Fiestas de Barcelona

La Mercè 2021 potencia el talento local en sus 114 conciertos

El programa apuesta por el eclecticismo y la descentralización en 12 escenarios de la ciudad y abre la puerta a selectas presencias internacionales

Josele Santiago, de Los Enemigos, Joana Serrat, Hidrogenesse y Carmen Linares.

Josele Santiago, de Los Enemigos, Joana Serrat, Hidrogenesse y Carmen Linares.

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Jordi Bianciotto
Jordi Bianciotto

Periodista

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Una Mercè musical con 12 escenarios al aire libre, poniendo el acento en la descentralización y en las propuestas de artistas autóctonos, si bien abierta a algunas selectas presencias extranjeras. La fiesta mayor de Barcelona brinda, del jueves 23 al domingo 26 de septiembre, conciertos de 114 artistas con aforos máximos de 3.000 personas y localidades con asiento, todas gratuitas, que deberán reservarse vía web (dos entradas por persona como máximo) a partir del día 14 (actuaciones del BAM y Acció Cultura Viva) y 15 (Música Mercè). “No son las fiestas que nos gustaría hacer, pero nos permiten refrendar el compromiso de esta ciudad con la cultura”, explicó Daniel Granados, delegado de Derechos Culturales del Ayuntamiento, este lunes en la presentación del programa, aludiendo a las limitaciones que sigue imponiendo la realidad pandémica.

Una sesentena de los conciertos corresponden a la parcela central de Música Mercè, que incorpora dos escenarios inéditos: el del campo de fútbol de Teixonera-Vall d’Hebron y el de la Plataforma Marina del Fòrum, que se suman a los conocidos, como el Moll de la Fusta, la Plaça Major de Nou Barris o el Teatre Grec. Plazas que en algunos casos se especializan en estéticas musicales: en la Teixonera, por ejemplo, camparán el jueves las músicas urbanas (figuras como Queralt Lahoz o la cubana-parisiense La Dame Blanche) y luego el rock con pedigrí (Los Enemigos, Nueva Vulcano, Senior i el Cor Brutal), mientras que Nou Barris acogerá los conciertos sinfónicos de la Banda Municipal de Barcelona, la OBC y el Liceu, así como el proyecto ‘Vozes’, con el pianista cubano José María Vitier y la voz invitada de Maria del Mar Bonet. La Habana es la ciudad invitada en esta edición de la Mercè, como ya iba a serlo el año pasado.

Proyección mediterránea

La dirección de la Mercè, a cargo de un Jordi Turtós que se despide tras 12 años de programación, ve el Teatre Grec como “un gran balcón al Mediterráneo”, que ocuparán propuestas como las del grupo siciliano Canzionere Grecanico Salentino, la saharaui Aziza Brahim o la institución flamenca Carmen Linares, así como los catalanes Toti Soler, Judit Neddermann y Clara Peya. En el Fòrum, bajo el lema de ‘Mediterràniament’, habrá una noche africana, la del jueves (coronada por Les Amazones d’Afrique), y variados reclamos rock y pop, de Joana Serrat a Oques Grasses pasando por The Crab Apples, Búhos y Stay Homas. Los Jardins Doctor Pla i Armengol, en Horta-Guinardó, será un epicentro de la escena pop catalana, con abundantes figuras femeninas, como Núria Graham, Gessamí Boada o Renaldo & Clara. En el Moll de la Fusta se harán fuertes el jueves las cadencias latinas con los cubanos Roberto Fonseca Trío e Interactivo.

La parcela del BAM, históricamente decantada por las escenas situadas bajo radar, redobla su compromiso con la expresión musical “menos convencional y menos normativa”, ahora con el comisariado de la cooperativa L’Afluent (con experiencia en la gestión de la sala Vol o los ciclos ‘Els concerts de la Fabra’ y ‘Els vespres de la UB’), tras imponerse el pasado junio al concurso público al que acudieron 19 candidaturas. Uno de sus fundadores, Sergi Egea, describió el cartel de este año, que contiene una treintena de artistas, como “plural, inclusivo, descentralizado y enraizado”, y destacó el ánimo de “intentar dar voz a figuras que históricamente no la han tenido”. Conciertos, sobre todo, de artistas autóctonos, pero también miradas a culturas vecinas, tanto de la órbita europea-mediterránea como latinoamericana.

Artistas en desarrollo

El BAM se asienta en cuatro escenarios, dos de ellos en el Moll de la Fusta, bautizados como Besòs y Llobregat, operativos el viernes y el sábado, y ambos bajo un signo ecléctico, ya que acogerán desde el art-pop de Hidrogenesse (extrañamente inédito en la Mercè) al reguetón de la también barcelonesa Bea Pelea o el disco-punk de la mallorquina Samantha Hudson. En la plaza de Joan Coromines, junto al CCCB, más propuestas ‘underground’ con el neo-soul de Bikôkô, el hardcore de Una Bèstia Incontrolable o el house político de la británica Planingtorock. Y en la Antiga Fàbrica Estrella Damm, una oferta diversa de artistas en desarrollo que va del garage-rock de Eterna Joventut al pop de la franco-brasileña Yndi, con una figura ya asentada como es la murciana Lidia Damunt.

La tercera pata de la Mercè la pone Acció Cultura Viva, programa creado a partir de un proceso participativo que este año ha incluido un millar de propuestas y que se define como escaparate que “va un paso más allá de la paridad” y da protagonismo a “artistas con expresiones de género ‘queers’, no binarias y disidentes”. Apuesta por géneros bastardos, fusiones, africanidades y pulsiones urbanas, con artistas como las cantautoras Raquel Lúa y Marta Gómez, la electrónica de White Solar Dog, el jondo de Flamenco Queer, el rap con saxofones de Las Marikarmen o el reggae de Prince Osito & The Cleftones. Conciertos que tendrán lugar en el recinto de la Fabra i Coats.

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Esta Mercè pone a disposición de la ciudadanía un total de 50.000 entradas, cuyo sistema de reserva será por tramos horarios y por escenario, no por concierto. De este modo, con una única reserva se podrá acceder a distintos espectáculos de un mismo espacio. Daniel Granados apeló a la “responsabilidad” de los asistentes a la hora de no dejar entradas adquiridas por cubrir y recordó que, el año pasado, entre el 20 y 30% de las localidades reservadas no se usaron. La televisión municipal barcelonesa, Betevé, transmitirá en directo algunos de los conciertos.