Análisis Análisis Interpretación de las noticias a partir de unos hechos comprobados, incluyendo datos, así como interpretación de cómo puede evolucionar el tema en base a acontecimientos pasados.

Ganadores de los Emmy 2021: satisfacción sin suficientes (buenos) sobresaltos

La academia televisiva bloquea el paso al fantástico en un reparto de premios lógico pero algo aburrido

Kate Winslet, con su Emmy a la mejor actriz de miniserie por ’Mare of Easttown’

Kate Winslet, con su Emmy a la mejor actriz de miniserie por ’Mare of Easttown’ / Reuters / Mario Anzuoni

2
Se lee en minutos
Juan Manuel Freire
Juan Manuel Freire

Periodista

Especialista en series, cine, música y cultura pop

Escribe desde Barcelona

ver +

Nada de lo que quejarse en exceso, pero, por desgracia, también casi nada de lo que sorprenderse por completo, en el último reparto de los Emmy. Si acaso, comprobar cómo las series puramente de género todavía siguen mejor consideradas en los apartados, digamos, técnicos que en los que acaparan titulares: ni una sola mención a 'The Mandalorian' ni 'Bruja Escarlata y Visión' en los premios gordos. De la segunda ni siquiera parece haberse tenido en cuenta que, entre otras cosas, supone el mejor homenaje a la televisión desde la ficción en varios eones.

En el apartado de mejor serie dramática, todo señalaba (y señalaba bien) al reinado de 'The Crown', de la que se destacó sobre todo el episodio final de temporada: climático 'Guerra'. Los votantes de la academia televisiva han desaprovechado, curiosamente, la oportunidad de celebrar a un nuevo talento como Emma Corrin (brillante Lady Di, solo para esta temporada) y han preferido dar el Emmy a mejor actriz a Olivia Colman, primero que obtiene, por otro lado. Francamente, se lo merecía desde sus lejanos días como actriz cómica en 'Peep show'. Lo dicho: nada de lo que quejarse, en realidad.

Justicia para 'Halston'

Tampoco se puede negar la poderosa humanidad de Hannah Waddingham (mejor actriz secundaria de comedia), la deliciosa profanidad de Brett Goldstein o el aliento inspirador de Jason Sudeikis en 'Ted Lasso', previsible ganadora del Emmy a mejor comedia. Algo menos obvios, sobre todo para ciudadanos de países donde no ha llegado la serie, fueron los premios para 'Hacks', seguramente buena, pero seguramente también beneficiada por las múltiples candidaturas de 'Ted Lasso' (y, por tanto, votaciones más repartidas) en categorías de guion y dirección.

El anunciado barrido de 'Gambito de dama' quedó amortiguado por las diversas distinciones para 'Mare of Easttown', una serie que, no lo olvidemos, dejó huella. En el caso de 'Podría destruirte', cuya creadora, Michaela Coel, obtuvo el Emmy a mejor guion de serie limitada, deberíamos hablar directamente de profunda cicatriz. El sobresalto (positivo, al menos para este cronista) llegó viendo a Ewan McGregor recoger premio por 'Halston', una serie que quizá algún día, cuando se pase la animadversión general hacia Ryan Murphy, sea redescubierta como la inteligente delicia que es

Noticias relacionadas

Menos limitaciones para las series limitadas

Entre las pocas variaciones en un esquema de gala cerrado y aburrido, estuvo la decisión de entregar como colofón el Emmy a mejor serie limitada, quizá reconociendo su importancia como formato: es aquí donde están pasando la mayoría de cosas interesantes ahora mismo. Ojalá esta elección sea el preámbulo de una expansión de posibles nominados. Desde el año pasado, las categorías de drama y comedia acogen ocho posibilidades, mientras que las de serie limitada siguen (valga la redundancia) limitadas: solo cinco cada una. Esto podría explicar, o en realidad no, el escaso número de nominaciones para 'El ferrocarril subterráneo', un milagro del audiovisual contemporáneo que ha acabado su trayecto con los vagones vacíos. "Los premios son solo un juego", digámonos para nuestros adentros. "Son solo un juego".