Crítica de cine

Crítica de 'One shot (Misión de rescate)': violencia en plano secuencia

  • Simple, y a ratos efectivo, festín de tiroteos y muertes que abraza la técnica del tiempo real como espectáculo en sintonía con los videojuegos de acción

Una imagen de ’Ons shot (Misión de rescate)’.

Una imagen de ’Ons shot (Misión de rescate)’. / Fiction Films

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Quim Casas

'One shot (Misión de rescate)'

Dirección James Nunn

Intérpretes Scott Adkins, Ashley Greene, Ryan Phillippe

Año 2021

Estreno 21 de enero de 2022

*** 

"Cuando la gente descubre que eres un Navy Seal, siempre pregunta a cuántos has matado, no a cuántos has salvado". Con esta frase comienza ‘One shot (Misión de rescate)’, película rodada en un único plano secuencia en la que un grupo de Navy Seals llega a una base secreta, donde aún se retiene y tortura a supuestos terroristas islámicos, con el fin de llevarse a un preso incriminado en un inminente atentado en Washington. Lo que sigue es una batalla campal en ese único y agitado plano-secuencia que se desarrolla por las diversas dependencias de la base, enfrentando a los Navy Seals con un grupo de mercenarios que asaltan el lugar con el mismo propósito, llevarse al preso.

Y, efectivamente, los protagonistas disparan y matan a decenas de mercenarios, del mismo modo que estos liquidan a los miembros de la base. Tantas muertes, en todo caso, deberían servir para impedir muchas más, las víctimas del atentado en Washington. Desde este punto de vista, la película parece plantear la justificación de la violencia ejercida por este cuerpo de operaciones especiales, una elegía en favor de su cometido. Desde la perspectiva técnica, se inscribe en la idea tan difundida en los últimos tiempos del plano secuencia y el tiempo real como espectacularización, en sintonía con la mecánica de los videojuegos de acción. Como ‘1917’, para entendernos, pero más llana y simple, y a ratos bastante efectiva.