Contracrónica

San Remo, Benidorm y el susto de Tanxugueiras

Un momento de la actuación de Tanxugueiras en el Benidorm Fest

Un momento de la actuación de Tanxugueiras en el Benidorm Fest / EPC

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Julián García
Julián García

Periodista

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El festival de San Remo nos marca el camino. La histórica cita de la canción melódica italiana, nacida en 1951, fue la inspiración del entonces alcalde de Benidorm, Pedro Zaragoza Orts, para organizar, en 1959, un certamen musical que, a la postre, sirviera para promocionar la localidad costera como destino turístico internacional. La iniciativa, por supuesto, fue un éxito descollante, pues por el escenario del Manila Park, conocido después como Auditorio Las Palmeras, participaron emergentes figuras de la canción ligera española como Raphael, Julio Iglesias, Bruno Lomas o Dúo Dinámico, aunque entrados los 70 fue cayendo en una triste e inexorable decadencia, hasta su silenciosa desaparición en 2006.

Hoy, seis décadas después de aquella primera edición en la que se llevó el primer premio la estupenda ‘Un telegrama’, de la chilena Monna Bell, el festival de San Remo ha vuelto a ser el espejo en el que Radio Televisión Española pretende reflejarse a la hora de elegir su candidato para participar en Eurovisión y revertir la triste dinámica de las últimas décadas. Si San Remo ha sido, en su origen y después, a partir de 2011,  la plataforma de selección y lanzamiento del representante italiano en Eurovisión, idéntica  función adquiere ahora el Benidorm Fest, reencarnación del vetusto certamen patrio de la que debe salir, este sábado, el contendiente de RTVE en la cita eurovisiva de Turín.

Los responsables del ente público querían que España se reenganchara a Eurovisión tras largos años de fallida presencia de exconcursantes de ‘Operación Triunfo’ y satélites, cuando no de peligrosas aproximaciones al frikismo paródico como Rodolfo Chikilicuatre. En 2021 se tocó fondo después de que, con solo 6 puntos en la final, el melifluo Blas Cantó finalizara en 24ª y antepenúltima posición, lo que despertó una sensación de oprobio nacional que obligó a RTVE a admitir que hasta aquí habíamos llegado y que algo había que hacer para devolver a España al lugar que, como ilustre Big Five del festival, nunca debía haber abandonado.

Inesperada emoción final

De aquellos polvos vienen estos lodos, y, en fin, de aquella ignominia surge el leve rayo de luz celestial que hemos podido ver esta noche, en su primer capítulo, en el Palau l'Illa de la ciudad de vacaciones alicantina. Sin volverse locos, esto, oigan, ya empieza a ser otra cosa. Y, encima, con inesperada emoción a causa del extraño voto del jurado profesional, que durante un rato dejó fuera de la final a las grandes favoritas de la noche, Tanxugueiras. Tendría que venir el pueblo llano a dejar las cosas en su sitio.

A las 22.40, con puntualidad necesariamente europea, empezó la gala, presentada por Máximo (antes Màxim) Huerta, Alaska y la abogada, cómica e 'influencer' Inés Hernand. “Es el festival que tú quieres, el festival que todos estábamos esperando”, exclamó el exministro de Cultura, visiblemente sobreactuado. La gala, en sí, no tuvo demasiada historia: los seis participantes (Varry Brava, Azúcar Moreno, Blanca Paloma, Unique, Tanxugueiras y Chanel, por este orden) se presentaron al público antes de sus respectivas actuaciones, sin registrarse sorpresas o fallos reseñables. Todo en orden, rápido, con una realización sin alardes pero correcta, sin apenas pausas, tan solo unos inconexos, y faltos de gracia, diálogos entre el trío de presentadores a modo de enlace entre canción y canción.

Salvador Sobral, fuera de guion

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En apenas 40 minutos se habían ventilado las seis actuaciones, dando paso al siempre emocionante momento de las votaciones, previa visita, a modo de artista invitado, de Salvador Sobral, ganador en Eurovision-2017. “Voy con las gallegas, vivan las gallegas”, gritó el formidable músico portugués, en un comentario fuera de guion que, sin duda, descolocó a los presentadores.

Clasificación final de la primera semifinal del Benidorm Fest

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Sobral iba con las gallegas, sí, pero el jurado profesional no. Sumado el conjunto de votos, que suponía el 50% del total, pasaban a la final Chanel, Azúcar Moreno, Blanca Paloma y Varry Brava. Quedaban fuera Tanxugueiras y su tribal 'Terra', lo que provocó el abucheo del público asistente a la gala y algún grito de "tongo". El voto demoscópico, o lo que es lo mismo, 350 personas elegidas “de forma concienzuda a modo de muestra de la población española”, que representaba el 25% del total, vino a poner un poco de orden. Y finalmente, el voto abierto del público, que sumaba el 25% restante, alivió a la nutrida legión de fans del trío gallego permitiendo su imprescidible acceso a la final del sábado con 93 votos, por detrás de los 110 de la sorprendente Chanel, con el perreo de su vibrante ‘SloMo’, “ready p’ romper cadera', romper corazone’”,  y por delante de los 79 de ‘Secreto de agua' de Blanca Paloma y su poética profundidad new age; y los 74 del rutilante homenaje disco a la Carrà de ‘Raffaella’ de Varry Brava. Fuera quedaban, sin discusión posible, Azúcar Moreno y Unique, invitados de piedra pese a su buena voluntad a una fiesta con relucientes y variadas propuestas musicales que tendrá su segunda semifinal la noche del jueves a la misma hora: las 22.40 horas.