido la colaboración que más me ha hecho aprender, porque yo siempre he sido muy sobria y ellos querían más de todo”, ríe. 

Su nominación por 'Libertad' le ha llegado en un momento de parón profesional después de ser madre. Hace unos años se hizo viral una foto de Rachel Morrison muy embarazada y cargando con una cámara de foto. Como ella, Gris también trabajó hasta el final y ahora volverá al ruedo porque, como ella dice, la conciliación en este trabajo es una quimera. “Ya lo sabía, por eso he tardado tanto en tener hijos, porque nunca es fácil”, confiesa. “Al principio creía que a los tres meses volvería, pero al final ha sido un año. Pero bueno, está bien”.