Los discos de la semana

Crítica de 'Raise the roof', de Robert Plant & Alison Krauss: vibrante recreación de la raíz americana

  • El excantante de Led Zeppelin y la artista country entregan una notable continuación del alabado ‘Raising sand’ de la mano de cómplices como T Bone Burnett, David Hidalgo (Los Lobos) y Marc Ribot

  • Los nuevos álbumes de Aimee Mann, Sting, Makaya McCraven y Tachenko, también reseñados

Robert Plant y Alison Krauss.

Robert Plant y Alison Krauss. / David McClister

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Jordi Bianciotto
Jordi Bianciotto

Periodista

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Rafael Tapounet
Rafael Tapounet

Periodista

Especialista en música, cine, libros, fútbol, críquet y subculturas

Escribe desde Barcelona

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Roger Roca

'Raise the roof'

Robert Plant & Alison Krauss 

 Warner

 Blues-folk

★★★★ 

Podemos entender que Robert Plant dijera que nanay, en 2007, a dedicar un año de su vida a girar con Led Zeppelin tras el visto y no visto del O2 Arena: después de casi tres décadas de carrera en solitario nunca del todo consolidada (el punto más bajo fue verlo teloneando a Lenny Kravitz en 1993), el cantante disfrutaba entonces, por fin, del aplauso consensuado a un álbum pos-Zeppelin, ‘Raising sand’, que facturó en tándem con cantante-violonista neo-country Alison Krauss. Era previsible un segundo capítulo de la alianza, pero para que viera la luz han tenido que pasar 14 años.

Y bien, ‘Raise the roof’ retoma las cosas allá donde la pareja las dejó, en la reinterpretación, sobria pero con inventiva, de un cancionero de propiedades seminales, de ascendiente Americana, con terminales que van hacia Nashville y Nueva Orleans. Movimiento natural para Krauss, crecida en el bluegrass, y lleno de significado para Plant, que en su juventud abrevó, cómo no, en los pioneros del blues. También en el folk británico, que se cuela aquí (novedad respecto a ‘Raising sand’) en un par de citas: ‘Go your way’, tema de la oscura trovadora Anne Briggs, e ‘If don’t bother me’, de Bert Jansch, el que fuera miembro de Pentangle. Ambas piezas lucen ahora más corpulentas y viscosas, con aparato eléctrico y sintonía transatlántica.

Tránsito sin urgencias

Al igual que el primer volumen, este presenta un cancionero ajeno con la excepción de ‘High and lonesome’, entente de Plant y T Bone Burnett (productor de ambos álbumes) de tiros largos, con ciertas cenefas exóticas de regusto ‘zeppeliniano’. Pero, de nuevo, Plant toma distancias con su antigua banda y lo que representó. Si en otros discos de su edad adulta todavía se le escapaban aullidos de la vieja escuela, aquí consolida un canto expresivo pero templado desde la primera canción, la contemporánea y paciente ‘Quattro (world drifts in)’, de Calexico, que entre insinuaciones fronterizas nos dice que lo que importa es “the run but not the race” (algo así como “el recorrido, no la competición”).

A ello se consagran ambos adentrándose en ‘The price of love’, tema de The Everly Brothers deconstruido entre la niebla con vistas a los Apalaches, y en el terreno pantanoso suministrado por Allen Toussaint y en ‘Can’t let go’, tema de Randy Weeks que un día hizo suyo Lucinda Williams. Sabia alternancia de voces y lucimiento de Krauss en las baladas country con las firmas de Merle Haggard y Hank Williams. Tejidos instrumentales de alta cuna: guitarras reverberadas, banjos y ‘dobros’ manejados por Marc Ribot, David Hidalgo o Bill Frisell, asentando el álbum en un lugar con raíces profundas y cierta resonancia mística. Con todo ello, Plant y Krauss logran construir una obra con entidad que lleva a otro estadio los materiales nobles de la era anterior al rock. Jordi Bianciotto

Otros discos de la semana

'Queens of the Summer Hotel'

Aimee Mann 

 SuperEgo

 Pop orquestal

★★★★ 

El décimo elepé en solitario de la cantautora de Richmond recoge las canciones que, en colaboración con el productor Paul Bryan, escribió para una adaptación teatral de la novela de Susanna Kaysen ‘Inocencia interrumpida’ que la pandemia dejó en el aire. Su naturaleza de obra concebida para el escenario resta tal vez variedad e inmediatez pop al conjunto, pero también amplifica el talento de Mann para tratar asuntos difíciles –ansiedad, depresión, pérdida, suicidio- con grandes dosis de empatía, calidez y belleza. Rafael Tapounet

'The bridge'

Sting 

 A&M / Universal

 Pop

★★★ 

Después del divertimento reggae, el ‘revival’ filo-punk, el madrigal y el sinfonismo, el ex-The Police entrega su primer álbum pop canónico desde ‘Sacred love’ (2003). Cancionero justo de pretensiones, con guiños ‘folkie’ y jazzísticos, de caligrafía melódica reconocible y abierta a dinámicas simpáticas como en ‘If it’s love’, tema que habría sido un ‘hit’ en 1988. La radiofórmula ya no está ahí para auparle, pero Sting aún puede volver a gratificar a sus seguidores de largo recorrido. J. B.

'Deciphering the message'

Makaya McCraven 

 Blue Note

 Jazz

★★★ 

¿Otro disco de remezclas del catálogo de Blue Note? Sí, pero esto es distinto: McCraven, batería y productor, arma un puzle a base de viejos discos y nuevas grabaciones hechas ex profeso junto a lo mejor del jazz de Chicago de hoy. De sonido sucio -en el buen sentido- y con mucho 'groove', las costuras no se notan y cuesta saber dónde acaba lo de antes y dónde empieza lo de hoy. El revolcón más refrescante a los archivos de Blue Note desde el que le dieron los británicos US3 en los años 90. Roger Roca

Noticias relacionadas

'Las discotecas de la tarde'

Tachenko 

 Limbo Starr

 Pop

★★★★ 

El grupoo zaragozano sigue a lo suyo, construyendo una carrera modélica sin pasos en falso. Esta colección de canciones armadas en el estudio (y no en el local de ensayo, como venía siendo habitual) no lo es en absoluto, con su estimulante reivindicación de un pop de amplio espectro que va de la balada emocionante (‘Oso de Plata’) al desenfado eurodisco (‘Cuatro estrellas’) y que vuelve a constatar el exquisito gusto musical de Sebas Puente y Sergio Vinadé y su puntería a la hora de disparar versos memorables. R. T.