Proyecto educativo

El Liceu sirve ópera y comida saludable en 'La cuina de Rossini'

  • David Selvas y Andreu Gallén acercan la lírica a las nuevas generaciones con una nueva producción con populares melodías del compositor italiano adaptadas a una dramaturgia actual

Los dos hermanos Ross e Isabela, a la derecha, junto a los personajes rossinianos, en un momento de la obra ’La cuina de Rossini’.

Los dos hermanos Ross e Isabela, a la derecha, junto a los personajes rossinianos, en un momento de la obra ’La cuina de Rossini’. / Elisenda Pons

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Marta Cervera
Marta Cervera

Periodista

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Coincidiendo con el 28º aniversario del incendio del Liceu en 1994, el Gran Teatre ha presentado 'La cuina de Rossini', un proyecto educativo destinado a escuelas y público familiar, recomendado a partir de 6 años. Este fin de semana se realizarán las primeras funciones familiares en el Gran Teatre.

Más allá de gran compositor, Giacomo Rossini (1792-1868) fue un gran amante de la cocina que ha dado nombre a suculentos platos como los canelones o el tournedó a la Rossini. Su música y su pasión por la buena mesa se unen ahora en un ambicioso espectáculo sobre ópera y comida saludable, con un presupuesto de 150.000 euros, dirigido por David Selvas (escena) y Andreu Gallén (música) . Ambos ya habían trabajado juntos en montajes como 'T'estimo si he begut' y 'El màgic d'Oz' pero es la primera vez que se sumergen en un proyecto de este tipo, que intenta acercar las nuevas generaciones a este formato.

"El objetivo es que los espectadores salgan del Liceu con ganas de escuchar y ver ópera", ha explicado Selvas. La obertura de 'Guillermo Tell', el 'Largo al factotum' de 'El barbero de Sevilla', traducidas al catalán pero también piezas menos conocidas de Rossini adaptadas por Gallén en un espectáculo con una cambiante escenografía.

Buenos ingredientes

Para elaborar 'La cuina de Rossini' han utilizado ingredientes de calidad. Por un lado, las melodías de las célebres óperas del músico de Pésaro interpretadas por siete cantantes y una orquesta de 10 músicos salidos del Conservatori del Liceu. Por otro, una dramaturgia actual cuyos protagonistas son un chico apasionado por la ópera que lleva estampada la imagen de Rossini en su camiseta y en su honor se hace llamar Ross (Toni Viñals) y su hermana Isabela (Neus Pàmies), que no comparte su afición por la lírica y regenta un restaurante de cocina creativa y saludable cuya competencia es Burger Queen, un establecimiento de comida rápida. Ambos hermanos empiezan el montaje discutiendo y acaban disfrutando de la lírica tras vivir una serie de aventuras gracias a una batuta mágica que hará aparecer tanto al espítiru de Rossini como a varios personajes de sus obras como Fiorello, la Cenerentola y Guillermo Tell.

"Queremos que desde el minuto cero el público conecte con la música. El mundo está lleno de prejuicios, no solo con la ópera, también con la clásica. A veces el problema es el desconocimiento"

Andreu Gallén, director musical

"Ni el argumento ni el texto de las óperas se respetan para poder explicar nuestra historia", ha explicado Gallén, que dirige a la orquesta desde el piano, a la vista del público. "Queremos que desde el minuto cero el público conecte con la música. El mundo está lleno de prejuicios, no solo con la ópera, también con la clásica. A veces el problema es el desconocimiento. Quiero que los niños y no tan niños vibren con esto, que salgan con ganas de ir a Spotify a descubrir más".

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Muchas de las arias, dúos y números de conjunto han sido adaptados a través de un libreto que rompe con algunas ideas de las óperas rossinianas hoy un tanto desfasadas. "A nivel argumental son sexistas y racistas", ha resaltado Selvas que lleva a escena ese conflicto entre ideas de ayer y hoy. Por ejemplo, el personaje de la Cenerentola (Cenicienta), se rebela contra la idea de acudir al baile para conocer a su príncipe tras escuchar a Isabela. El conflicto entre modernidad y tradición musical es uno de los ejes de la obra. La idea es "conservar la tradición de la ópera pero conectando con la modernidad", ha señalado Víctor García de Gomar, director artístico del Liceu. "El objetivo es desarrollar la capacidad de escucha, de comprensión y de disfrute de la ópera, tanto con el espectáculo como con el material educativo."

El director ha agradecido la colaboración en este nuevo proyecto pedagógico a la reconocida chef Carme Ruscalleda, a la Fundación Pau Gasol, preocupada por la obesidad infantil y a la Fundación Ferrer-Salat por su apoyo y acompañamiento en esta nueva propuesta del LiceuAprèn.

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