Fama indeseada

Ricardo Bofill, un arquitecto en la prensa del corazón

  • Ricardo Bofill Jr, arquitecto e hijo del afamado arquitecto y de la actriz italiana Serena Vergano, alcanzó la fama de la mano de Chabeli Iglesias y de paso extendió a su progenitor una indeseada popularidad

El arquitecto Ricardo Bofill y su hijo Ricardo Bofill Jr.

El arquitecto Ricardo Bofill y su hijo Ricardo Bofill Jr. / FERRAN NADEU

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Mireya Roca
Mireya Roca

Periodista

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A principios de los 90, Ricardo Bofill Jr, más conocido como Ricardito, hijo del afamado arquitecto y de la actriz italiana y musa de la ‘gauche divine’ Serena Vergano, era un joven acomodado en la Barcelona preolímpica del que muy poco sabía la gente de a pie, con una carrera por comenzar y desconocido fuera de su círculo social.

Hasta que en 1993 se cruzó en su camino Chabeli Iglesias y se convirtió en un personaje habitual en las revistas del ‘cuore’ y en el circo de los programas televisivos como ‘Tómbola’ y ‘Crónicas Marcianas’.

La pareja se conoció en Marruecos a principios de 1993. Venían de mundos muy distintos, una estaba acostumbrada a la prensa desde la cuna y del otro apenas se había oído hablar, pero ambos eran tremendamente caprichosos y estaban acostumbrados a hacer lo que les venía en gana, como recuerdan quienes los conocieron en aquella época. No es de extrañar, pues, que a los pocos meses se casaran, exactamente en septiembre de 1993.

Contrajeron matrimonio en el propio taller de arquitectura de Ricardo Bofill padre, situado en la localidad barcelonesa de Sant Just Desvern. El enlace, al que asistieron 150 invitados, corrió a cargo de Julio Iglesias, que no dudó en apoyar a su hija aunque también le advirtió de que el matrimonio sería un auténtico fracaso. A la cita acudieron, además de los padres de los novios -con una Isabel Preysler en su salsa a la cabeza-, Pitita Ridruejo, Terenci Moix, Carmen Martínez Bordiu, Pere Portabella… y un sinfín de nombres de la 'beautiful people', incluidos los padrastros de la novia, el marqués de Griñón y Miguel Boyer.

Pero este fue un enlace condenado y el augurio de Julio Iglesias no tardó en hacerse realidad. Al año y medio, Chabeli y Ricardito pusieron fin a su mediático matrimonio. La revista ‘¡Hola!’ publicó una nota de la abogada de la hija del cantante en la que se señalaba que la causa de la separación era “la incompatibilidad de caracteres”, que hacía inviable la vida en común, y no la interferencia de terceras personas. “El motivo de nuestra separación son las diferencias de personalidad”, alegó entonces la joven.

Pero en ese año y medio Bofill hijo ya se había acostumbrado a lo platós y los paparazis, y no estaba dispuesto a desaparecer del foco mediático. De hecho, incluso su padre, el prestigioso arquitecto, se convirtió en un personaje habitual de la prensa rosa por la agitada vida de su hijo, que le convirtió en uno de los personajes más perseguidos de la última década de los 90 y principios de los 2000.

Comenzó entonces su época más convulsa, de plató en plató, de fiesta en fiesta, de escándalo en escándalo… y de novia en novia, como la cantante mexicana Paulina Rubio, con la que tuvo tiras y aflojas hasta bien entrados los años 2000.

Pero este tipo de vida pasa factura. Ricardo hijo se había convertido casi en un paria en su profesión, algo que lamentaba después de años de esfuerzo y estudios, así que, sobrepasado por la situación, ingresó en un centro de rehabilitación. “Decidí que quería acabar con todo aquello”, declaró a 'El País' hace unos años. Se refugió en el estudio de su padre y dejó atrás la vida disoluta.

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Hoy, a sus 56 años, ha encontrado por fin la paz y la serenidad. “Me había vuelto un egoísta, me había convertido en una 'bête du circ', en un exhibidor folclórico, metido en una espiral de falta de respeto por la familia, por las mujeres y por mí mismo”, reconoció recientemente al recordar aquella época. Según el arquitecto, que ahora vive tranquilo con su novia en Barcelona, “era un sádico hedonista que causaba daño a los demás” sin que lo afectase. Eso sí, no se arrepiente de lo vivido. 

No obstante, Ricardo Bofill, el genio rebelde de la arquitectura, no fue nunca ajeno al mundo del famoseo y de la prensa del 'cuore', ya que junto a su primera mujer, Serena Vergano, asistía a numerosas fiestas y saraos de la 'jet set' de la época.

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