Obra cósmica y feminista

El compositor Ferran Cruixent rinde homenaje a la mujer en el Palau

El músico estrena 'La victoria de la dona lluna' con el Cor de Noies del Orfeó Català y la Simfònica del Vallès

Ferran Cruixent, compositor.

Ferran Cruixent, compositor.

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Marta Cervera
Marta Cervera

Periodista

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El Cor de Noies del Orfeó Català y la Simfònica del Vallès (OSV), dirigida por Andrés Salado estrenan la nueva obra de Ferran Cruixent (Barcelona, 1976), uno de los compositores más interesantes de su generación. El músico ha trabajando intensamente con el conjunto coral durante los ensayos de 'La victoria de la dona lluna'. El estreno forma parte del programa Barcelona Creació Sonora y forma parte del concierto que inaugura la temporada de Simfònics en el Palau de la OSV este sábado, que incluye la 'Octava sinfonía' de Beethoven y el 'Concierto para violonchelo núm.1' de Haydn, con Mariona Camats como solista.

Inspirada en los poemas más místicos del premiado libro homónimo de Jaume C. Pons Alorda, 'La victoria de la dona lluna' es un homenaje a la mujer y a la esencia perdida del matriarcado. En ella a las voces y a los instrumentos musicales convencionales se les sumará una serie de 'sonidos cósmicos' que se activarán a través de los teléfonos móviles de los músicos, algo que Cruixent ya utilizó en su impactante obra sinfónica 'Cyborg' (2010). "Es una obra experiencial. Quiero que transporte a otra dimensión", explica el solicitado compositor de sinfonías, ballets, música para películas o para videojuegos. "No me dejan tranquilo con los encargos y me alegro", comenta el músico que entre sus proyectos tiene una ópera de cámara.

Mantra sonoro

Dividida en cuatro partes -Gran baralla / La lluna / La dona / La victòria- la obra sigue las fases lunares con el coro divido en cuatro partes. Cada sección representa un elemento: tierra, aire, agua y fuego. El 'steeldrum, un tambor de metal originario de Trinidad y Tobado, simboliza la luna.

"Hay momentos muy mágicos y místicos. Pero más que melodías, la obra te sumerge en un mantra"

Ferran Cruixent

"Hay momentos muy mágicos y místicos. Pero más que melodías, la obra te sumerge en un mantra", explica el compositor que intenta trasportar con ella al oyente a otra dimensión. Aunque el covid está remitiendo, las distancias entre las cantantes y las medidas de seguridad se mantienen idénticas a las del año pasado.

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A fin de poder cumplir con la normativa la mitad del coro se colocará en diferentes zonas del Palau de la Música este sábado, tras el estreno el viernes en el Teatre La Farándula de Sabadell. "Es una pieza escrita desde la intuición. No me he preocupado tanto de analizar y buscar la proporción áurea". Todo ha fluido a la hora de plasmar un viaje sonoro que remite al principio de los tiempos. Cruixent dedicada la pieza a Lilith, la primer mujer creada a imagen y semejanza de Dios, según la mitología. "Ella fue la primera mujer libre. Quería una relación de igual a igual con Adán y abandonó el Paraíso para no someterse a él. Siempre se la ha dibujado como una mujer sensual y demoníaca", resume Cruixent que ha seguido muy de cerca los ensayos.

"No es habitual que el compositor venga a todos los ensayos pero tenerle nos ha ayudado a captar mejor lo que quería transmitir desde el minuto uno. Ha sido un lujo", destaca admirada Buia Reixach directora del coro que se enamoró de la pieza nada más recibir la partitura y las fichas de audio. Para Cruixent la experiencia también ha resultado provechosa. "No entiendo como este coro es amateur porque su calidad es la de un coro profesional: son increíbles".