Estreno de cine

Simu Liu: de contable fracasado a salvar el mundo como Shang Chi

  • El protagonista de 'Shang Chi y la leyenda de los 10 anillos', la nueva película de Marvel, entró en el cine de chiripa tras ser despedido por la compañía Deloitte

 Simu Liu como Shaun, en una imagen de la película ’Shang Chi y la leyenda de los diez anillos’

Simu Liu como Shaun, en una imagen de la película ’Shang Chi y la leyenda de los diez anillos’

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Adrián Foncillas
Adrián Foncillas

Periodista

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Un tuit llevó a Simu Liu del sofá y los 'snacks' de gamba a salvar el mundo. "Ok, Marvel, ¿vamos a hablar o qué?", escribió tres años atrás junto a la etiqueta de Shang Chi, el primer superhéroe asiático que la multinacional planeaba llevar a las pantallas. No figuraba Liu en ninguna de las ternas de la prensa pero Kevin Feige, capitoste de Marvel, leyó el mensaje de un contable fracasado y actor televisivo con unas decenas de seguidores. Con cinco kilos más de músculo y cientos de clases de artes marciales, Liu estrena esta semana 'Shang-Chi y la leyenda de los diez anillos'. 

Es la historia de un tipo que huye de su país, se hace llamar Shaun para que suene mejor y trabaja de aparcacoches en San Francisco hasta que su despiadado padre regresa a su vida. Shaun y Liu comparten el desarraigo. El segundo nació en Harbin, la capital de la norteña y gélida provincia china de Heilongjiang, y fue criado por sus abuelos hasta cumplir los cinco años. Recuerda la confusión cuando su padre fue a buscarlo a China o se reencontró con su madre en el aeropuerto de Toronto. También sus problemas para aclimatarse a una cultura e idioma extraños.  

 "Es la lucha de un asiático-americano: tienes unos rasgos faciales y has sido educado de una determinada forma y de repente te encuentras con un pie en cada cultura y a cada lado del planeta", señalaba en una entrevista al portal 'inews'. Estudió Finanzas en una prestigiosa universidad para satisfacer las expectativas paternas y acabó como contable en la prestigiosa firma Deloitte.  

Su vida entre números fue tan árida como efímera. Fue despedido a los nueve meses y emprendió una búsqueda laboral sin brújula que desembocó en un anuncio que buscaba extras para una película de Guillermo del Toro. Después hizo de doble, trabajó en publicidad y tuvo apariciones menores hasta conseguir el papel del hijo desorientado de una familia de emigrantes coreanos que regenta una pequeña tienda de comestibles en Canadá. Las cinco temporadas de la serie 'Kim’s convenience' emitidas en Netflix le dieron al fin el estatus que buscaba. 

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Sobre el proyecto de Shang Chi se hablaba desde que Stan Lee propusiera décadas atrás que lo protagonizara Brandon Lee, hijo del mito Bruce Lee. Las nuevas sensibilidades sociales lo han plasmado años después de que Chadwick Boseman mostrara en 'Black panther' que no solo los blancos salvan al mundo. Liu ha defendido con terquedad el espacio de los asiáticos en el cine. Acusó a los guionistas occidentales de aquella serie de desatender sus sugerencias de guion, se ha revelado contra el cliché del hombre asiático emasculado y débil en las redes sociales, ha publicado en prensa ensayos sobre la discriminación y donado miles de dólares a víctimas de la violencia racista que estimuló Donald Trump cuando el coronavirus azotó Estados Unidos.  

El 'blanqueamiento' o interpretación de roles asiáticos por caucásicos descompone cíclicamente al continente más poblado del mundo desde aquel improbable Gengis Khan de John Wayne. Muchos se han preguntado qué pintaba el rubiales Matt Damon en la Gran Muralla en el siglo XI o por qué Scarlett Johansson protagonizó la adaptación del célebre manga 'Ghost in the shell'. Las reivindicaciones asiáticas carecieron del eco mediático y social de las negras hasta que Hollywood necesitó de la taquilla china para cuadrar sus balances anuales. Shang-chi sienta el cambio de paradigma: su ausencia de máscara para subrayar sus rasgos rompe con la casuística del gremio de superhéroes y del guion original se ha caído Fu Manchú, un mohoso estereotipo de la villanía asiática.