Contracrónica eurovisiva

Rigoberta Bandini se viste de Chanel en la segunda semifinal del Benidorm Fest

Actuación de Rigoberta Bandini en el Benidorm Fest

Actuación de Rigoberta Bandini en el Benidorm Fest / RTVE

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Julián García
Julián García

Periodista

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Recordarán el susto-muerte de la primera semifinal: el extraño, incomprensible voto del jurado profesional dejaba fuera de la gran final del sábado a las grandes favoritas de la velada, Tanxugueiras y su telúrico aquelarre ‘Terra’. Hubo entre el público gritos de ‘tongo’ y, bajo la sombra del eurodrama, tuvo que ser el voto del llamado “jurado demoscópico” y el del popular quien devolviera al trío gallego al lugar que, por sentido común y artístico, les correspondía. La segunda semifinal, en cambio, discurrió este jueves sobre raíles para la otra gran favorita a representar a RTVE en la 66ª edición del festival de Eurovisión. Nadie tosió, ni de cerca, a Rigoberta Bandini y su empoderador himno eurodance ‘Ay mamá’, pues arrasó sin discusión en dos de las tres tipologías del voto. Ahora mismo, y salvo improbable sorpresa, parece que el viaje a Turín, sede del festival, solo está al alcance de dos: Chanel, formidable golpe de efecto la primera noche con el incandescente europerreo de ‘SloMo’, y, por supuesto, la intocable Rigoberta Bandini, que tras su apoteósico pase de hoy en Benidorm parece jugar en otra liga. ¿Y Tanxugueiras? Todo hace pensar que, pese a su disruptiva propuesta escénica y su inclusiva letra en gallego, sus cartas están marcadas como los cinco arcanos del tarot, y su destino, infortunado, ya está escrito.

Divas de ventilador

Decimos que está escrito porque el jurado del miércoles es el mismo que el del sábado, cuando se decidirá el ganador del Benidorm Fest y, por tanto, el representante de RTVE en Turín: Natalia Calderón, Miryam Benedited, Estefanía García, Marvin Dietmann y Felix Bergsson, expertos de diferentes disciplinas del mundo musical (Dietmann ha sido director artístico del eurovisivo Blas Cantó, antepenúltimo en Rotterdam-2020) que debían votar con 12, 10, 8, 7, 6 y 5 puntos las actuaciones teniendo en cuenta su concepto global, esto es, puesta en escena, coreografía, técnica vocal, etcétera. En la suma final, Tanxugueiras se llevó 38 puntos, solo por delante de los 28 de los testimoniales Unique. Fueron los votos del público los permitieron su escalada hasta el segundo puesto con 93 puntos, por detrás de los inalcanzables 110 de Chanel, heredera eurovisiva de los rotundos modos rompecaderas de otras grandes divas del ventilador como Helena Paparizou, Ani Lorak o Eleni Foureira.

De cara a la gran final del sábado, nada hace pensar que el jurado profesional vaya a variar su opinión sobre ‘Terra’ y Tanxugueiras: al profesor no le gustó lo que vio en el primer examen y, dado que el segundo vendrá a ser más de lo mismo, solo por eso parte ya con desventaja con respecto a Chanel o Rigoberta Bandini, esas sí, ojitos derecho de un jurado que, poca broma, representa el 50% total del voto. El inesperado golpe bajo a las opciones de Tanxugueiras no debería, sin embargo, poner en zona de sombra la segunda semifinal vivida esta noche en el Palau L’Illa de Benidorm, vibrante y variada en estilos, desde Javiera Mena a Rayden, desde Rigoberta Bandini a Sara Diop. No hubo color, claro, porque Paula Ribó y su conjunto dejaron claro que no hay otra canción en el Benidorm Fest como ‘Ay mamá’, con su personal reivindicación de la feminidad, y las mamas, en gloriosa clave europop.

Algún problema técnico

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La gala, rápida, sobria y efectiva como la del miércoles, tuvo, en cambio, algún pequeño problema técnico justo antes de las actuaciones de Javiera Mena y Rayden, aunque sin mayores consecuencias. Esta vez los invitados para hacer tiempo fueron el grupo Niña Polaca y la cantante Ruth Lorenzo, participante en Eurovisión-2014, que ofreció una hipohuracanada versión del clásico ‘Bailar pegados’ de Sergio Dalma, culminada por los fans con el grito, a coro, de “¡Viva Eurovisión!”. Pues eso.

Las votaciones, esta vez, no tuvieron demasiada historia. El cuestionado jurado profesional otorgó 56 votos a Rigoberta Bandini, confirmando en esta ocasión los pronósticos que la consideraban gran favorita. El voto del jurado demoscópico dejó a la artista catalana en segunda posición, pero el televoto popular dictó sentencia con los pulgares arriba y la propulsó a un liderato indiscutible, casi insultante, con 111 votos, por los 90 de Rayden (‘Calle de la llorería’), 81 de Xeinn (‘Eco’) y 76 del confinado por covid Gonzalo Hermida (‘Quién lo diría’), los cuatro clasificados para la gran final del sábado. Ahí la espera Chanel, con sus 110 puntos. Vestidas para matar.