Colombia, país invitado

Arranca la primera Feria del Libro de Madrid tras la pandemia

  • Menos aforo, un recorrido más corto y diferente, controlado y un espíritu de reencuentro para revitalizar la industria editorial en tiempos de pandemia.

77 edición de la Feria del Libro de Madrid

77 edición de la Feria del Libro de Madrid / J.J.Guillen (EFE)

3
Se lee en minutos
Beatriz Martínez
Beatriz Martínez

Periodista

Especialista en cultura y cine

Escribe desde Madrid

ver +

La Feria del Libro de Madrid cumple 80 años dispuesta a afrontar su edición más atípica. Después de su cancelación en 2020 y de haber pospuesto sus fechas habituales en primavera por los rebrotes de coronavirus, se prepara para abrir sus puertas a partir del viernes 10 de septiembre hasta el día 26. En esta ocasión, que abra sus puertas no se trata de una expresión metafórica, pues habrá una de entrada y otra de salida para controlar el aforo y que el recorrido (70% más reducido, desde los 1.300 metros a los 400) sea lo más ordenado posible, evitando que se pueda acceder al espacio por otros caminos del parque del Retiro como era habitual.  

Un recinto cerrado con una capacidad máxima de 3.900 visitantes, un 75% menos que en la pasada edición, lo que reduciría el flujo de visitantes de los dos millones a los 300.000. Sin embargo, la organización ha mantenido siempre la necesidad de sacar adelante el evento literario más importante de la capital para avanzar en el camino de la normalidad. La Feria del reencuentro, la llaman.

También habrá menos casetas, pero la reducción no parece demasiado drástica, un 10% menos con respecto a las ediciones prepandémicas, de 361 a 320 que corresponderán a editoriales, distribuidores y librerías, en esta ocasión, con un montaje diferente, con stands no solo a un lado y otro, sino también en el centro en una doble fila, ocupando el espacio que antes tenían las marcas comerciales. 

Se controlará el flujo con un sistema de contabilidad y no se habilitará una cita previa a través de Internet para acceder al recinto, así que los visitantes tendrán que guardar cola en las dos puertas de entrada, situadas en la parte norte (Rosaleda) y la parte sur (rotonda).

Más de 1.000 autores estarán disponibles para las tradicionales firmas de ejemplares, algunos de los cuales acaban de sacar libro en la temporada de otoño. Se ha confirmado la presencia de Fernando Aramburu (que acaba de publicar 'Los vencejos'), Javier Cercas, Almudena Grandes, Rosa Montero, Julia Navarro, Eduardo Mendoza, Elvira Sastre, Irene Vallejo, Lorenzo Silva o Luis Alberto de Cuenca, así como firmas más jóvenes como la de Juarma o Andrea Abreu. 

El país invitado será Colombia, y la ausencia de autores que se posicionan de manera política contra el gobierno ha generado una fuerte polémica, sobre todo si tenemos en cuenta que el propio presidente, Iván Duque, está invitado para firmar su último libro. Se ha hablado de listas negras y escritores como Pilar Quintana (último premio Alfaguara por ‘Los abismos’) ha declarado que se trata de una medida represiva. Tampoco participarán nombres tan conocidos de la literatura colombiana como Héctor Abad Faciolince, Laura Restrepo, Fernando Vallejo, Pablo Montoya o William Ospina. 

Noticias relacionadas

Entre las actividades paralelas se han organizado homenajes a Carmen Laforet, a Emilia Pardo Bazán y a la editora Belén Bermejo. Se celebrarán los 700 años de la muerte de Dante Alighieri con la lectura ininterrumpida de ‘La divina comedia’ y para remarcar el perfil iberoamericano, se celebrará el Encuentro Iberoamérica Lee, donde representantes del mundo editorial latino expondrán sus propuestas en la Casa América. 

Los organizadores piensan que habrá menos paseantes y más compradores reales, aunque parece improbable que se alcancen las cifras de recaudación de años anteriores. Sin embargo, el espíritu es positivo, hay muchas ganas e ilusión puestas en esta 80 edición que renace de las cenizas tanto para los editores como para los libreros, que necesitan dar un impulso a su catálogo y a la gran nómina de novedades que se han acumulado en los últimos meses. Una Feria extraña para tiempos de incertidumbre que espera revitalizar la industria y volver a encontrarse con su público.